lunes, 20 de enero de 2014

LA NOCHE DEL CAZADOR



La noche me abre su manto, su manto de estrellas blancas: 
compadre: voy a la sierra llevando mi muerte en ancas. 
 Es negro el viento y la tierra, negro el pan y negro el vino; 
si voy subiendo a la sierra más negro se hará el camino.

No se que tiene este 2014 que en sus pocos días ha ido desenmascarando verdades o será que el optimismo típico de enero ha ido reforzando a las personas a asumir sus realidades, lo que lo ha hecho distinto, el tema es que a veces somos menos mágicos de lo que creemos y lo terrenal está más presente en nuestro ser, de lo que realmente quisiéramos que fuera. El problema es que en estos infiernos cercanos hay niños presentes que les ha tocado ver como sus familias se desintegran y como sus papás a veces no han sido lo suficientemente cuidados con lo que hacen o dicen.

Lo ideal sería que no nos tocará madurar tan temprano, pero algunos niños tienen que hacerlo obligados como el pequeño John Harper (Billy Chapin) que junto a Pearl (Sally Jane Bruce) ven como su padre Ben Harper (Peter Graves) llega herido hasta la casa luego de haber asaltado y asesinado a dos personas. Las palabras para el niños son claras, "ni a su madre" le cuenten donde se esconde el dinero del asalto. Así después de ver como los policías llevan detenido al padre la vida cambia completamente para los niños. Ahora sin padre la vida se hace más complicada para una mujer sola... 

Pero el destino hace que se reúnan en los últimos días de cárcel antes de la horca Ben Harper con el Reverendo Harry Powell (Robert Mitchum), un pastor atacado por la moral libertina que parecía tener esos días de la depresión estadounidense. Claro que el reverendo también estaba en una condena en el presidio. Al salir en libertad se decidió a buscar a la familia desvalida, no sólo para darles unas palabra de apoyo, también para acompañar a Willa (Shelley Winters) la viuda de Ben. Era rara la situación de que ese hombre llegara a acompañarlos en especial cuando aún se corría el mito de que los hijos de Willa sabían perfectamente dónde estaba el dinero del asalto.
Así el amor comienza a hacer el resto y Willa se casa con el Reverendo Powell.

El Reverendo no tarda mucho en demostrar los verdaderos motivos de su enlace con Willa, encontrar el dinero, ella aún no sabe bien dónde está, hasta que el religioso descubre que los que saben la verdad son los niños. Desde ese momento comienza una extorsión para lograr que los niños confiesen el secreto de sus vidas. Así la ambición del reverendo lo convierta en uno de los personajes más peligrosos del cine. En los nudillos de sus manos tiene tatuado LOVE y HATE para cada mano... el nuevo padre que parece acompañarlos al cielo con sus prédicas se convierte en villano más terrorífico del cine.

El mundo niño se viene abajo cuando aparece en cada momento un ser que puede engañar, robar y matar. Por mucha cruz y prédica del amor y el odio, los niños saben que Powell es un ser peligroso, que puede arrastrar a los niños a un lugar altamente peligroso. Ver padres encarcelados, estafadores hace que los deseos de crecer no sean tan deseados. El río Ohio se va transformando en testigo del miedo que provoca el señor de los nudillos tatuados. Ellos tienen claro que lo que el quiere es el dinero del asalto.
Los niños se llevan estos duros recuerdos para siempre, haciéndoles cambiar la mirada, reír menos y quedar con los estigmas de un mundo peligroso, puede ser que John y Pearl pierdan tiempo de su niñez en cosas que el tiempo ira deformando en lo que viene. Una sombra en la noche los acompaña y se convierte en una pesadilla. El reverendo Powell es capaz de seguirlos hasta el fin hasta tomar el dinero que tendría John. Las pesadillas pueden interpretar momentos duros que los niños viven por las estupideces que cometemos. Por lo mismo se merecen todo nuestro respeto, no escuchar malas palabras, ni ver nuestras peleas de adultos, sus miradas debe estar cristalinas y sus noches colmadas de buenos sueños.

Saludos a todos

Bonus Tracks
4.- Trailer


domingo, 12 de enero de 2014

LA CACERIA

Hay un ombú en Las Industrias con Departamental, es un árbol grande que sobrevivió a la construcción del corredor de buses de Transantiago que pasa por ese lugar de San Joaquín, al sur de Santiago de Chile. Es un árbol frondoso que su follaje genera un dosel que tapa como una pollera lo que ocurre en el interior, quizás lo mismo pensó ayer la persona que con una cuerda hizo un nudo en una de las fuertes ramas para luego anudarla en su cuello y dejarse caer al fin de sus días.
La noticia en el barrio de mis padres corrió como fuego, muchos partieron a ver el cuerpo colgante que encendía las conjeturas del hecho, ¿era del barrio?, ¿lo hizo por amor?, ¿las drogas lo deben haber llevado a eso?, así la noticia comenzó a transformarse en diversas historias llenas de crímenes pasionales, asesinatos y ajustes de cuentas; algunos dicen que incluso fue Chilevisión... pero la verdad ¿a qué noticiario le importa que una persona se suicide colgándose de un árbol?, así la vida del barrio fue transformando la única certeza, un cuerpo colgado, en el material para las más oscura conspiraciones barriales.
Por lo mismo la vida urbana en el entorno local no es tan simple, desde mi superficial caso en mi edificio donde gracias a la esposa del conserje me entero sin querer de todo lo que ocurre en otros departamentos, hasta casos más horribles, todo se vuelve negro en las fantasías comunes. Uno de los que vive algo así es Lucas (Mads Mikkelsen) que ya estaba de a poco superando un divorcio complicado ha encontrado un trabajo en el jardín de infantes, podrá pronto volver a ver a su hijo y el amor de Nadja (Alexandra Rapaport) está logrando que su triste mirada comience a cambiar,y comprobar en su propia piel que se puede volver a empezar después de días tan duros.

Klara (Annika Wedderkopp) es hija de Theo (Thomas Bo Larsen) el mejor amigo de Lucas, en su mundo niño no puede pisar las líneas en las veredas y termina generalmente perdida del camino, Lucas generalmente le ayuda a llegar a la casa. Es que el barrio es tan tranquilo, todos se conocen y son amigos, se juntan seguido, sus hijos van a los mismos colegios y la confianza abunda en el lugar... quizás demasiada. Klara quiere mucho al amigo de su papá tanto así que puede confundirse con sus sentimientos de niña al ver al tío Lucas jugar a las luchas con los niños de kindergarden.

"Los niños siempre dicen la verdad" es un dogma que cada día pongo más en duda, he sido testigo de lo fácil que puede ser distorsionar la realidad de algunos niños, haciéndolos decir cosas que es probable que no vivieron, que vieron en una pantalla o que soñaron. Algo así fue lo que dijo Klara a la directora del jardín infantil... la batahola se hace total y la bola de nieve que inunda el ambiente se enrarece en el fantasma de la pedofilia, es una mancha que puede destruir la vida de un acusado... la certeza, la absolución y la duda serán lo mismo para siempre... y Lucas es víctima de esas creaciones que el imaginario colectivo puede transformar a una persona en un asesino, un traidor o un violador de niños... las masas son tan peligrosas como los asesinos, hay que cuidarse de esos que tratan de esconderse entre multitudes los que tiran la primera piedra... a veces son tan degenerados como lo que acusan.

Saludos a todos.
Esta película no pueden dejar de verla, sin duda dejará mucho que hablar.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Jagten en Wikipedia
4.- Trailer


domingo, 5 de enero de 2014

LA HISTORIA DE ADELE H.

Tanto que me decía la gente: 
«Gavilán, gavilán tiene garras». 
Y yo sorda seguí monte arriba, 
gavilán me sacó las entrañas. 
En el monte quedé abandonada; 
me confundan los siete elementos. 
Ay de mí, ay de mí, 
ay de mí, ay de mí. 
De mi llanto se espantan las aves, 
mis gemidos confunden al viento, 
ay de mí.
(Violeta Parra)

Amar no es lo mismo que querer, lo primero es un sentimiento lo segundo un deseo y se vuelve peligroso cuando algunos creen que querer es sinónimo de amar, en especial cuando no es algo correspondido... me ha tocado escuchar y ver como hace unos días un tipo le manda mensajes de amor a una colega, creyendo que con eso la enamorará o por último la excitará. Por el contrario tanta insistencia (de un tipo casado) con ella ya va por senderos en que las alucinaciones propias del querer lo pueden confundir.
Esa fue la historia que Truffaut nos contó hace ya bastantes años en el Diario íntimo de Adele H., mientras un barco llega a Halifax, una joven con un nombre que inventó logró pasar las aduanas e instalarse en una pensión como la señorita Lewly (Isabel Adjani), que hace una joven francesa en una de las islas canadienses en esos días, cuando cruzar de un océano a otro era algo dado sólo a aventureros o militares. Pero el caso de Adéle Lewly era algo más noble, simplemente lograr que el Teniente Pinson (Bruce Robinson) se volviera a enamorar de ella. Alguna vez en otro lugar él se interesó en ella, pero el destino, el tiempo y la negativa de su famoso padre lo impidieron. Así para el teniente el tema pasó a ser un capítulo olvidado de los tantos amores que vendrían.


Pero en realidad la señorita Lewly tenía otro nombre, es que no era fácil llevar el apellido Hugo en esos tiempos en que su padre era el escritor vivo más importante del mundo. Ya había fallecido su hija mayor y Adéle se escapaba en búsqueda de un amor por extrañas tierras. Desde ahí comenzó a realizar uno y otro intento por recuperar el sentimiento perdido del teniente sin mayores resultados. A pesar de que su diario de vida y las cartas que envió a sus padres contaban más de una bella historia de amor que su imaginación quería creer que lo que la realidad le enrostraba con mayor severidad. Mientras las cartas a sus padres mencionaban su matrimonio y vida de casada, la realidad era una bastante cruel y desalmada.
En el amor todos creemos entender signos como demostraciones de sentimientos que a veces no son las que corresponden a lo que se cree, Adéle lo vivió hasta llevarla en la locura cegadora. Por el desamor poetas han caminado hasta el mar, cantantes se han dado un tiro en la cabeza y han caminado ciegas por las calles de Barbados. ¡Qué importante es ser sinceros en lo que sentimos! y no dejarnos llevar solamente por lo que el estómago y el corazón hacen, a veces hay que salirse del personaje que encarnamos y mirarnos desde el exterior para contarnos nuestra historia y descubrir que tan patéticos podemos llegar a ser por amor. La vida de Adéle Hugo se convirtió en una obsesión y al mismo tiempo en su propia destrucción. Por eso hay que usar el corazón y la razón para guiar nuestras propias historias y cambiar el egoista querer por el bondadoso amar.

Saludos a todos
y un gran 2014.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.-L'Histoire d'Adèle H en Wikipedia
4.- Trailer

sábado, 23 de noviembre de 2013

LA EDUCACION DE LAS HADAS


Con lo pequeño que es el tiempo
¿Quién recogerá el "perdío"?

Ha sido tan extraño este 2013, por ahora ha tenido tres partes, de las cuales sólo escribí la primera, después he tenido un silencio en que ha quedado todo a medias, sólo un hermoso viaje por Europa que por ahora ha sido uno de los mejores momentos de éste tiempo... son esos pocos días inolvidables que hacen que la vida sea hermosa, esos momentos que quedan plasmados en las fotografías y los videos... esos instantes que mientras pasa el tiempo se comienzan a convertir en sueños y hazañas.
Así son esos pequeños momentos que el tiempo va marcando como puntos de inflexión en que la curva que marca los anhelos se bifurca de la realidad y nos hace recordar que en lo que vivimos cada día hay un paralelismo entre el estar haciendo y el estar soñando... es impresionante que ambas cosas las hacemos al mismo tiempo. Nos gusta alguien y pensamos en besos, caminar por la playa, hacer el amor y ser viejos juntos... pero al mismo tiempo no somos capaces de tomar iniciativas. De soñar de verse en otros lugares, otras latitudes y nuevos horizontes. Por lo mismo tal vez amo tanto el cine que siempre me transporta y me hace creer que la vida en realidad tiene banda sonora, como si ese día en que cerremos los ojos en forma definitiva comiencen a salir las letras  y nombres de todos los que nos colaboraron.

¿Cómo partir sin dar disculpas por tanta ausencia? a lo mejor el sentirse libre de escribir y soltarse en tiempos pequeños no ha sido simple, pero el amor conmueve y sentir que una película te arranque los latidos no ha ocurrido tanto en este tiempo. Pero ahí está una vez más el cine para recordarnos lo frágil que son esas historias más simples y cercanas, sin explosiones ni carreras de autos, ni astronautas ni superhéroes. Nada conmueve más que una mirada y un beso que diga te amo más fuerte siempre es el inicio que todos de una u otra manera sentimos en algún momento para guiarnos por ese mundo que vamos soñando mientras seguimos gastando el tiempo en las cosas reales.

Pero atreverse es sólo para los convencidos y los que quieren con un lazo amarrar la barcaza en una isla, como lo hace Nicolás (Ricardo Darín) al ver como una mujer y su hijo van de regreso como él hasta Barcelona. Ella se llama Ingrid (Iréne Jacob) una ornitóloga catalana ha perdido a su esposo hace años y ha criado sola a su hijo Raúl (Víctor Valdivia)... y una paloma mensajera que declara el amor viaja para que la lluvia traiga una respuesta tan contradictoria como la vida que vendrá. Ingrid y Nicolás sellan una nueva vida juntos, como si esas curvas del sueño y la realidad a veces que a veces se reunen van dirigien la vida de los tres por nuevas rutas.

Para el niño Raúl lo más importante ha sido tener un padre nuevamente, el otro ha quedado en los sueños y en su orgullo como el héroe de guerra que fue, pero el de ahora es uno natural que no engendró pero que quedó tan enamorado del niño como de su esposa. Al ver como una mirada se agranda con cada historia, al buscar a las hadas y comenzar a comprender que la magia está mas cerca de lo que cuando viejos creemos que se va. Nicolás sabe que lo más importante que uno debe enseñarle a un niño es que existe algo más allá de lo que los ojos pueden ver y que las manos pueden tocar y buscar a las hadas es algo más real que la incomprensión del amor.

Pero que un día te digan que ya no quieren estar contigo es chocar contra un muro a alta velocidad y ver como saltan los pedazos de tus recuerdos por todos lados parece algo que no se puede entender, hasta que uno trata de abrir los ojos y ver que la vida va agregando más personajes que nos indican el nuevo camino, no con el mismo amor, pero replanteándonos nuevamente que todos los días vivimos instantes definitivos que nos hacen decir que todo vale la pena, que es importante acompañarnos que entre tanta gente que va por nuestro lado pareciera que estamos solos, pero en realidad hay algunos que también sueñan como nosotros y nos encontraremos en el final de otro episodio del real mundo que soñamos.

Saludos a todos

1.- La película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- La educación de la hadas en Wikipedia
4.- Trailer de la película

5.- Tiempo Pequeño por Bebe

sábado, 15 de junio de 2013

EN LA CASA

No me considero profesor, a pesar de que llevo más de catorce años dentro de las aulas universitarias ya sea como ayudante de cátedras y los últimos ocho años como docente en algunos cursos, además de ser un funcionario público de un ministerio. No me puedo autoasignar un título que no recibí porque para ello hasta ahora (como en muchas cosas) he sido un autodidacta... sin embargo (y lamentablemente) he ido notando con tristeza de que la calidad de la educación que reciben los alumnos es cada vez peor. A principios del año pido una composición de sus vacaciones, como profesor de geografía tengo que saber donde fueron, al mismo tiempo que me cuenten un relato de lo que vivieron y que sintieron... aunque esa parte no se las digo. La idea mía es saber quienes son mis nuevos alumnos, como piensan y como están parados sobre su propia historia. Algunos toman el ejercicio como una estupidez, además de que jamás les doy algún resultado al respecto. Puede ser que esa sea la diferencia con el ser "docente" algunos colegas me dicen que no pierda tiempo aprendiendo nombres y que sólo los trate de usted (y puede que tengan razón), pero aún no puedo quitarme de la cabeza la idea de que cada nombre es una historia y un futuro... y del cual me interesa saber que fue lo que pasó para que el destino nos hiciera confluir en una sala de clases... a pesar de que llevan más de cinco semanas en paro.

Siempre el primer día está lleno de incertidumbre antes de llegar a la sala, ¿cuantos alumnos serán?, ¿se interesarán?, ¿se cumplirá el programa completo este año? y otras interrogantes más. Para Germain (Fabrice Luchini) el profesor de Literatura del liceo Gustave Flaubert, el regreso de las vacaciones de la secundaria le trae al pesimismo de la nueva temporada, cada año parece ser peor y en el nerviosismo y la "innovación" del uniforme, su primera clase comienza (también) con una composición sobre que hicieron el fin de semana. Entre las faltas de ortografía y jóvenes que contaron que comieron pizza en dos líneas, no hay mucho que calificar de sus trabajos. ¿Será tanta información, la cantidad de tiempo viendo televisión o jugando en consolas?, es la pregunta que él se hace y varios nos hacemos muchas veces.
Pero en medio de tanto mamarracho aparece una hoja escrita por ambos lados, algo que en estos tiempos es una rareza de tiempos pretéritos... contando que al fin había logrado entrar en la casa de un compañero de clase, con el pretexto de enseñar matemáticas Claude García (Ernst Umhauer) comenzó a conocer la intimidad de la familia Artole, una típica familia de la clase media francesa. Una hermosa madre Esther (Emmanuelle Seigner) y su hijo Rapha (Bastien Ughetto) a quien hacía clases. El relato inconcluso del joven parece adentrarnos a sus intenciones en las que deja en claro que Rapha es sólo el puente para cruzar hacia otro lugar distinto. El relato de Claude es tan absorbente que en la clase siguiente Germain lo llama al final de la clase para conocerlo, en la conversación Claude le entrega la continuación de su historia que el profesor lee descubriendo que es probable que tenga entre sus alumnos a un gran escritor o un sicópata o un seductor... o las tres cosas.

La historia escrita como un manuscrito en cada hoja de cuaderno va llenándose de cómplices y personajes que involucran a los propios lectores, como a los personajes principales, un padre fascinado con el basquetbol y la cultura china, su esposa de ojos tristes inundada por el sueño de rediseñar su casa y el profesor obsesionado en que su alumno estrella mejor su talento con la pluma. Pero Claude en el relato (o en la realidad) está cada día más inserto en la familia Artole, conversaciones a solas con la madre parecen cada vez un nuevo trofeo en la intención no declarada del autor. 

Todos somos cómplices de esas historias que nuestros cercanos construyen, nos hemos visto dando consejos en rupturas y reconciliaciones, en el cuidado de hijos y en el futuro laboral. Pero también nos gusta el fuego y caminar por las brasas para sentir sensaciones que agregamos a nuestras composiciones. La vida es demasiado corta para vivir solamente nuestras vidas, necesitamos conocer otras, inventarlas y disfrutarlas. La sala de clases siempre es una inyección de adrenalina que nos llena de nueva vida... por eso la disfruto... 

Saludos a todos
Esperemos que algún día llegue a Chile esta gran historia.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Dans la maison en Wikipedia
4.- Trailer

domingo, 9 de junio de 2013

SEARCHING FOR SUGAR MAN


¿Fue un cazador o un jugador
el que te hizo pagar la cuenta?
Que ahora se pone a sus anchasMi
y prostituye tus pérdidas
Tu propia sed te torturaba
En esos placeres buscados
Que te convierten en Pedro el Curioso
Que te convierten en José el flojo

¿Y pretendes tener algo entre manos?
¿Algo que tu llamas único?
Pero yo sorprendí tu autocompasión
Con lágrimas cayendo en tus mejillas.
Crucify your mind.


Necesitaba tomar el bus para ir a mi casa, en el camino se sube un tipo con un aspecto de cantante de rumbas con un amplificador y se instala en medio de la micro, en momentos como ese es cuando uno no sabe si subir el volúmen de la música que sale de tus audífonos o asumir tendrás un combate entre tu gusto y lo que el señor cante, en ese caso tus oídos son los perjudicados. En esta ocasión decidí colocar pausa y escuchar al tipo perfectamente arreglado para su performance. La primera canción era de Marc Anthony... se activan mis prejuicios y prefiero que el tiempo pase rápido... pero algo cambió en la segunda interpretación cuando comienza a cantar Te Recuerdo Amanda de Víctor Jara, una canción tan importante para Chile, no por lo que dice sino por lo que significa el nombre de Víctor, su vida y su muerte... siempre conmueve, aunque la versión sea de Presuntos Implicados, mis ojos comenzaron a inundarse de lágrimas pensando en que las calles de Santiago parecían tan distintas a ese día de septiembre de 1973, cuando la muerte llegó para quedarse con mi ciudad, mis cantantes y mis poetas. Para muchos el arte es una entretención algo que se hace después del trabajo o cuando se prende el televisor antes de acostarse... pero pocos entienden que es la verdadera forma de esculpir quienes somos realmente, los artistas son espeleólogos de lo más profundo de nuestras almas.

Por lo mismo no había sentido el coraje de hablar de Rodriguez, uno de los cantantes más impresionantes de los años setenta en Estados Unidos, con dos discos llenos de grandes canciones que muy pocos escucharon. Los productores aún lo recuerdan con cariño, pero el público actual no sabe mucho de él... y el público de esos años setenta tampoco. Porque el éxito no siempre tiene que ver con el talento, ahora que el mundo cercano le entrega tanta importancia al éxito medido en ceros a la derecha de la cuenta corriente, al número de hijos o al coeficiente de constructibilidad de la casa,  él tendría con una gran L estampada en su frente y un balazo en su cabeza como el mito urbano de su final ha sembrado por años.

Pero el desaparecido cantante de las letras sociales vendió muy pocos discos en Estados Unidos, pero uno de esos cruzó el océano hasta Sudáfrica, en los peores años del Apartheid, cuando el nombre de Nelson Mandela desde su prisión dividía a un país en dos facciones. Las canciones de Rodriguez se convirtieron en himnos de rebeldía y un poco de liberación desde los surcos de los discos. Esos extraños años de aislamiento fuero un periodo de difusión del cantante por el boca a boca de los sudafricanos. Su influencia llegó a la médula de los nuevos músicos afrikaans de los años ochenta... hasta que los años noventa nos devolvieron la racionalidad política en las latitudes australes y Mandela fue liberado. Llegó el tiempo de agradecer los años de lucha, sufrimiento y silencio... ahí la figura de Rodríguez volvió al tablero en una edición en CD.

¿Dónde está el cantante suicidado?, ¿cómo es posible que un cantante que tuvo tanto éxito en Sudáfrica, prácticamente no existiera información de su paradero o de su tumba en ningún lugar?, el mundo de los noventa habría nueva puerta a la información se podía saber exactamente que había pasado con el cantante... lo que se supo se convirtió en una de las historias más sorprendentes que he conocido.

Mientras escuchaba en un recital a Alberto Cortéz hace unos días confirmo esa intensidad inmensa que ataca directamente el alma cuando alguien crea un canción. Como en esa sensación que me hizo pasar la canción de Víctor Jara y la profunda historia de Sixto Rodriguez... el hombre que pudo vencer a la muerte verdadera... que es el olvido.

Saludos a todos.
y Por favor vean este impresionante documental.



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4.- Trailer

lunes, 20 de mayo de 2013

GIGANTE

A veces se nos olvida que somos nosotros los que escribimos la historia, y podría parecer esto un discurso de un político, pero es cierto. No en cierto sentido y más bien en toda la magnitud de lo que significa ser parte de la historia. No estoy hablando del día en que uno vota por alguien, tampoco cuando se marcha en la calle o se pagan los impuestos, aunque esas tres cosas son tan importantes como lo cotidiano, como cada ladrillo que se coloca, cada pan que se hace y que se come, cada hijo que nace y cada beso que damos. Sin querer el destino nos ha ido colocando en un tiempo y un lugar en el que nos tenemos que desenvolver con lo que nos dan. En el caso de los que nacimos en los setenta nos tocó vivir en el siglo XX fuimos testigo del miedo a la bomba nuclear, del comunismo, de ser pobre y nos horrorizamos ese día de septiembre de 2001 cuando los aviones derribaban rascacielos.
 Lo importante es que los que estamos ahora podemos ir evolucionando en lo que pensamos, en sentirnos de un modo u otro convenciéndonos de que el tiempo siempre cambia, ahora por ejemplo esa extraña idea de que la marihuana sea legal es algo que no parece tan descabellado como hace décadas atrás, para que hablar del matrimonio libre, la educación gratis, una nación mapuche o una Asamblea Constituyente, no parecen ideas sacadas del patio de un manicomio… y la verdad me gusta que esto pase… es señal de que siempre vamos creciendo y entendiendo que vamos por un sendero que el mismo pensamiento humano nos lleva más allá del lugar en que el sol parece esconderse. En días en que se celebra en Chile el heroísmo y el patriotismo (dos conceptos muy peligrosos y mal utilizados constantemente por los políticos), son los momentos en que los mitos, montajes y oscurantismos se pueden vestir de historia y llevarnos a justificar momentos que en el futuro nos avergonzarán.

Un buen ejemplo de esa evolución es la que se va apreciando mientras el tren viaja al estado de Maryland, mientras en el camino los caballos parecen ir luchando desbocados por cercos que no les impiden su libertad. El camino en auto hasta la mansión de los Lynnton va aclarando el detalle de esos corceles que corren por los senderos. Vale la pena lo que le contaron a Bick Benedict (Rock Hudson) de los caballos de Maryland. Así que la compra del semental “Vientos de Guerra” pero así como el negro azabache del caballo, el violeta de la mirada de Leslie (Elizabeth Taylor) es un color tan intenso que no se puede dejar pasar. Así es como Bick Benedict toma el tren de regreso con un caballo negro y una flamante esposa del Atlántico.

Reata, es el orgullo de los Benedict, por tres generaciones han sabido dirigir esa tremenda extensión de territorio poblada de vacunos, en medio del desierto tejano. No está muy claro como se compraron esas extensiones de tierra, pero los nuevos señores "sabían" como tratar a los que le ayudaban, con un sólo grito y los mexicanos obedecían, "si uno no le ordenara a esta gente, no harían nada" decían... por supuesto con un aire superior que la grandeza estadounidense tenía sobre los "espaldas mojadas" como decía Jett Rink (James Dean) uno de los empleados de la hacienda, que a la muerte de la hermana de Bick recibe de herencia una pequeña porción de tierra. Al fin Jett podrá irse de la casa del arrogante Bick, para vivir aunque sea pobre su propia vida independiente.

Pero así como el mundo transcurre el destino ganadero que tanto enorgullece a Texas un día comienza a rugir desde las profundidades para lanzar el líquido negro que cambiaría la historia del estado en un nuevo centro de riqueza. La vida se encarga de darle una lección tras otra al jefe de la familia Benedict, su hijo no quiere seguir la tradición de mantener la granja y se casa con una enfermera mexicana y la vida cambia vertiginosamente en Estados Unidos, la guerra mundial, el petróleo, la mezcla cultural van transformando las ideas, a veces a regañadientes, pero siempre hacia otra apertura... casi como crítica social para algunos que aún creen que los inmigrantes llegan a robarles el empleo, o contaminar sus culturas. Gigante es una larga lección de que al final el tiempo va amoldando a algunos y a otros no. Los cambios que nuestras vidas van generando en la humanidad son tan grandes que no nos damos cuenta cuando ya lo aceptamos como parte de la sensatez y el sentido común. Por ahora puede servir de consuelo para algunos pero siempre estaremos siendo testigos de esa parte de la historia que cambiamos todos los días.

Saludos a todos


Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Giant en Wikipedia
4.- Trailer
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