Mostrando entradas con la etiqueta Cine Latinoamericano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine Latinoamericano. Mostrar todas las entradas

miércoles 16 de julio de 2008

EL BAÑO DEL PAPA

“El trabajo no es, pues, algo que el hombre debe realizar sólo para ganarse la vida; es una dimensión humana que puede y debe ser santificada, para llevar a los hombres a que se cumpla plenamente su vocación de criaturas hechas a imagen y semejanza de Dios”.*

Los parlantes sonaban en las calles de Melo con la voz imponente del Papa Juan Pablo II hablando al mundo de los trabajadores de la República Oriental del Uruguay. ¿qué paradójico? Hablar de trabajo en un lugar donde cuesta tanto trabajar.

Cada cierto tiempo escucho el discurso de algunos de que la gente es pobre porque es floja, cómo si esa fuera la condición única para alcanzar la riqueza, yo detesto esa afirmación, porque no veo nada más ajeno a la realidad que ver que quienes más trabajan en todas las empresas son los de menores sueldos. No es fácil ganar dinero, en especial si se vive alejado de los grandes núcleos urbanos; como en Melo al norte de Uruguay, a más de trescientos setenta kilómetros de Montevideo y de los mejores sueños.

En el Melo de fines de los ochenta se vive al límite en todo los aspectos, la plata no alcanza para vivir mejor, sólo queda cruzar la frontera para contrabandear mercadería entre los cerros que separan a Brasil de Uruguay. El camino difícil y peligroso por la propia policía confiscadora, pero que más queda cuando no queda nada. Sólo seguir cruzando por unos pocos pesos para salir adelante. Es el año 1988 y el Papa vuelve a Uruguay, ahora a recorrer diversos lugares del país, entre ellos Melo, los periodistas hablan de la llegada de más de cincuenta mil fieles para ese domingo ocho de mayo.

El representante de Dios ha querido visitar a los pobres y con ello sacarlos de la pobreza, ¡imagínense! Que haremos con toda gente piensa los vecinos de Melo, por lo mismo cada vecino comienza a invertir en su propio negocio, panes, chorizos, bollos y chapitas de recuerdo del maravilloso día.

Beto (Cesar Troncoso) trabaja con su bicicleta haciendo contrabando a los almacenes uruguayos, es el único ingreso que hay en la familia, no hay nada más que hacer entre tantas familias pobres, la idea es que quede algo para comer y algo para guardar para los estudios de la hija. Mientras más lejos de la capital se está las cosas simples toman más importancia. Mientras todos preparan comida para el día en que el Papa llegue, Beto va más allá, no sólo en sus sueños sino también en el proceso digestivo, entre tanta comida las cincuenta mil personas tendrán la necesidad de ir al baño, que mejor que construir un buen baño para ese día.

Un baño mejor que el pozo negro que actualmente se tiene, un baño que terminará con el pozo negro de la pobreza, un baño cerrado, con taza y puerta, con agua y papel. Un baño lleno de gente feliz de haber visto a la figura del santo padre cerca de su casa. Que raro suena la idea, pero la familia se entusiasma con los sueños de Beto y todo se invierte en el negocio.

Contar más es un crimen, pero no me sentía tan conmovido por una historia desde la vez que ví "El Ladrón de Bicicletas”, es que estas historias de “neorrealismo latinoamericano” que parecieran ser de argumentos simples al oírlos, se hacen distintos cuando en un baño se depositan todas las esperanzas de surgir y de tener cosas; cuando no se tiene el pan todos los días y acercarse a ver que trae la olla es algo que hace tan cercano en esta historia tan bien contada que la risa contiene toda la amargura de la desesperanza. El Papa es una gran anécdota en ese día especial, ahora la historia uruguaya, que obviamente a Chile no llegó (o no ha llegado) contiene esa dualidad entre desesperanza e ilusión que se esparce por todas nuestras pequeñas ciudades que conviven con el mundo rural, las estrellas de la noche, el sonido de los grillos y la mirada brillosa del futuro.



Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Página de la película
4.- Trailer

5.- Fotogramas

6.- Camino de Quileros
7- * Discurso de Juan Pablo II,

jueves 10 de julio de 2008

LOS NAUFRAGOS

Se me perdió el amor,
se me perdía
entre viejas ciudades,

tu recuerdo y tu olor

se me perdió el amor.
Se me perdió el amor,

se me perdía
en las afiladas piedras
del camino
se me perdió el amor*.


Siempre he escuchado malos comentarios del cine chileno de los años noventa, porque era un cine político que hablaba en contra de la dictadura, del exilio, los desaparecidos... yo discrepo completamente de eso... el cine chileno de los noventa fue cobarde, habrá sido ese cuarenta y dos por ciento de personas que votaron porque Pinochet siguiera gobernando el que nos hizo medir nuestras palabras, o habrá sido que la televisión, las radios y los diarios continuaban (y continúan) siendo medios de comunicación de la derecha que no se pudo más. Las películas más directas de la dictadura de Pinochet no fueron hechas en Chile, es más Costa Gavras llegó más lejos en la denuncia real de lo que fuimos capaces nosotros... acá todo fue al estilo "La Frontera" sin desmerecer esta gran historia de Larraín, pero entre el realismo mágico y el horror, todo se volvía niebla entre el canto del romántico viajero de un hijo alejado.

No tuvimos la valentía de hacer nuestra propia "Noche de los lápices" o "La Historia Oficial", todo fue un maquillaje para que no se espantaran los dueños del terror. Tal vez "Imagen Latente" tuvo algo de valor al sonido de La Internacional en una caja de música... pero entre lo onírico y lo real he sentido que Los Náufragos es la síntesis de los noventa, esa década que pasó entre la niebla del reencuentro, la resurrección de los muertos, la aparición de la verdad y la oscuridad del miedo.
Nunca hubo verdadera transición a la democracia en esos años y convertimos la dictadura en esa cosa extraña que hoy nos nubla creyendonos libres.

En Los Náufragos de Littin Chile se ve borroso, por el presente anacrónico con cara de pasado, como la Cantiga de la memoria rota, no creamos nuevas verdades y dejamos que los que mataron sigan escondidos en nuestra propia avaricia. Con estupor supe que una tía mía, esposa de un funcionario de esos años de dictadura, llegaba a su casa en esos días con la ropa, zapatos y lentes de los detenidos para ver que le podía servir... la ropa de muchos que nunca más volvieron. Ellos saben donde están los que no están, ellos saben que fue lo que pasó, pero se esconden en sus nuevas vidas, en sus nuevos nombres, en sus nuevos miedos... total para eso está Manuel Contreras, para que siga acumulando cadenas perpetuas por todos los que callan.

Aron (Marcelo Romo) vuelve del exilio a su casa en el campo de Palmilla, todo es desolación, su madre se quedó sola, el padre asesinado el hermano desaparecido, mientras algunos aprovecharon de adueñarse de la casa, el auto y las tierras del difunto... en medio de la muerte no se sabe si Ur (Bastian Bodenhöfer) es una ilusión o realmente existe, mientras el vagabundo (Patricio Bunster) baila en el desierto. Entre basurales y playas, o entre la noche oscura y el blanco desierto, no se ve salvación, el barco de la verdad se aleja de la isla del silencio, Chile está destruido por el miedo, por la traición, por la fantasía... no quedó nada... o a lo mejor nunca hubo nada... No hubieron fusiles, ni conciencia ni tampoco pueblo como dice Sebastián Mola (Luis Alarcón) en una de las escenas más desgarradoras del cine de los noventa (ver video).

Entre tantos signos, sueños y niebla, uno se pierde con los naufragos y parece que no queda nada claro... pero en realidad así fueron los noventa, no había que desenlazar nada, porque nada está solucionado, No hay respuestas aún, ni reencuentros... ese es nuestro naufragio, no fuimos rescatados jamás, solamente creamos otra sociedad perdida en el presente esperando que el barco del pasado real llegue a nuestras playas... por mientras hemos creado generaciones que viven de una nueva solidaridad basada en la caridad arrogante e inquisidora, que nos nubla del verdadero día en que tengamos las verdaderas nuevas herramientas para hacer un país mas libre y más real.

Nuestra única verdad fue septiembre de 73. La única verdad fue nuestra muerte. Lo demás fue sobrevivir. Pero ellos están ahí con sus cicatrices, con sus dolores, con la ira acumulada. Ellos están ahí mirándote como si fueran piedras sus miradas. Ellos están ahí recordándote que existen. Ellos no son ideas, ni imaginaciones, ni tesis. Ellos están allí esperando, esperándote.
(del guión de Los Naufragos)




Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentario en Bazuca.com
3.- Escenas

4.- Fotogramas

5.- * Se me perdió el amor, por Isabel Parra (Banda sonora)
boomp3.com

sábado 28 de junio de 2008

MARIPOSA NEGRA

Se me olvida que hay gente mala cerca, hace unos días lo comprobé nuevamente, que bajo el alero de un cargo académico se creen semidioses. Esa gente que cree que porque tiene una jefatura el resto debe prestarle pleitesía... cuando en realidad una persona que tiene un cargo lo hace para servir a los demás, no para colocar obstáculos. Muchas historias se cuentan de este personajillo con nombre de maquillador famoso, no todas buenas por supuesto pero en fin... ni siquiera vale la pena gastar caracteres en personas inefables... es más no hay que sorprenderse... es más sorprendente que una gato cacarée que un perro ladre, menos si es un pequinés.
Como Vladimiro Montecinos, un ser ya casi mitológico para América Latina, más que el propio Fujimori como la mano negra que manejó los más oscuros pasajes del Perú de los años noventa. Los días oscuros del la dictadura democrática del nikei también afectaron a los cotidiano, como a Gabriela (Melania Urbina) una profesora limeña que camino con sus alumnos hacia las líneas de Nazca, cortaba mariposas junto a sus "niños" mientras suena el celular... bastó una llamada para entender que los sueños se volvían pesadilla y que el curso de la vida no era el mismo que se soñaba.

Han asesinado a un juez, el único que quedaba limpio de coimas y corrupción. Los diarios (como siempre) mienten y publican que murió "en una fiesta de maricas". En medio de la angustia de la pérdida Gabriela decide encontrar la verdad...
curiosamente en la búsqueda de la verdad lo hace desde la mentira, desde el mismo diario mojado por el gobierno, desde los mismos "vladivideos" y con la ayuda desde los fondos de Angela (Magydel Ugaz).

En realidad es Angela la que relata la oscura historia, con su propia desesperanza por todo el olor a carroña que se percibe por el mundo en que se desenvuelve, ella se soprende del vertiginosos cambio que Gabriela hace, simplemente porque sigue amando. Ya no le importa circular por los lugares más oscuros y corrompidos de una sociedad, ya no le teme a la muerte, sólo tiene un fin, asesinar a Vladimiro Montecinos... cualquiera sabe cual es el final de esta historia (aunque sea ficticia) Montecinos sigue viviendo.

De la novela "Grandes miradas" de Alonso Cueto, Francisco Lombardi (hace rato me hice fans de su cine) esta historia le sentí cosas de Cronemberg, entre la dureza de las imágenes de la muerte y las calles de Lima (ciudad que aún no visito), aparece la hermosa belleza de la profesora Gabriela que como la mariposa negra de la noche busca la verdad con escrita con la v de venganza, queda Angela para hacerla seguir viviendo y para recordar que la maldad no siempre gana, que la muerte es un paso y que la dignidad es el valor más maravilloso que tenemos los seres humanos.

Saludos a todos.

Bonus Tracks

1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Trailer

4.- Fotogramas

5.- Página para descargar la película.

miércoles 18 de junio de 2008

UN HOMBRE APARTE

Hay un documental llamado "Operación Luna" en el cual se descubría como el viaje a la Luna era un montaje de la Nasa, hecho por Kubrick, todos esos rumores que siempre escuché se confirmaban... aunque en algunos momentos del documental parecía que ya todo era muy chabacano... hasta que Kissinger comienza a reirse, en ese momento entiendo que en el documental era una tomadura de pelo y que la realidad puede ser manejada a la pinta de cualquier documentalista para tragarnos una ballena completa sin darnos cuenta...
Entonces ¿Qué es lo real?, los documentales deberían mostrar la verdad, pero parece que no lo son, las películas menos, la vida mucho menos... entonces cuando escucho a un señor vestido en harapos diciendo que conoce más del ochenta por ciento del mundo, que estuvo en la casa de Picasso más de siete veces y ahora vive en una pieza pobre cerca del río Mapocho, es para no creer.
Era muy chico, pero aún recuerdo que en mi casa madrugaron para ver a Martín Vargas el boxeador chileno que pelearía con un japonés Yoko Gushiken... en medio de todo ese mundo del boxeo que aparecía un señor que se encargaba de representar a los malogrados deportistas de esos días, así Ricardo Liaño se paseaba por nuestras escenas de los años ochenta con los nombres de los boxeadores de esos días... y como muchas cosas de los ochenta se esfumo de la memoria.

El hombre que sale casi en harapos con acento español, es el mismo el que fue millonario dos veces "en dólares"... un triunfador!. Al principio decía quien es este viejo tan pesado y arrogante?.
Pero de a poco entendí que era una persona esculpida por los días, en los momentos sórdidos de un Chile perdido, entre el boxeo, los cabarets y el submundo de la noche de Santiago... el manager de vedettes y boxeadores ahora era u pobre hombre con sólo dos dientes, un bisoñé y una historia increible por detrás... a lo mejor merecía una película de verdad, no como "Un hombre aparte" que juega con su verdad y la nuestra.

Su verdad es grandiosa, la nuestra una maraña de prejuicios a lo que miramos... o lo que nos hacen ver los documentalistas, porque no le creemos a los viejos, no le creemos a los pobres, no le creemos a los soñadores... y Ricardo Liaño era las tres cosas, Cuando dice que es amigo de Manuel Fraga Iribarne me dio risa... así como cuando lo llama al hotel Carrera, para comunicarse con él... en el documental no vimos nada más (nunca supimos que en realidad Si se junta con el político español)... la vejez lo vuelve terco y obstinado, así que busca a los realizadores para su película... su guionista y sus directores (Perut y Osnovikoff)...
pero crea otra cosa.

En medio de su campaña mundial contra la drogas para niños, la quimérica idea escrita en una vieja maquina de escribir, entre plumones y miles de números de teléfonos, el pasado baila como los zapatos en el ring, tratando de defender la cordura y lo irreal. No se si los directores de este documental se encargaron de ridiculizarlo, al menos eso parece... hay omisiones que pasan al filo de la ética, principalmente por la arrogancia de nuestras miradas al crepúsculo de algunas vidas... al final pese a todo Liaño se salió con la suya... como un ganador, porque vivió la vida intensamente, como si fuese una naranja que exprime cada gota de aliento, para soñar, para gritar, Liaño no fue un perdedor logró su película y con ello, pese a la ausencia total de periodistas en su campaña, al pesimismo de su guionista, a lo tergiversado del documental, a la soledad de su funeral, logró ser un personaje que quedó incrustado en otros mundos... mucho más intensos que los que nos ha tocado vivir... pero la vida se hizo para gastarla... y Liaño se la disfrutó entera...
¿qué más se puede pedir?

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Página de la película
3.- Trailer

4.- Imágenes

5.- El verdadero Ricardo Liaño en La Cuarta.
6.- Un comentario de La Fuga

domingo 25 de mayo de 2008

31 MINUTOS

Primero que todo gracias por la invitación... esperaba ir hace un buen rato ir a ver esta película... como seguidor de siempre de Díaz y Peirano en los tiempos de Plan Z, Mira tú y El Factor Humano, cuando dieron el primer episodio de 31 minutos quede pasmado, mientras tomaba desayuno con una amiga... nos reíamos de una canción tan simple como Lala en la que un muñeco en moto le cantaba a su novia... no sé si a los niños le gustaba... pero a mi me mató.

Es que sentí que de ese día algunos adultos dejaron de ver a los niños como si fueran tontos, para entender que ellos daban más de lo que venía envasado de otros programas, se podía hablar de amistad, de medio ambiente, de lo malo que fueron esos programas de gritos de niños... y con lo más simple se hicieron maravillas, entendí que la generación que viene es distinta... Alvaro Díaz yPedro Peirano lo supieron y lo cultivaron con grandes frutos.

Juanin Juan Harris, es una especie única... y no porque sea trabajador y esforzado (una especie poco común en Chile), y la malvada Cachirula lo sabe... por lo que lo busca para su colección personal... así comienza la historia del mundo de los muñecos (made in Chile) de 31 minutos, el mejor noticiero de Chile... y eso si que es cierto. Entre la egolatría de Tulio y la fidelidad de Juanin, lo que los muñecos de factura simple (en algunos casos) me conmovió... son esas cosas que no entiendo cuando veo que el género y unos botones pueden lograr emocionarme y en ocasiones hacerme reir (sobre todo con los musculosos ... un poco afeminados... de Max Steel).

Algo distinto sin duda, no es común una película con marionetas, títeres y muñecos, menos en América Latina... Nickelodeon se ha encargado de mostrar lo que se creó en esas tres temporadas de canciones, videos y juegos que el Merchandising no perdona, entre la ternura, la ironía y el mensaje de niños nuevos que los muñecos muestran... está lo que el siglo XXI diferencia de la infancia ochentera que tuvimos con olor a miedo. Acá la amistad prima por sobre todo y hace cruzar mares sólo por salvar a un amigo... cosa que siempre se valora...

saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB (la serie)
2.- Página de la película
3.- Trailer

domingo 18 de mayo de 2008

TRES TRISTES TIGRES

He escuchado muchas veces que el mejor cine que sacó Chile, se dio en los años sesenta por diversas razones como argumentos, temáticas, cinematografía, entre otros; no se si es cierto, pero hay muchas cosas bastante interesantes... pero en general, hay tres películas que siempre salen a la palestra cuando se habla del cine de Chile, El Chacal de Nahueltoro, Valparaíso mi amor y Tres tristes tigres (de Largo Viajes... que es una de las que más me gusta, no se menciona tanto).
Curiosamente las tres películas mencionadas son del mismo tiempo, más aún la cámara con que se grabo Tres tristes tigres es la misma con que se hizo Valparaíso mi amor.
¿Será la esencia de una época especial?. Ya se han cumplido cuarenta años de los días de la aparición de los Tres tristes tigres de Raúl Ruiz.

Cuando uno se ve en televisión, o se escucha en una grabación se sorprende muchas veces de la voz que aparece, es raro darse cuenta que la voz que uno oye de si mismo es distinta de que la retumba en nuestro interior... en el caso de una sociedad pasa algo parecido, el cine había adoptado un lenguaje que sonaba distinto, tanto así que muchas películas de los años cincuenta tienen un sonido, más parecido al cine argentino que al nacional, sin querer actualmente suena como un cine ajeno al nacional, algo que muchas veces se le critica al teatro nacional (por otros actores extranjeros) es lo ajeno que suena al lenguaje común, una hiperexpresividad y la cantidad de gritos hace que el público muchas veces rechace las obras.

Alejandro Sieveking recuperó ese lenguaje común que está en todas las voces de Chile en la obra "Tres tristes tigres" que Raúl Ruiz después de una conversación entre amigos, decide adaptarla a la pantalla grande... Pero a su modo, quedando una historia urbana especial, que tiene el valor más grande de ser cotidiana, tanto así que pareciera que no tuviese argumento. Es que muchas veces uno cree que ni sus propios días tienen motivo, pero el hecho de vivir ya es parte de una gran historia. Hoy en la mañana veía una entrevista al "Negro" Fontanarrosa en que decía que "para Hemingway era fácil ser escritor, si peleaste en la Guerra civil española, en la Segunda Guerra, ibas a cazar al África estás lleno de historias para contar", en cambio hablar de lo simple es más difícil.

Acá Tito (Nelsón Villagra) va con un amigo (Luis Alarcón) en la micro, cuando su hermana (Shenda Román) desde la calle lo reconoce... ahí comienza la historia de los tres por Santiago... el amigo viene a Santiago sólo por 30 horas, Tito debe entregar unos planos a su jefe, por lo que con su hermana y su amigo van al departamento-oficina de Rudy (Jaime Vadell). Entre la conversación y las copas... la conciencia de ir a dejar los planos se va olvidando del compromiso. Mientras Rudy espera los planos entre conversaciones va pasando el día sin respuestas... Una noche en un cabaret, amanecer en un hotel y en la mañana un café pidiendo disculpas.

Una historia de clases... pero de clases media, un Rudy que a ojos de Tito parece ser un tipo con dinero, pero en realidad es alguien que le debe a mucha gente y que le rebotan los cheques; por otro lado la desconfianza de Rudy a Tito hace que deje lugares con llave para que no pierda nada... todo se esconde entre diálogos zalameros, muy comunes entre chilenos, con un alta dosis de violencia que llega a parecer cotidiana, bipolaridades y ausencias. Una melancolía absorbente que se tiñe entre el blanco y el negro de esos días... en una ciudad que pese a los actuales colores, no se aleja de esas imágenes sesenteras de Ruiz. El cine de Chile seguía cambiando desde esos momentos, nos comenzábamos a oír nuestra propia voz, aunque sonara distinta a como pensábamos fue más honesta y menos ambiciosa... el cine estaba cambiando para Chile.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios de la película
3.- Escenas de la película

4.- Imágenes de la película

5.- Entrevista a Raúl Ruiz de MABUSE

miércoles 14 de mayo de 2008

VAMPIROS EN LA HABANA

Aunque no crean tengo una amiga que le tiene terror a los zombies y vampiros, no a las películas si no a ellos en carne y hueso, siempre ha creído que en algún momento, inventarán algo que resucitará a los muertos y los transformará en monstruos...
en un principio me reía... ahora no tanto... es más, me preocupa (mi amiga) aunque yo creo que todo lo que soñamos será posible alguna vez... pero pese a ello no le temo a los zombies ni a los vampiros... le temo a otros chupasangre que dominan nuestros países.
Siempre recuerdo a un compañero de colegio que estaba a cargo de la radio Domingo Savio de mi colegio, en una ocasión le pase un caset de Inti Illimani, en que venía la canción "Candidos" en una parte de la letra alguien dice ¡Cuba!, y el la censuró porque en su letra se nombraba el país, yo lo encontré insólito, ¿que tenía de especial que una canción diga el nombre de un país?.

Ahí entendí que Cuba para muchos es sinónimo de muchas cosas... pero en medio de todo lo dicho e imaginado, hay una historia nueva dentro del común de las películas de vampiros, de la mano de Juan Padrón surgen los Vampiros en La Habana... la historia del doctor Berndhart Von Dracula que decide irse al exilio en La Habana con su sobrino Emmanuel (Pepe para sus amigos), en Cuba mejora su formula para que los vampiros puedan salir al sol sin morir. El remedio lo prueba con su sobrino Emmanuel con excelentes resultados, tanto así que el niño no sabía que era un vampiro.

Todo va bien hasta que se enteran los vampiros de Estados Unidos y Europa de la existencia de la formula, los primeros agrupados en la "Capa Nostra" y los europeos crean el "Grupo Vampiro). Así comienza la guerra en busca de la fórmula del doctor... mientras la isla luchaba en contra de la tiranía de Gerardo Machado. Así en medio de sones, trompetas, sangre, revoluciones y vampiros la formula pasea para cambiar el destino de los señores de la noche. Entre la confusión de la lucha interna contra el gobierno, y la guerra de intereses entre vampiros europeos y estadounidenses, La Habana sigue siendo escenario de la fiesta.

Con esa imagen de ciudad burdel de los años treinta, la originalidad de la historia supera la animación simple y deslavada de la imagen, como la misma ciudad envuelta en el oxido del presente y la grandeza arquitectónica. El dibujo lo capta todo desde las ansias de bienestar para todos los vampiros, entre el egoísmo foráneo y el capitalismo arrasador. Pensando en mi compañero que en esos días me censuró la canción que mencionaba la ciudad, ahora me alegra saber que un país puede generar imágenes colectivas distintas, como si fuesen un concepto... es señal de que los adjetivos se pueden plasmar en una sóla palabra.

Muchos saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Wikipedia
4.- Escenas de la película

5.- Imágenes

.

lunes 10 de marzo de 2008

LA TIERRA PROMETIDA

A veces los sueños se quedan en eso.... en ese estado de la vida paralela, pero cuando se hacen más grandes y comienzan a traspasar la frontera onírica para empezar a incrustarse en el supuesto mundo real, parece que no lo comprendemos, es que ser feliz a veces parece algo esquivo... y que sólo se presenta en los finales de las películas... pero entender de que pese a que nuestras vidas parecen correr en cintas de treinta y cinco milímetros y que ser feliz no significa que pronto aparecerán los créditos, si no que es el comienzo de la construcción... nos sirve para crear lo que creemos.
Alguna vez Chile vivió un pequeño sueño, que duró menos que una siesta, la república socialista de Chile, mientras el salitre seguía congelándose en el tiempo y sus calicheros regresaron al centro del país. Los años treinta tenían a Chile en plena depresión económica por lo que el suelo para cultivar volvió a tener la importancia agrícola que tuvo antes.

Miguel Littín después del Chacal de Nahueltoro, en plena segunda época socialista de verdad (no confundir con gobiernos de gente del Partido Socialista) comenzó a filmar "La Tierra prometida" una producción que sin querer fue terminada en Cuba, como exiliado del sur... La vieja premisa que alguna vez se tuvo de que "la tierra es de quien la trabaja" fue el argumento que José Durán pregonaba al momento de elegir los terrenos de La Palmilla para comenzar a vivir de una manera más digna, una palabra olvidad por los campesinos.

Un avión sobrevuela por los campos, hasta la llegada del piloto que pregona que hay un nuevo gobierno... Marmaduque Grove es el nuevo presidente de la República... las cosas comienzan a cambiar y José Duran comienza a pensar que lo que parece injusto. Los Aviones son portadores de noticias maravillosas (lo he vivido hoy) deberìamos ser ciudades aeropuertos, llenas de buenos deseos, de abrazos eternos y de besos finales, de emociones.... como las de los campesinos de Palmilla, que deciden compartir su verdad con los otros trabajadores del fundo el Huique, y de otros sectores.

Con el sonido de Luis Advis, y de Inti Illimani, La banda sonora de una època única para un suspiro que la historia de Chile vivió, que se transformó en un simple párrafo para algunos historiadores. La Tierra Prometida, fue una pelicula que viajó por el mundo esperando regresar del exilio, convirtiendo cada exhibición en un grito de denuncia de que lo vivido no era nuevo, que pasaba, pasa y pasará mientras no nos organicemos... Al final entendimos que la tierra prometida era la que nuestros sueños habitan, en que lo que se nos escapa del onírico y lo que nos ayuda a que nuestro corazón lata con pasión.

Saludos a todos
y gracias por estos inolvidables días.


Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- La imagen se obtuvo de zonadvd.com
3.- Trailer

miércoles 30 de enero de 2008

YA NO BASTA CON REZAR

Hace unos días hablando con una amiga que hacía clases en un colegio de curas salesianos, me contaba que paradójicamente en el mundo "laico" es un ambiente mucho más honesto, que en el supuesto ambiente religioso. Hay muchos que todavía creen que porque algo o alguien tiene que ver con Dios, es necesariamente bueno... en mi ex-colegio lo pastoral era excesivamente exagerado, cantamos la canción nacional sólo unas cuatro veces en cinco años, pero misas teníamos prácticamente cada quince días... Era un colegio de un ambiente muy bueno, pero creo que muchos de nosotros (y el tiempo y los casos lo confirma) la gran mayoría de los que estudiamos salimos con tremendas trancas en el tema afectivo y una animadversión por la iglesia. En mi caso yo estaba tremendamente influenciado por el catolicismo, algo de ello todavía tengo... por más que reniego, aún cuando quiero que algo salga bien me persigno y rezo... alguna vez escuché que los izquierdistas se acuerdan de Dios, sólo cuando están en tragedia.

Mi época de esceptiscimo religioso fue muy cercana, me cuesta creer que se crea en un ser superior que creo todo, es que esa fantasía me huele a Santa Claus, un hombre que inventamos para hacernos más felices, como nuestro amigo imaginario. Así cada día esa fe se esfumó... cuando le cuento esto a los que creen, me compadecen muy tristes, por mi "opción"... la verdad no me molesta que me castiguen o aparten por no creer, me molesta lo que mencionaba al principio... el derecho a propiedad que tienen los religiosos de lo "bueno"... como si el hecho de no creer es parte del mal, atribuciones que se dan sobre todo algunos fanáticos, como el alcalde de Independencia que decía que Bachelet era satánica, porque no era católica... el tiempo me ha demostrado que nadie es dueño de lo bueno ni de lo malo...

En la historia de Aldo Francia, por supuesto en Valparaíso, el padre Jaime (Marcelo Romo) es un joven sacerdote católico que va descubriendo las diferencias que hay entre los cerros pobres, y las grandes señores del puerto. El tifus ha invadido a los sectores pobres olvidados, el agua es una mancha oscura que alberga moscas y perros, los niños tienen con sus caras llenas de hambre, el frío viste a la gente obliga a organizarse para vivir mejor... para sobrevivir... repartir la miseria aumenta las posibilidades de no ahogarse entre la muerte. El padre Jaime en cada injusticia que los engranajes no liberan, ni menos fomentan el porvenir.

Una huelga en el puerto, y una canción cantada por el Gitano Rodriguez le recuerda que el tiempo de rezar se acabó hace tiempo, que eso de que bienaventurados los pobres fue una excusa para que las almas se conformen, mientras esperan que en "la nueva vida serán mejores"... así el sacerdote comienza a crecer y a creer de nuevo en que hay esperanza... no es el mismo sacerdote bueno que regala estampitas, es el hombre que marca la diferencia... como Oscar Arnulfo Romero en El Salvador, Camilo Torres en Colombia, Raúl Silva Henriquez en contra de la Dictadura de Chile, André Jarlan en La Victoria, Joan Alsina en Santiago o Antonio Ronchi en Aysén... marcan la diferencia porque la sotana es sólo un detalle más dentro de su grandeza, son los pivotes del cambio social y de la verdadera esperanza. Son los que hacen creer que de verdad los desposeídos, los perseguidos y los aislados pueden superarse, son los testimonios de vidas que nos hacen recuperar la fuerza, la magia y la paz como un manantial en medio de la sed.

Ya no basta con rezar, como película perdida responde a la dirección que Chile llevaba antes de su trauma total, cuando el aire tenía alas y los metales de los corazones golpeaban tan fuerte que las chispas brotaban con la fuerza de los sueños y la palabra no tenía cadenas ni condenas... era libre, era un carbón encendido que no se extinguía y reunía a Chile para construir al hombre nuevo. Ahora que Volodia Teitelboim dio su último aliento, nos vamos quedando cada vez con menos luceros que iluminan la noche y el neón nos confunde sólo queda seguir tocándonos en medio de la niebla tomados todos de la mano para crear lo que soñamos.

Bonus tracks
1.- Página en IMDB
2.- Sobre la teoría de la Liberación
3.- algunas escenas para este blog.



sábado 26 de enero de 2008

TINTA ROJA

Me gustan las historias que cuenta Alberto Fuguet, de hecho el libro "Las Películas de mi vida" fue lo que me hizo empezar a hacer este blog, que en una primera etapa lo llamé igual que el libro, pero para no ser tan copión decidí colocarle Vidas en 35 milímetros... tampoco es un nombre muy original, pero era un poco menos plagiador... Me gusta la simpleza de la narración, como si me estuviese contando la historia algún amigo, así que siempre son bienvenidos para mí los libros de él.
Cuando recibí Tinta Roja tenía una doble felicidad, primero porque siempre un libro de Fuguet es una "sandía calada", segundo porque fue mi retorno a los libros después de dejar el auto en la casa, para volver al transporte público... las hojas de la novela me hicieron devorarme la historia en una semana. AL final del libro leyendo la reseña del autor, me encuentro que esta novela tenía una película hecha en Perú.
¿Cómo contar una novela tan santiaguina, en Perú? no me lo podía creer, los espacios de Santiago de Chile estaban tan bien descritos, eran los mismos en que yo viví, en que la crónica roja aparecía constantemente por mis ojos.

Hasta que me conseguí la película gracias a Katia, quien postea seguido me envió con una amiga que regresaba de Lima el DVD con la película. Nos juntamos en Pedro de Valdivia Norte, yo con algunas reseñas de como andaba vestido, intentamos reunirnos, entre toda la gente descubrí a una persona con un DVD en la mano, mostrándolo abiertamente, como cuando los que estudian medicina muestran su delantal blanco para que todos sepamos que serán. El DVD nos reunió y entre conversas Lima comenzaba a aparecer (y a parecerse) a Santiago.

Llegué a mi casa y no me aguanté... era la novela que recién había leído tenía que verla ahora vestida de Lima. Ahí estaba Alfonso y Nadia en su primer día de práctica profesional en el periódico "El Clamor" diario masivo y popular. Un diario de esos populares como "La Cuarta" en Chile, en que muchos creen poseen un bajo nivel cultural, pero que en la realidad se encuentran en uno de los universos paralelos de la literatura.
El culto Alfonso, lo mandan por rebote a la sección policial del diario, donde el jefe es Faundez un gordo, del viejo periodismo, ese que no entró a la universidad, ni que reventó en Chile a la población de cesantes ilustrados. Un periodismo con olor a camisa sudada, con olor a muerte y cloro como los hospitales públicos, ahí Alfonso el niño que quería hacer la crítica de cine se encuentra de golpe con el crimen.

Ahí comienza a gritar la ciudad, a pedir su protagonismo como escenario de nuestras acciones, de nuestros errores y amores, en cada crimen, cada muerto y cada viuda; hay un dejo de satisfacción, venganza y pasión... todos los elementos que conforman nuestras historias personales, acá narradas con la falsa veracidad de la prensa. Lima es igual que todas nuestras ciudades Latinoamericanas, con sus barrios ricos llenos de anónimos, y de barrios pobres en que el linaje familiar se pasea por las páginas escritas con sangre. Casi como carroña la muerte va dejando el corazón más duro y los ojos menos sensibles. Pero la calle siempre tiene mucha escuela, lo reafirmo ahora que vuelvo de mis días en Tocopilla, las cosas se ven distinta cuando se sale de la oficina, y se deja de mirar el monitor.

Alfonso comienza a armar un camino, no como lo pensaba, en otras vertientes muy distintas a las que sus sueños surcaban, pero con una enseñanza en cada palabra, consejo y calle de Lima. Así son las ciudades, como un pizarrón gigante deseoso de mostrar todos sus atributos los buenos y los tristes. Lima surge desde los ojos de Lombardi como un manto que cubre la noche, acariciando el dolor (más que el olor) de las vengazas en una gran película que lamentablemente jamás llegó a Chile, pero si van a Lima, Cuzco, Tacna, Arequipa, Puno, etc no pueden dejar de traerse una copia de la película Tinta Roja.

Saludos a Kt por enviar la película
y a Karine por traerla.
Saludos a los periodistas y a los estudiantes de periodismo.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Trailer

-

martes 15 de enero de 2008

CALICHE SANGRIENTO

Las primeras letras que suenan del disco de la Cantata de Santa María de Iquique dicen... "Si contemplan la pampa y sus rincones"... la voz tranquila, pausada pero que inspira respeto es de un actor llamado Hector Duvauchelle, esa voz me acompañó desde hace muchos años, en ese disco y en otras cantatas de Quilapayún, como unos versos de Oscar Castro... desde mucho tiempo fue sólo una voz que se perdió en el exilio asesinado en Caracas.
Una breve aparición en Largo Viaje, me hizo imaginar en parte quien era la persona que hablaba en el tan mítico disco... pero mi reencuentro con la voz de Héctor Duvauchelle se realizó por completo con Caliche Sangriento, la película que vuelve a Chile, como un desaparecido del norte que regresa, conlas actuaciones de Héctor, de Jaime Vadell, Jorge Guerra y de Jorge Yañez, entre otros... se transforma en nuestra piedra de Rosseta para entender una época en que el cine revisó la historia con otros ojos, y el análisis de una de las heridas más grandes (y más difícil de cicatrizar) que nos hemos infringido en América del Sur, cuando se nos ocurrió pelear entre hermanos en la Guerra del Pacífico.

Desde esos días, comenzó a habitar la desconfianza mutua entre los tres países, con la guerra todos fuimos derrotados; perdió Bolivia su mar, Perú perdió parte del sur de su territorio y Chile perdió parte de su dignidad (y también todo su territorio al oriente de la Cordillera de Los Andes). Todos ganamos muertos, Todos perdimos las riquezas de los minerales en manos de las potencias extranjeras y solo nos ganamos generaciones y generaciones de resentimientos mutuos. Estos sonlos momentos como en que la palabra patria, me produce una sensación de inseguridad, porque muchos han llegado al terror por esas seis letras...

Caliche Sangriento es una lección tomada de esos días en que Chile pensaba distinto, en que entendimos que no fuimos los vencedores de la guerra, en que esa soberbia de algunas generaciones en realidad tenía pocos fundamentos, que mostraba esa parte de la historia que no se nombra en que los soldados son vejados, y dejados a la deriva de la arena, sin sombra, sin agua y sin motivos para seguir luchando... como siempre los que ponen sus vidas son los que menos saben para quien pelean. En Caliche Sangriento el quinto de línea no sabe hacia donde va, avanza perdido por el desierto nuevo, sin mayor objetivo que tratar de vivir.

Como en Mi mejor enemigo, los soldados están perdidos en la inmensa geografía latinoamericana que al final es de todos nosotros, ... los combatientes con una mirada al infinito, con un idea confusa del porqué pelean y con un sentimiento de "patriotismo" enfermizo y servil. Es la lucha entre la coherencia y la obediencia, entre lo sabido y lo escondido, más que una lucha entre peruanos y chilenos (como la que se ve en estos días en La Haya) es una lucha entre esos dos Chiles que conviven entre la razón o la fuerza.


Saludos a todos
en especial a los titulados de la Universidad Arcis que restauraron la película para seguir reencontrando el Chile perdido (ahora restauren Morir un poco)

Los que están en Santiago no se pueden perder las funciones en el cine Arte Normandie, el 18, 19 y 20 de enero... esperemos que la continúen proyectando...


Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- La página oficial de la restauración del film
3.- Cine Arte Normandie
4.- Algunas escenas para que se animen a verla.

miércoles 9 de enero de 2008

PERDER ES CUESTION DE METODO

En el país del sagrado corazón
a nadie se le puede dar la absolución
cuando el billete es emperador
ya no hay decencia que valga
no hay honor.

Hace un tiempo que las noticias tomaron otro ritmo... días atrás en una protesta por tierras de un grupo de activistas mapuches, murió Matías Catrileo en un confuso incidente, quienes presenciaron el acto indican que un carabinero le disparó por la espalda, lo que dicho de otro modo es un asesinato... bueno en realidad, cualquier policía o persona que le dispare a otra persona es un asesino, la muerte del joven es un hecho imperdonable, pero días después la justicia militar afirma que podría ser cierto eso de que el carabinero le disparara... y la noticia salió en los diarios, en unas breves líneas más pequeñas, que los avisos de venta de autos. Ese es el mismo país que días anteriores se sorprendía por el carabinero muerto en un asalto y que todos los canales clamaban al cielo pidiendo justicia, que ahora no se preocupa de que quienes supuestamente nos defienden nos disparan, bajo el anonimato del uniforme verde que funciona en forma tan anónima como el gorro pasamontaña, defendiendo los intereses de los grandes empresarios. La prensa se dedica más a mostrar como se roba a los supermercados que como nos roban los supermercados y tiendas.

En la periferia de Bogotá, a orillas de un lago aparece el cuerpo de un hombre empalado, la policía buscaba al asesino y un periodista llamado Víctor (Daniel Giménez Cacho) comienza a investigar el caso, casi por obligación... mientras le escribe discursos al mórbido policía, los hechos van descubriendo poco a poco que la situación más que una venganza era un entuerto entre especuladores urbanos, inmobiliarios y políticos. Desde saber quien es el empalado, porque lo hicieron son esos casos que impactan a la población y por un momento nos hacen a todos creernos detective... como el caso de Madeleine McCann que me ha salido por muchos almuerzos, con distintas versiones.

Perder es cuestión de método tiene toda la desesperanza del cine negro, la "injusticia de la justicia" como en La estrategia del Caracol y esa sensación que te deja el abuso de poder, que algunos poseen para hacer callar y olvidar los crímenes, en Chile por ejemplo, los crímenes de famosos o millonarios tienen el estigma de la prohibición de informar, los periodistas lo saben... y cuando muere alguien lo máximo que se dice es que fue en un "conocido" restaurant, un "conocido" señor, o de una importante marca... mientras que si es un pobre, son capaces de entrar a la casa, hablar con la madre, los vecinos, publicar fotos y basurear a todo el árbol genealógico.

La película nace de la novela del mismo nombre de Santiago Gamboa y en ella confluyen todas las formas de ser perdedor (en cierto sentido todos lo somos) con el deseo intrinseco de triunfar, con la ingenuidad de los que hacen las cosas por los conductos que corresponden, y los que se dedican a tomar atajos... sabiendo que la podredumbre corroe y vence los deseos de justicia verdadera. En medio de lo que parece justo, bueno y libre... al parecer se esconde un submundo que se mueve "mojando" políticos, autoridades, personajillos como parte de la fauna nacional, y parece que es cierto que Perder es simplemente es una cuestión del método de conseguir lo que queremos.

Todos estamos untados,
todos quedamos involucrados
todos andamos armados,
queremos alto billete de contado
(Aterciopelados)

Saludos a todos

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- comentario en La Butaca
4.- Escenas seleccionadas

5.- Untados por Aterciopelados

miércoles 2 de enero de 2008

VALPARAISO MI AMOR

Valparaíso es una ciudad sin términos medios, tiene una pequeña parte plana que se ha ido forjando con los escombros del pasado, cada terremoto le brinda nuevo suelo... por eso es raro que existan barcos hundidos en medio de las calles del puerto... el resto son cerros empinados que se encuentran bañados de casas que luchan como los árboles para mirar el mar... porque en Valparaíso para mirar el mar hay que alejarse de él, en el plan no se ve el mar, filas de contenedores impiden la vista del horizonte... pero la bahía se mira desde las casas que se levantan gracias al mágico equilibrio de unas tablitas.
Es una ciudad que se ama o se odia, no pasa indiferente, entre el colorido de las casas, las latas oxidadas, la caca de los perros, los postes llenos de cables, edificios tugurizados escaleras hacia el infinito, ascensores mágicos y una sensación de pasado y futuro... Valparaíso tiene esa belleza de la mujer fea... que de tanto verla se le ama entrañablemente.

Aldo Francia se sintió marcado por el Ladrón de Bicicletas... y vaya que se nota porque hizo otro cine para Chile, fue la época de las películas más clásicas del cine chileno en un mismo período Tres tristes tigres, El Chacal de Nahueltoro y Valparaíso mi mor, tres historias que quedaron marcadas y hacían soñar con una visión nueva del cine neorrealista. Pero en el caso de Aldo Francia que más cinematográfico que Valparaíso real... y cuando hablo de Valparaíso real, no me refiero a ese polígono UNESCO del Cerro Alegre y Concepción... hablo del resto de los habitantes de Valparaíso, de esos que reclaman por todo, que llenan sus ventanas con NO a lo que sea, que no se dejan domar como sus meditarrenos vecinos santiaguinos incapaces de protestar por algo... (Los porteños no hubiesen aguantado el Transantiago... ya hubiesen incendiado La Moneda). En medio de los cerros y de las personas reales se rodó una historia verídica del puerto.