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jueves 10 de julio de 2008

LOS NAUFRAGOS

Se me perdió el amor,
se me perdía
entre viejas ciudades,

tu recuerdo y tu olor

se me perdió el amor.
Se me perdió el amor,

se me perdía
en las afiladas piedras
del camino
se me perdió el amor*.


Siempre he escuchado malos comentarios del cine chileno de los años noventa, porque era un cine político que hablaba en contra de la dictadura, del exilio, los desaparecidos... yo discrepo completamente de eso... el cine chileno de los noventa fue cobarde, habrá sido ese cuarenta y dos por ciento de personas que votaron porque Pinochet siguiera gobernando el que nos hizo medir nuestras palabras, o habrá sido que la televisión, las radios y los diarios continuaban (y continúan) siendo medios de comunicación de la derecha que no se pudo más. Las películas más directas de la dictadura de Pinochet no fueron hechas en Chile, es más Costa Gavras llegó más lejos en la denuncia real de lo que fuimos capaces nosotros... acá todo fue al estilo "La Frontera" sin desmerecer esta gran historia de Larraín, pero entre el realismo mágico y el horror, todo se volvía niebla entre el canto del romántico viajero de un hijo alejado.

No tuvimos la valentía de hacer nuestra propia "Noche de los lápices" o "La Historia Oficial", todo fue un maquillaje para que no se espantaran los dueños del terror. Tal vez "Imagen Latente" tuvo algo de valor al sonido de La Internacional en una caja de música... pero entre lo onírico y lo real he sentido que Los Náufragos es la síntesis de los noventa, esa década que pasó entre la niebla del reencuentro, la resurrección de los muertos, la aparición de la verdad y la oscuridad del miedo.
Nunca hubo verdadera transición a la democracia en esos años y convertimos la dictadura en esa cosa extraña que hoy nos nubla creyendonos libres.

En Los Náufragos de Littin Chile se ve borroso, por el presente anacrónico con cara de pasado, como la Cantiga de la memoria rota, no creamos nuevas verdades y dejamos que los que mataron sigan escondidos en nuestra propia avaricia. Con estupor supe que una tía mía, esposa de un funcionario de esos años de dictadura, llegaba a su casa en esos días con la ropa, zapatos y lentes de los detenidos para ver que le podía servir... la ropa de muchos que nunca más volvieron. Ellos saben donde están los que no están, ellos saben que fue lo que pasó, pero se esconden en sus nuevas vidas, en sus nuevos nombres, en sus nuevos miedos... total para eso está Manuel Contreras, para que siga acumulando cadenas perpetuas por todos los que callan.

Aron (Marcelo Romo) vuelve del exilio a su casa en el campo de Palmilla, todo es desolación, su madre se quedó sola, el padre asesinado el hermano desaparecido, mientras algunos aprovecharon de adueñarse de la casa, el auto y las tierras del difunto... en medio de la muerte no se sabe si Ur (Bastian Bodenhöfer) es una ilusión o realmente existe, mientras el vagabundo (Patricio Bunster) baila en el desierto. Entre basurales y playas, o entre la noche oscura y el blanco desierto, no se ve salvación, el barco de la verdad se aleja de la isla del silencio, Chile está destruido por el miedo, por la traición, por la fantasía... no quedó nada... o a lo mejor nunca hubo nada... No hubieron fusiles, ni conciencia ni tampoco pueblo como dice Sebastián Mola (Luis Alarcón) en una de las escenas más desgarradoras del cine de los noventa (ver video).

Entre tantos signos, sueños y niebla, uno se pierde con los naufragos y parece que no queda nada claro... pero en realidad así fueron los noventa, no había que desenlazar nada, porque nada está solucionado, No hay respuestas aún, ni reencuentros... ese es nuestro naufragio, no fuimos rescatados jamás, solamente creamos otra sociedad perdida en el presente esperando que el barco del pasado real llegue a nuestras playas... por mientras hemos creado generaciones que viven de una nueva solidaridad basada en la caridad arrogante e inquisidora, que nos nubla del verdadero día en que tengamos las verdaderas nuevas herramientas para hacer un país mas libre y más real.

Nuestra única verdad fue septiembre de 73. La única verdad fue nuestra muerte. Lo demás fue sobrevivir. Pero ellos están ahí con sus cicatrices, con sus dolores, con la ira acumulada. Ellos están ahí mirándote como si fueran piedras sus miradas. Ellos están ahí recordándote que existen. Ellos no son ideas, ni imaginaciones, ni tesis. Ellos están allí esperando, esperándote.
(del guión de Los Naufragos)




Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentario en Bazuca.com
3.- Escenas

4.- Fotogramas

5.- * Se me perdió el amor, por Isabel Parra (Banda sonora)
boomp3.com

miércoles 18 de junio de 2008

UN HOMBRE APARTE

Hay un documental llamado "Operación Luna" en el cual se descubría como el viaje a la Luna era un montaje de la Nasa, hecho por Kubrick, todos esos rumores que siempre escuché se confirmaban... aunque en algunos momentos del documental parecía que ya todo era muy chabacano... hasta que Kissinger comienza a reirse, en ese momento entiendo que en el documental era una tomadura de pelo y que la realidad puede ser manejada a la pinta de cualquier documentalista para tragarnos una ballena completa sin darnos cuenta...
Entonces ¿Qué es lo real?, los documentales deberían mostrar la verdad, pero parece que no lo son, las películas menos, la vida mucho menos... entonces cuando escucho a un señor vestido en harapos diciendo que conoce más del ochenta por ciento del mundo, que estuvo en la casa de Picasso más de siete veces y ahora vive en una pieza pobre cerca del río Mapocho, es para no creer.
Era muy chico, pero aún recuerdo que en mi casa madrugaron para ver a Martín Vargas el boxeador chileno que pelearía con un japonés Yoko Gushiken... en medio de todo ese mundo del boxeo que aparecía un señor que se encargaba de representar a los malogrados deportistas de esos días, así Ricardo Liaño se paseaba por nuestras escenas de los años ochenta con los nombres de los boxeadores de esos días... y como muchas cosas de los ochenta se esfumo de la memoria.

El hombre que sale casi en harapos con acento español, es el mismo el que fue millonario dos veces "en dólares"... un triunfador!. Al principio decía quien es este viejo tan pesado y arrogante?.
Pero de a poco entendí que era una persona esculpida por los días, en los momentos sórdidos de un Chile perdido, entre el boxeo, los cabarets y el submundo de la noche de Santiago... el manager de vedettes y boxeadores ahora era u pobre hombre con sólo dos dientes, un bisoñé y una historia increible por detrás... a lo mejor merecía una película de verdad, no como "Un hombre aparte" que juega con su verdad y la nuestra.

Su verdad es grandiosa, la nuestra una maraña de prejuicios a lo que miramos... o lo que nos hacen ver los documentalistas, porque no le creemos a los viejos, no le creemos a los pobres, no le creemos a los soñadores... y Ricardo Liaño era las tres cosas, Cuando dice que es amigo de Manuel Fraga Iribarne me dio risa... así como cuando lo llama al hotel Carrera, para comunicarse con él... en el documental no vimos nada más (nunca supimos que en realidad Si se junta con el político español)... la vejez lo vuelve terco y obstinado, así que busca a los realizadores para su película... su guionista y sus directores (Perut y Osnovikoff)...
pero crea otra cosa.

En medio de su campaña mundial contra la drogas para niños, la quimérica idea escrita en una vieja maquina de escribir, entre plumones y miles de números de teléfonos, el pasado baila como los zapatos en el ring, tratando de defender la cordura y lo irreal. No se si los directores de este documental se encargaron de ridiculizarlo, al menos eso parece... hay omisiones que pasan al filo de la ética, principalmente por la arrogancia de nuestras miradas al crepúsculo de algunas vidas... al final pese a todo Liaño se salió con la suya... como un ganador, porque vivió la vida intensamente, como si fuese una naranja que exprime cada gota de aliento, para soñar, para gritar, Liaño no fue un perdedor logró su película y con ello, pese a la ausencia total de periodistas en su campaña, al pesimismo de su guionista, a lo tergiversado del documental, a la soledad de su funeral, logró ser un personaje que quedó incrustado en otros mundos... mucho más intensos que los que nos ha tocado vivir... pero la vida se hizo para gastarla... y Liaño se la disfrutó entera...
¿qué más se puede pedir?

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Página de la película
3.- Trailer

4.- Imágenes

5.- El verdadero Ricardo Liaño en La Cuarta.
6.- Un comentario de La Fuga

domingo 25 de mayo de 2008

31 MINUTOS

Primero que todo gracias por la invitación... esperaba ir hace un buen rato ir a ver esta película... como seguidor de siempre de Díaz y Peirano en los tiempos de Plan Z, Mira tú y El Factor Humano, cuando dieron el primer episodio de 31 minutos quede pasmado, mientras tomaba desayuno con una amiga... nos reíamos de una canción tan simple como Lala en la que un muñeco en moto le cantaba a su novia... no sé si a los niños le gustaba... pero a mi me mató.

Es que sentí que de ese día algunos adultos dejaron de ver a los niños como si fueran tontos, para entender que ellos daban más de lo que venía envasado de otros programas, se podía hablar de amistad, de medio ambiente, de lo malo que fueron esos programas de gritos de niños... y con lo más simple se hicieron maravillas, entendí que la generación que viene es distinta... Alvaro Díaz yPedro Peirano lo supieron y lo cultivaron con grandes frutos.

Juanin Juan Harris, es una especie única... y no porque sea trabajador y esforzado (una especie poco común en Chile), y la malvada Cachirula lo sabe... por lo que lo busca para su colección personal... así comienza la historia del mundo de los muñecos (made in Chile) de 31 minutos, el mejor noticiero de Chile... y eso si que es cierto. Entre la egolatría de Tulio y la fidelidad de Juanin, lo que los muñecos de factura simple (en algunos casos) me conmovió... son esas cosas que no entiendo cuando veo que el género y unos botones pueden lograr emocionarme y en ocasiones hacerme reir (sobre todo con los musculosos ... un poco afeminados... de Max Steel).

Algo distinto sin duda, no es común una película con marionetas, títeres y muñecos, menos en América Latina... Nickelodeon se ha encargado de mostrar lo que se creó en esas tres temporadas de canciones, videos y juegos que el Merchandising no perdona, entre la ternura, la ironía y el mensaje de niños nuevos que los muñecos muestran... está lo que el siglo XXI diferencia de la infancia ochentera que tuvimos con olor a miedo. Acá la amistad prima por sobre todo y hace cruzar mares sólo por salvar a un amigo... cosa que siempre se valora...

saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB (la serie)
2.- Página de la película
3.- Trailer

domingo 18 de mayo de 2008

TRES TRISTES TIGRES

He escuchado muchas veces que el mejor cine que sacó Chile, se dio en los años sesenta por diversas razones como argumentos, temáticas, cinematografía, entre otros; no se si es cierto, pero hay muchas cosas bastante interesantes... pero en general, hay tres películas que siempre salen a la palestra cuando se habla del cine de Chile, El Chacal de Nahueltoro, Valparaíso mi amor y Tres tristes tigres (de Largo Viajes... que es una de las que más me gusta, no se menciona tanto).
Curiosamente las tres películas mencionadas son del mismo tiempo, más aún la cámara con que se grabo Tres tristes tigres es la misma con que se hizo Valparaíso mi amor.
¿Será la esencia de una época especial?. Ya se han cumplido cuarenta años de los días de la aparición de los Tres tristes tigres de Raúl Ruiz.

Cuando uno se ve en televisión, o se escucha en una grabación se sorprende muchas veces de la voz que aparece, es raro darse cuenta que la voz que uno oye de si mismo es distinta de que la retumba en nuestro interior... en el caso de una sociedad pasa algo parecido, el cine había adoptado un lenguaje que sonaba distinto, tanto así que muchas películas de los años cincuenta tienen un sonido, más parecido al cine argentino que al nacional, sin querer actualmente suena como un cine ajeno al nacional, algo que muchas veces se le critica al teatro nacional (por otros actores extranjeros) es lo ajeno que suena al lenguaje común, una hiperexpresividad y la cantidad de gritos hace que el público muchas veces rechace las obras.

Alejandro Sieveking recuperó ese lenguaje común que está en todas las voces de Chile en la obra "Tres tristes tigres" que Raúl Ruiz después de una conversación entre amigos, decide adaptarla a la pantalla grande... Pero a su modo, quedando una historia urbana especial, que tiene el valor más grande de ser cotidiana, tanto así que pareciera que no tuviese argumento. Es que muchas veces uno cree que ni sus propios días tienen motivo, pero el hecho de vivir ya es parte de una gran historia. Hoy en la mañana veía una entrevista al "Negro" Fontanarrosa en que decía que "para Hemingway era fácil ser escritor, si peleaste en la Guerra civil española, en la Segunda Guerra, ibas a cazar al África estás lleno de historias para contar", en cambio hablar de lo simple es más difícil.

Acá Tito (Nelsón Villagra) va con un amigo (Luis Alarcón) en la micro, cuando su hermana (Shenda Román) desde la calle lo reconoce... ahí comienza la historia de los tres por Santiago... el amigo viene a Santiago sólo por 30 horas, Tito debe entregar unos planos a su jefe, por lo que con su hermana y su amigo van al departamento-oficina de Rudy (Jaime Vadell). Entre la conversación y las copas... la conciencia de ir a dejar los planos se va olvidando del compromiso. Mientras Rudy espera los planos entre conversaciones va pasando el día sin respuestas... Una noche en un cabaret, amanecer en un hotel y en la mañana un café pidiendo disculpas.

Una historia de clases... pero de clases media, un Rudy que a ojos de Tito parece ser un tipo con dinero, pero en realidad es alguien que le debe a mucha gente y que le rebotan los cheques; por otro lado la desconfianza de Rudy a Tito hace que deje lugares con llave para que no pierda nada... todo se esconde entre diálogos zalameros, muy comunes entre chilenos, con un alta dosis de violencia que llega a parecer cotidiana, bipolaridades y ausencias. Una melancolía absorbente que se tiñe entre el blanco y el negro de esos días... en una ciudad que pese a los actuales colores, no se aleja de esas imágenes sesenteras de Ruiz. El cine de Chile seguía cambiando desde esos momentos, nos comenzábamos a oír nuestra propia voz, aunque sonara distinta a como pensábamos fue más honesta y menos ambiciosa... el cine estaba cambiando para Chile.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios de la película
3.- Escenas de la película

4.- Imágenes de la película

5.- Entrevista a Raúl Ruiz de MABUSE

lunes 10 de marzo de 2008

LA TIERRA PROMETIDA

A veces los sueños se quedan en eso.... en ese estado de la vida paralela, pero cuando se hacen más grandes y comienzan a traspasar la frontera onírica para empezar a incrustarse en el supuesto mundo real, parece que no lo comprendemos, es que ser feliz a veces parece algo esquivo... y que sólo se presenta en los finales de las películas... pero entender de que pese a que nuestras vidas parecen correr en cintas de treinta y cinco milímetros y que ser feliz no significa que pronto aparecerán los créditos, si no que es el comienzo de la construcción... nos sirve para crear lo que creemos.
Alguna vez Chile vivió un pequeño sueño, que duró menos que una siesta, la república socialista de Chile, mientras el salitre seguía congelándose en el tiempo y sus calicheros regresaron al centro del país. Los años treinta tenían a Chile en plena depresión económica por lo que el suelo para cultivar volvió a tener la importancia agrícola que tuvo antes.

Miguel Littín después del Chacal de Nahueltoro, en plena segunda época socialista de verdad (no confundir con gobiernos de gente del Partido Socialista) comenzó a filmar "La Tierra prometida" una producción que sin querer fue terminada en Cuba, como exiliado del sur... La vieja premisa que alguna vez se tuvo de que "la tierra es de quien la trabaja" fue el argumento que José Durán pregonaba al momento de elegir los terrenos de La Palmilla para comenzar a vivir de una manera más digna, una palabra olvidad por los campesinos.

Un avión sobrevuela por los campos, hasta la llegada del piloto que pregona que hay un nuevo gobierno... Marmaduque Grove es el nuevo presidente de la República... las cosas comienzan a cambiar y José Duran comienza a pensar que lo que parece injusto. Los Aviones son portadores de noticias maravillosas (lo he vivido hoy) deberìamos ser ciudades aeropuertos, llenas de buenos deseos, de abrazos eternos y de besos finales, de emociones.... como las de los campesinos de Palmilla, que deciden compartir su verdad con los otros trabajadores del fundo el Huique, y de otros sectores.

Con el sonido de Luis Advis, y de Inti Illimani, La banda sonora de una època única para un suspiro que la historia de Chile vivió, que se transformó en un simple párrafo para algunos historiadores. La Tierra Prometida, fue una pelicula que viajó por el mundo esperando regresar del exilio, convirtiendo cada exhibición en un grito de denuncia de que lo vivido no era nuevo, que pasaba, pasa y pasará mientras no nos organicemos... Al final entendimos que la tierra prometida era la que nuestros sueños habitan, en que lo que se nos escapa del onírico y lo que nos ayuda a que nuestro corazón lata con pasión.

Saludos a todos
y gracias por estos inolvidables días.


Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- La imagen se obtuvo de zonadvd.com
3.- Trailer

miércoles 30 de enero de 2008

YA NO BASTA CON REZAR

Hace unos días hablando con una amiga que hacía clases en un colegio de curas salesianos, me contaba que paradójicamente en el mundo "laico" es un ambiente mucho más honesto, que en el supuesto ambiente religioso. Hay muchos que todavía creen que porque algo o alguien tiene que ver con Dios, es necesariamente bueno... en mi ex-colegio lo pastoral era excesivamente exagerado, cantamos la canción nacional sólo unas cuatro veces en cinco años, pero misas teníamos prácticamente cada quince días... Era un colegio de un ambiente muy bueno, pero creo que muchos de nosotros (y el tiempo y los casos lo confirma) la gran mayoría de los que estudiamos salimos con tremendas trancas en el tema afectivo y una animadversión por la iglesia. En mi caso yo estaba tremendamente influenciado por el catolicismo, algo de ello todavía tengo... por más que reniego, aún cuando quiero que algo salga bien me persigno y rezo... alguna vez escuché que los izquierdistas se acuerdan de Dios, sólo cuando están en tragedia.

Mi época de esceptiscimo religioso fue muy cercana, me cuesta creer que se crea en un ser superior que creo todo, es que esa fantasía me huele a Santa Claus, un hombre que inventamos para hacernos más felices, como nuestro amigo imaginario. Así cada día esa fe se esfumó... cuando le cuento esto a los que creen, me compadecen muy tristes, por mi "opción"... la verdad no me molesta que me castiguen o aparten por no creer, me molesta lo que mencionaba al principio... el derecho a propiedad que tienen los religiosos de lo "bueno"... como si el hecho de no creer es parte del mal, atribuciones que se dan sobre todo algunos fanáticos, como el alcalde de Independencia que decía que Bachelet era satánica, porque no era católica... el tiempo me ha demostrado que nadie es dueño de lo bueno ni de lo malo...

En la historia de Aldo Francia, por supuesto en Valparaíso, el padre Jaime (Marcelo Romo) es un joven sacerdote católico que va descubriendo las diferencias que hay entre los cerros pobres, y las grandes señores del puerto. El tifus ha invadido a los sectores pobres olvidados, el agua es una mancha oscura que alberga moscas y perros, los niños tienen con sus caras llenas de hambre, el frío viste a la gente obliga a organizarse para vivir mejor... para sobrevivir... repartir la miseria aumenta las posibilidades de no ahogarse entre la muerte. El padre Jaime en cada injusticia que los engranajes no liberan, ni menos fomentan el porvenir.

Una huelga en el puerto, y una canción cantada por el Gitano Rodriguez le recuerda que el tiempo de rezar se acabó hace tiempo, que eso de que bienaventurados los pobres fue una excusa para que las almas se conformen, mientras esperan que en "la nueva vida serán mejores"... así el sacerdote comienza a crecer y a creer de nuevo en que hay esperanza... no es el mismo sacerdote bueno que regala estampitas, es el hombre que marca la diferencia... como Oscar Arnulfo Romero en El Salvador, Camilo Torres en Colombia, Raúl Silva Henriquez en contra de la Dictadura de Chile, André Jarlan en La Victoria, Joan Alsina en Santiago o Antonio Ronchi en Aysén... marcan la diferencia porque la sotana es sólo un detalle más dentro de su grandeza, son los pivotes del cambio social y de la verdadera esperanza. Son los que hacen creer que de verdad los desposeídos, los perseguidos y los aislados pueden superarse, son los testimonios de vidas que nos hacen recuperar la fuerza, la magia y la paz como un manantial en medio de la sed.

Ya no basta con rezar, como película perdida responde a la dirección que Chile llevaba antes de su trauma total, cuando el aire tenía alas y los metales de los corazones golpeaban tan fuerte que las chispas brotaban con la fuerza de los sueños y la palabra no tenía cadenas ni condenas... era libre, era un carbón encendido que no se extinguía y reunía a Chile para construir al hombre nuevo. Ahora que Volodia Teitelboim dio su último aliento, nos vamos quedando cada vez con menos luceros que iluminan la noche y el neón nos confunde sólo queda seguir tocándonos en medio de la niebla tomados todos de la mano para crear lo que soñamos.

Bonus tracks
1.- Página en IMDB
2.- Sobre la teoría de la Liberación
3.- algunas escenas para este blog.



martes 15 de enero de 2008

CALICHE SANGRIENTO

Las primeras letras que suenan del disco de la Cantata de Santa María de Iquique dicen... "Si contemplan la pampa y sus rincones"... la voz tranquila, pausada pero que inspira respeto es de un actor llamado Hector Duvauchelle, esa voz me acompañó desde hace muchos años, en ese disco y en otras cantatas de Quilapayún, como unos versos de Oscar Castro... desde mucho tiempo fue sólo una voz que se perdió en el exilio asesinado en Caracas.
Una breve aparición en Largo Viaje, me hizo imaginar en parte quien era la persona que hablaba en el tan mítico disco... pero mi reencuentro con la voz de Héctor Duvauchelle se realizó por completo con Caliche Sangriento, la película que vuelve a Chile, como un desaparecido del norte que regresa, conlas actuaciones de Héctor, de Jaime Vadell, Jorge Guerra y de Jorge Yañez, entre otros... se transforma en nuestra piedra de Rosseta para entender una época en que el cine revisó la historia con otros ojos, y el análisis de una de las heridas más grandes (y más difícil de cicatrizar) que nos hemos infringido en América del Sur, cuando se nos ocurrió pelear entre hermanos en la Guerra del Pacífico.

Desde esos días, comenzó a habitar la desconfianza mutua entre los tres países, con la guerra todos fuimos derrotados; perdió Bolivia su mar, Perú perdió parte del sur de su territorio y Chile perdió parte de su dignidad (y también todo su territorio al oriente de la Cordillera de Los Andes). Todos ganamos muertos, Todos perdimos las riquezas de los minerales en manos de las potencias extranjeras y solo nos ganamos generaciones y generaciones de resentimientos mutuos. Estos sonlos momentos como en que la palabra patria, me produce una sensación de inseguridad, porque muchos han llegado al terror por esas seis letras...

Caliche Sangriento es una lección tomada de esos días en que Chile pensaba distinto, en que entendimos que no fuimos los vencedores de la guerra, en que esa soberbia de algunas generaciones en realidad tenía pocos fundamentos, que mostraba esa parte de la historia que no se nombra en que los soldados son vejados, y dejados a la deriva de la arena, sin sombra, sin agua y sin motivos para seguir luchando... como siempre los que ponen sus vidas son los que menos saben para quien pelean. En Caliche Sangriento el quinto de línea no sabe hacia donde va, avanza perdido por el desierto nuevo, sin mayor objetivo que tratar de vivir.

Como en Mi mejor enemigo, los soldados están perdidos en la inmensa geografía latinoamericana que al final es de todos nosotros, ... los combatientes con una mirada al infinito, con un idea confusa del porqué pelean y con un sentimiento de "patriotismo" enfermizo y servil. Es la lucha entre la coherencia y la obediencia, entre lo sabido y lo escondido, más que una lucha entre peruanos y chilenos (como la que se ve en estos días en La Haya) es una lucha entre esos dos Chiles que conviven entre la razón o la fuerza.


Saludos a todos
en especial a los titulados de la Universidad Arcis que restauraron la película para seguir reencontrando el Chile perdido (ahora restauren Morir un poco)

Los que están en Santiago no se pueden perder las funciones en el cine Arte Normandie, el 18, 19 y 20 de enero... esperemos que la continúen proyectando...


Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- La página oficial de la restauración del film
3.- Cine Arte Normandie
4.- Algunas escenas para que se animen a verla.

miércoles 2 de enero de 2008

VALPARAISO MI AMOR

Valparaíso es una ciudad sin términos medios, tiene una pequeña parte plana que se ha ido forjando con los escombros del pasado, cada terremoto le brinda nuevo suelo... por eso es raro que existan barcos hundidos en medio de las calles del puerto... el resto son cerros empinados que se encuentran bañados de casas que luchan como los árboles para mirar el mar... porque en Valparaíso para mirar el mar hay que alejarse de él, en el plan no se ve el mar, filas de contenedores impiden la vista del horizonte... pero la bahía se mira desde las casas que se levantan gracias al mágico equilibrio de unas tablitas.
Es una ciudad que se ama o se odia, no pasa indiferente, entre el colorido de las casas, las latas oxidadas, la caca de los perros, los postes llenos de cables, edificios tugurizados escaleras hacia el infinito, ascensores mágicos y una sensación de pasado y futuro... Valparaíso tiene esa belleza de la mujer fea... que de tanto verla se le ama entrañablemente.

Aldo Francia se sintió marcado por el Ladrón de Bicicletas... y vaya que se nota porque hizo otro cine para Chile, fue la época de las películas más clásicas del cine chileno en un mismo período Tres tristes tigres, El Chacal de Nahueltoro y Valparaíso mi mor, tres historias que quedaron marcadas y hacían soñar con una visión nueva del cine neorrealista. Pero en el caso de Aldo Francia que más cinematográfico que Valparaíso real... y cuando hablo de Valparaíso real, no me refiero a ese polígono UNESCO del Cerro Alegre y Concepción... hablo del resto de los habitantes de Valparaíso, de esos que reclaman por todo, que llenan sus ventanas con NO a lo que sea, que no se dejan domar como sus meditarrenos vecinos santiaguinos incapaces de protestar por algo... (Los porteños no hubiesen aguantado el Transantiago... ya hubiesen incendiado La Moneda). En medio de los cerros y de las personas reales se rodó una historia verídica del puerto.
Los carabineros por fin pillan a los cuatreros que robaban animales y faenaban en plenos bosques cercanos a Valparaíso, dos cabros chicos son los culpables y fue descubierto que el papá de los niños era el cuatrero. Ahí empieza la cárcel para el padre y de otro modo la prisión para una familia más... la madre había muerto hace unos años... y el hambre guía el camino de los niños. Así empieza la más neorrealista de las historias que el cine de Chile ha proyectado, desde la historia de cada uno de los miembros de la famila van apareciendo historias que van oscureciendo poco a poco la pantalla. El mar es un imposible en Valparaíso, sólo se puede mirar, es como esas mujeres tan hermosas que uno piensa que jamás besará... y nos quedamos embobados con los colores que brotan del mar para el año nuevo, mientras el glamour y la música esconde una ciudad que lucha entre el óxido y la renovación.
La delincuencia, el trago, la mendicidad, la prostitución, la mortalidad infantil están más cerca de lo que uno palpa y la barrera entre el bien y el mal es casi tan cercana como los cerros al plan, los niños la sufren la tratan de evitar, porque al fin y al cabo son niños que quieren jugar, que sueñan con dormir en camas separadas, en trabajar y comer... Sólo queda para el final un dialogo ciego que nos hace creer que esta todo bien, mientras el olor de la noche porteña ha convertido a los niños en algo distinto.
Valparaíso mi amor fue un golpe bajo para aquellos que amaban ese Valparaíso colorido lleno de orgullo por ese pasado seudoeuropeo, afortunadamente la UNESCO no la vio... se la hubiese enviado a la UNICEF, pero es un reflejo de una ciudad como muchas otras que esconde en palacios grandes la pobreza material, en medio de las ruinas, las áreas patrimoniales... Aldo Francia quiso tanto a su Valparaíso que no escondió sus cicatrices, las besó y en vez de desilusionarlo descubrió la riqueza de la gente, en esos actores que simplemente actuaron lo que les tocó vivir, por mi parte cada vez que estoy en Valparaíso soy más feliz, aunque creo que jamás me iré a vivir ahí, siempre encuentro entre esas ventanas que te contemplan, como una tsunami de casas, un poco de esa poesía mágica que tiene la ciudad más fantástica de Chile.

Muchos saludos a los porteños
y a todos los que leen.


Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentario de MABUSE
3.- La visión de Aldo Francia de su película (recomendado)
4.- La joya del pacífico por Lucho Barrios

5.- Escenas de la película

lunes 10 de diciembre de 2007

LA CIUDAD DE LOS FOTOGRAFOS

Habría que decir que en lo inmediato
la vida se ha ido haciendo más difícil
de rojo se mancharon
nuestros sueños
la boca ya no encuentra su palabra
la noche envuelve el cielo y lo aprisiona
la patria va alejándose del hombre
y todas las banderas que flamearon
se han ido des
garrando con el tiempo.

(Eduardo Carrasco)

La única película que no tenía referencia a un video incorporado hasta ahora era Largo Viaje de Patricio Kaulen, tenía hace tiempo ganas de crear el video, pero como mi copia de la película era en un VHS, no la podía transferir a digital, hasta que me decidí comprar una tarjeta captadora de televisión y ahí pasar algunas películas que sólo tengo en VHS, incluidos videos familiares, pero irónicamente después de comprar el captador pase por una tienda de DVD… ¡y encontré Largo Viaje!, la película que había motivado la compra… no pude dejar de quedar nuevamente fascinado con esta película sesentera que mostraba un Santiago que no viví, a pasos del centro los últimos conventillos de la ciudad a punto de ser demolidos para construir los edificios grises de la época.

Esa es la ciudad que estuvo antes de que mis ojos la vieran, una ciudad testigo del destino de sus habitantes, en el perfil se veía la iglesia de los sacramentinos era el perfil del crepúsculo de esos días, pero la ciudad de Santiago veinte años después fue escenario de otros episodios que captaron otros lentes y que se convirtieron en la verdad silenciosa del horror de los días de la dictadura, fueron los fotógrafos los que “dibujando con la luz” como dice un amigo de esa profesión, nos han dado las evidencias de que lo que se vivió en los ochenta no fue un mal sueño, si no que fue la realidad, extraña pero cierta de las noticias y protestas que los diarios y canales de televisión ocultaron de esos días en Santiago de Chile.

Los lugares siguen en su lugar, ahí permanecen esperando que les preguntemos por lo que pasó, esperando descubrir esa boca que grite el espanto de los en que los restos de un horno de cal en Lonquén digan la verdad de la familia Maureira, ese día estuvo el fotógrafo Luis Navarro, ahora de regreso en las dinamitadas ruinas de los hornos (hoy monumento nacional) contando que pasó el día en que se descubrió el horror… ¿Qué estaba pasando en Chile?, en medio del miedo y contra el miedo de los medios, muchos fotógrafos decidieron agruparse en la Asociación de fotógrafos independientes (AFI).

Así van surgiendo las historias de esos quijotes del lente que fueron haciendo de escribanos de cada una de las manifestaciones que fueron sacudiendo la conciencia de Chile, En cada acto y cada protesta fueron los encargados de vengar la represión con sus cámaras… a lo mejor sin mucha conciencia del costo que podía tener y perdiendo el miedo y el escrúpulo a la sangre, cada imagen se fue convirtiendo en el abrigo de los que padecían la injusticia del silencio. Así fueron esos años silenciosos, la dictadura sabía que esas imágenes eran las balas, cada foto colgada en la solapa era un grito de rabia y una pregunta que taladraba algunas conciencias; cada testimonio.

En un momento las cosas empiezan a cambiar, la dictadura sigue por más de diez años y parece no querer terminar, ¿en qué momento la cosas parecen acostumbrarnos?... cuando niño pierde un ojo en plena plaza de armas, cuando Rodrigo Rojas es quemado vivo... son preguntas que cada fotógrafo se hace. Desde ese lente la ciudad de los fotografos nos trae de vuelta los días de los extraños, no como parte de la moda kitsh de los ochenta, si no como una gesta que presenta ese Santiago, hoy un poco distinto, en algunos sectores remozado y repavimentado. Esconde a unas personas que ayudaron a abrir los ojos, que no se encandilaron con esa luz negra del desamparo y que la democracia los hizo tomar otro rumbo. Hoy como el cuadro de Dalí, persisten en la memoria... en que no nos olvidemos, y bien merecen salir de vez en cuando con sus fotos colgadas por una ciudad que olvida a los desaparecidos y camufla a los torturadores.

Habría que decir sin más remedio
que el tiempo es más profundo que la vida
la luz se vuelve sombra en un instante
la historia va cambiando los motivos,
naufraga hasta la nave más serena
la muerte se despierta con su espada
la rubia miel en gris se va bebiendo
y el día va naciendo entre las ruinas.

saludos a todos

en especial a Gloria, con quien fui a ver esta película en el Centro Alameda

Crédito de fotos

izq 1 Inés Pulido (AFI)

der 2 Luis Navarro (Hornos de Lonquèn)

iz1 3: Alvaro Hoppe (Carabinero)

der 4: Jorge Laniszewski (Familiares y amigos de Jose Manuel Parada cantando La Internacional en el funeral)

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentario en MABUSE
3.- Página de la película
4.- El Viejo comunista por Manuel García de la banda sonora

5.- Trailer

martes 4 de diciembre de 2007

EL PRIMER AÑO

Esta es una excusa y aprovechándome del nombre de este documental de Patricio Guzman, anunció que el blog hoy cuatro de diciembre de 2007, cumple un año, si bien después de dos intentos fallidos, el primero en los espacios de MSN, las diez primeras entradas son de ese blog, y otro intento en blogspot, este blog ha sido una de las cosas que más satisfacciones me ha dado este año.
Es como un trabajo ocioso, pero es extraño cuando las ganas surgen de la nada para escribir, cuando uno parece un insecto que busca el polén por todos lados para vertir la miel en este espacio.
No me canso de decir que cada entrada es una botella que se lanza al mar, esperando que llegue a otros ojos.

Todo partió por el libro de Fuguet "Las películas de mi vida" que narraba su vida en función de las películas, mi afan imitador (que me sobra) me animó a contar que me había pasado cuando vi algunas películas (eso se nota en las primeras entradas), después no se en que he terminado... a veces repetitivo, con horrores de redacción, de ortografía, a veces muy ideologizado, otras muy pechoño, muy cebolla, muy zalamero, muy negativo... pero al final tratando de ser lo más honesto conmigo mismo... y aunque no lo crean tratar de ser lo menos egocéntrico (el mal de todos los blogs)... hasta ahora debo reconocer que todavía me gusta el blog, me he dado obligaciones que no debería contar... trato de ser los más versatil en las películas que cuento... todavía no me atrevo a contar cosas con El Padrino, El señor de los anillos, o ciudadano Kane, tengo entradas que las reescrito muchas veces y aún no las saco (como La Historia Oficial, Perder es cuestión de método, Vidas Secas, Criaturas celestiales y El eterno resplandor de una mente sin recuerdos)... tuve que crear una cuenta de Youtube para subir los videos de algunas películas que no encontraba videos, lo mismo hice con las bandas sonoras... El objetivo... tratar de plasmar en una sola entrada todos los sentidos, desde la vista hasta el olfato... para que nos empapemos del cine. Lo miremos desde todas sus aristas sin prejuicios, matando los malditos cliches, terminando con los que se creen críticos y nos dan pautas diciendo que debemos ver y no ver en el cine, y esos que le colocan nota a las películas, los que separan sus comentarios en distintos ámbitos, si al final un film es una sinergia (se supone) que nos envuelve... al final la intención solo es contar el cine con el estomago, más que con el cerebro... al menos espero que el próximo año lea esto, (como ahora que leo mi primera declaración de principios) y me sienta satisfecho de que las cosas siguen.
Por ahora solo me queda agradecer este primer año y esas cincuenta mil visitas que me han dado por las doscientas ochenta y siete películas agregadas, por los comentarios de todos, por los amigos conocidos a traves de este medio, por lo aprendido en todos los blogs amigos, por lo descubierto, por lo que queda por descubrir y por la Internet... que nos ha hecho cada vez más libres.
Agradecer a los españoles, argentinos, mexicanos, colombianos, peruanos, estadounidenses, venezolanos, brasileños y franceses (que son los que más han leído el blog) por sus visitas... sólo queda tratar de seguir respondiendo... hay muchos sueños por hacer aún... espero que se concreten en el camino.

El primer año de Patricio Guzman, es un documental simple que muestra a un presidente con un sueño que soñaba en conjunto con una parte de la sociedad en que si se podía crear otro mundo, era la primera época de Allende la más dorada de la UP, y en el documental se muestra fresco y vivo, los años en que las utopías parecían tangibles... el primer año estaba lleno de ilusiones, como esas maripositas en el estomago cuando comienzas a estar enamorado... el primer año de los supuestos seis, fueron testigos de que las cosas tal vez se podían hacer... sólo falto menos tú y más nosotros... ahora solo queda el recuerdo en sepia de un momento especial... y el documental suena raro... porque el discurso parece (lamentablemente) acallado por los vozarrones de un nuevo orden.

Mi primer año con el blog tiene esas ilusiones de crear un mundo más amable y que disfrute de la belleza de las creaciones, del increible poder del color sobre nuestros ojos, del susurro en nuestro oidos, y de las manos para seguir creando.

Muchos saludos a todos
Y Desde ya acepto todas las sugerencias de películas y de comentarios a la página.




Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Patricio Guzmán en Wikipedia
3.- Escenas del Primer año (no todas son escenas del documental de Patricio Guzman)

lunes 19 de noviembre de 2007

LLUEVE SOBRE SANTIAGO

Nunca se me ha olvidado el día en que Jaime Cifuentes dijo en nuestra estadía en el COD de Pudahuel (una cárcel de menores al poniente de Santiago) que nunca había sentido, ni había pensado que podía existir tanta pobreza, nosotros eramos los "tíos" de las colonias urbanas que nos habíamos internado una semana en el recinto penitenciario. Con dieciseis años todavía no se entienden los eufemismos y se cree que un centro de orientación es un centro de orientación y no una cárcel de menores... los niños no deberían ir a la cárcel se supone... la experiencia fue una de las más fuertes y más trascendentales de mi vida... para el caso de Jaime también fue trascendental... porque meses después dos balas gatilladas por el mismo atravesaron su cabeza y su corazón.

No es fácil entender la decisión del suicidio, no puedo dejar de sorprenderme de lo frágil que somos y de como tan facilmente podemos hacer que nuestra vida se termine... y que personas que tanto aportaron terminen sus vidas... Violeta Parra, Haydee Santamaría, Kurt Cobain, Alfonsina, Pizarnik, entreo otros... nunca han dejado de ser menos por el hecho de querer dejar de vivir.

El cine del exilio fue el grito desesperado de las atrocidades que Chile vivía en la dictadura, casí como un nuevo género las películas brotaban por el mundo, regadas con las lágrimas del destierro... el norte de México se convertía en Iquique por Littin, la Batalla de Chile mostraba las causas de Patricio Guzman, La nueva cotidianedad de los exiliados pasaba por los ojos de Ruiz y muchas otras historias que se mostraron por Chile... una de las más educativas para los extranjeros fue Llueve sobre Santiago de Helvio Soto.
La historia de Helvio Soto ocurre en Chile, en entre 1970 y 1973, el gobierno de Salvador Allende un presidente elegido por un treinta y seis por ciento de los votantes, en medio de un clima de acuerdos es elegido presidente, pero no era la misma sociedad la que comenzaría a formarse desde ese momento, era un mundo en que tendría más oportunidades para los que menos tenían... pero ¿se podía cambiar una sociedad con dos tercios del país en contra?. La historia de Soto muestra el fin de ese período, violentamente con la represión en las universidades, estadios, quema de libros y muertos en la calle.

El Palacio de La Moneda defendiendo heroicamente el asalto de militares y aviadores, con ministros y presidente disparando por los balcones... la izquierda como la iglesia siempre se ha nutrido del panteón, donde coloca los rostros de sus mártires, desde Sacco y Vanzetti, el Che Guevara, Miguel Enríquez entre otros. Allende es otro martir y así la imagen de su muerte por muchos años fue la que Helvio Soto presentó al ritmo de Astor Piazzolla en el bandoneón, Allende asesinado por la espalda por un militar.

por mucho tiempo la izquierda de Chile quiso mantener la idea que Llueve sobre Santiago mostraba, un presidente asesinado le daba más valor que un hombre que se suicida, no era un ejemplo para las generaciones posteriores que un presidente se quite la vida y no siga luchando, se contaba que un capitán le había dicho a Allende que se rindiera y el presidente grito ¡Nunca! por lo que recibió una rafaga de metralleta. Cuando todos negaban esa posibilidad Fidel Castro en un discurso abre la ventana a la verdad insinuando la tesis del suicidio.
La censura de la izquierda al tema, ahora es un recuerdo vergonzoso, incluso Gabriel García Marquez también aportò una visión obtenida de su realismo mágico. La dictadura por su parte indicaba que el presidente se había "cobardemente" suicidado y en Radio Moscú (una emisora que llegaba por onda corta a Chile), cuando Clodomiro Almeyda contó la verdad de la muerte de allende, se censuró la versión por la propia izquierda. Cada vez la idea del asesinato era más insostenible y pronto las voces de los verdaderos testigos, junto con las fotos fueron irrefutables, El presidente Allende se había suicidado.

El tiempo ha demostrado que la muerte no quita lo vivido, pese que para algunos todavía la muerte del presidente es un tema que evitan. Pero hay una sensación amarga cuando conocemos al suicidado, que hicimos nosotros para que el no muriera, que hice yo para que Jaime Cifuentes no se diera esos dos balazos, porque no conversé con él, como no supe que no quería seguir viviendo, como no interpreté esos signos de tristeza... cuando alguien se suicida todos somos asesinos, a Allende lo matamos todos, incluso nosotros los que nacimos después de su muerte. Mientras nos propagamos la vida, mientras no regalamos una sonrisa, mientras no hacemos bien nuestro trabajo, mientras tocamos la bocina enojados porque el auto de adelante no avanza, mientras silvamos porque la micro no parte mientras toma pasajeros, somos asesinos... somos los que hacemos que en Santiago siga lloviendo muerte, se convierta en una ciudad triste en que la vida parece un castigo. La película de Helvio Soto recorrió el mundo mostrando "que había pasado" en esos años, en esos días a esos hombres, independiente de la imagen de la muerte de Allende, es un ejercicio ver las escenas del pasado, no por ser izquierdista trasnochado, si no por que agrega esa otra visión que cruza entre lo fantástico y lo real que transforma las vidas en mitos.

saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- La loca de lola dice...
3.- Sobre la muerte de Allende por Voltairenet
4.- La Banda sonora es del maestro Astor Piazzolla, algo de muestra

5.- Escenas de la película (incluye la muerte de Allende)




5.

martes 18 de septiembre de 2007

ACTA GENERAL DE CHILE

Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada,
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.
Yo vendré del desierto calcinante
y saldré de los bosques y los lagos,
y evocaré en un cerro de Santiago
a mis hermanos que murieron antes.
Retornarán los libros, las canciones
que quemaron las manos asesinas.

Renacerá mi pueblo de su ruina
y pagarán
su culpa los traidores.

La ausencia siempre es algo que idealiza lo perdido, el deseo siempre es bello y la idea del reencuentro ronda todos los días, como el motivo de la existencia. Ahora que Chile sigue celebrando fiestas nacionales, me llegó a mis manos uno de los tesoros más interesantes de ese Chile ausente, que vivía en nosotros mismos a través de la película "Acta General de Chile" de Miguel Littin.

Quizás tan importante como la película es la forma en que Littin filmó esta historia, que se encuentra narrada completamente en el libro de Gabriel García Marquez "Las aventuras de Miguel Littín clandestino en Chile"; cuando pasaron doce años de dictadura militar, Miguel Littin entra a Chile con otra vida, una que inventó para el regreso. El que entró con el cuerpo de Miguel era un uruguayo con profesión distinta, esposa y excusa falsa. Desde ese momento comenzó a filmar con tres equipos un documental del Chile en dictadura. Ese que ni siquiera los que vivíamos dentro del territorio conocíamos, desde el desierto hasta Chiloé, desde las alturas a las profundidades de las minas del carbón, Littín fue palpando ese país triste que comenzaba lentamente a despertar.

Hay una pugna desde hace un tiempo entre los que se fueron y los que se quedaron, los que se quedaron se hacen llamar "los valientes", por haber vivido la dictadura en carne propia. La verdad no considero a nadie cobarde, no es fácil sentirse desterrado, el pan tiene otro sabor, la cordillera es una silueta de sueños y el aire es distinto al de la memoria. MIguel Littín lo sabe y lo enfrenta. Grabando miles de metros de realidad en sólo seis semanas, Acta General logra más testimonio que cualquier otro documental realizado para la época, desde los diversos escenarios, con los actores de la oposición (e incluso de la dictadura), con personajes comunes y algunos inalcanzables para esos días.
Partiendo de ese Santiago triste del año 1985, con un terremoto en sus entrañas aumentando las ruinas del miedo, desde la ciudad acallada por el toque de queda, en que los signos del pasado habían sid