lunes, 16 de abril de 2007

EL DIABLO VISTE A LA MODA

Dentro de las preguntas de la vida yo creo que una de las más comunes es ¿qué quieres ser cuando grande?... Es una pregunta que a medida que pasa el tiempo va perdiendo la inocencia del comienzo hasta llegar al punto de inflexión en que la esperanza puede pasar de la satisfacción al sentimiento de fracaso, ¿a qué edad pasa eso? no lo sabemos, simplemente lo sentimos... es el momento en que uno se siente grande. Los sueños nos siguen acompañando a lo largo de nuestros caminos, al trabajar lo llamamos hacer carrera, peldaño a peldaño lograr cosas en el trabajo, mejor sueldo, más responsabilidades, más "estabilidad" la palabra que muchos anhelamos pero que pocos tienen.
El diablo viste a la moda, o viste en Prada; es una de esas películas que cuando se ve el trailer en el cine yo digo... ésta no la veo ni aunque me paguen. Mi lado del cerebro prejuicioso se activa a la primera... Pero como sólo los burros no cambian de opinión, hace unos días
vi la película... si alguien les dice que se trata de una periodista que postula a un empleo en una revista de moda y tiene una jefa de los mil demonios, en primer lugar les parecerá una historia simple y pálida... Mientras escribo esto me di cuenta en muchos comentarios que sólo vieron eso.
Yo vi otra película, ésta trata de una periodista recién egresada que tiene sueños, como los míos, sueña con ser una profesional respetada por sus pares, la Universidad de Stanford (la misma del discurso de Steve Jobs) le llenó el cuerpo de ego profesional, la vistió de intelectual y la hizo prejuiciosa con las cosas que parecen más simples, A veces hay gente que piensa que por hablar con palabras más rebuscadas te hace más intelectual, como conversábamos con una amiga que se encuentra haciendo un doctorado hace poco "al final es más fácil hacer que algo parezca difícil, que hacer que algo difícil se vea fácil", sin duda lo segundo tiene más arte.
Con todos esos prejuicios Andrea, la periodista de la película, llega a una entrevista a la más prestigiosa revista de moda, algo así como Vogue, ahí la periodista entra a otro mundo, es como cuando uno entra en otro mundo paralelo... a mi me pasa por ejemplo cuando iba al gimnasio... en ese espacio me sentía un idiota, a la vez me reía porque los musculosos demostraban quien tenía más músculos, ahí yo era casi como un insecto... lo mismo le ocurre a ella, todos en su trabajo le recuerdan que un millón de chicas sueñan con su puesto de trabajo pero para ella es sólo un empleo temporal. Ahí la diosa o mejor dicho la diabla es la directora de la revista, una persona a la que todos le rinden pleitesía, que todos temen y que desde su posición es capaz de atropellar a cualquiera... siempre me impresionan esas personas que desde su cargo se creen semidioses y desde ahí pisotean a todos los que pueden... Poco a poco para Andrea el trabajo se va transformando en una trampa, cuando el trabajo comienza a absorber las horas y empiezas a dejar de ver a quien amas, cuando dejas de ver a tus amigos por trabajar, cuando te das cuenta que ni siquiera has ido al médico porque tienes que trabajar, cuando puedes hasta traicionar por el trabajo, hay que hacer un stop...

Muchos saludos a todos los trabajólicos...

Bonus tracks

1.- Página en IMDB
2.-
Comentarios de Filmaffinity
3.- Trailer


4.-
Página de la película

4 comentarios:

Alfredo dijo...

sin duda esta pelicula reafirma a meryl streep como una gran actriz, quizas es en su figura que recae el maximo atractivo del film, streep se convierte en una verdadera "bitch" como dicen los gringos, es capaz de generar un personaje completamente opuesto a lo que ella es.
es una pelicula entretenida, vale la pena verla
saludos

Jacquie dijo...

Genial es verdad, es genial Meeryl Streep. Me encanto.
Besos :)

Juana dijo...

Sip, a mi también me encantó la malvada Miranda. Definitivamente MS es toda una actriz.
Yo también tuve prejuicios antes de verla pero al igual que tú al final me pareció bastante profunda.
un abrazo africano,
Juana

Anónimo dijo...

Que bueno que la viste. Ami me pareció increíble y más interesante de lo que parece, además me sentí ultra identificada con esa relación sado-placentera que uno genera con ciertos trabajos en los cuales te llenan de la grandiosa adrenalina por cumplir lo imposible, pero una vez que se acaba, caes al piso. Buena, buena, recomendable para chicos y chicas.