Mientras esperaba que mi sobrina disfrutara de sus clases de ballet en la academia de Sara Nieto, me tocaba ver como algunos papás ilusionados con sus hijas practicamente las obligaban a ir a las clases a sus pequeñas niñas (algunas de 4 años) porque lloraban todo momento sin querer cruzar el umbral de la puerta, pese a que los papás, mintiendo descaradamente, les decían que en las salas estaba Angelina Ballerina su ídola del Discovery Kids. A veces a los padres les gustaría que sus hijos antes de ser ingenieros o doctores, aprendan a tocar el violìn y el piano, como para que dominen sus dos hemisferios cerebrales. Como si el estres de las tareas del colegio no bastara para que los niños tengan otras actividas extraprogramáticas que no muchas veces les entretienen. Al menos en Chile ser músico por vocación no es el trabajo que los padres desean para sus hijos, por lo mismo es que no hemos tenido tantos mùsicos, salvo una generaciòn que comenzó a fomentar las orquestas juveniles en colegios de Chile, que generò una generaciòn de interesantes músicos que espero que sigan con sus talentos intactos sin la contaminaciòn de las carreras "rentables".
En Rusia no ocurre algo tan parecido, siempre se ha escuchado de los grandes interpretes rusos, así como los bailarines y dramaturgos, es que el talento de los escenarios ha sido parte del firmamento de grandes figuras rusas. Tambièn parten de pequeños como Sasha (Igor Fomchenko) que con su corta edad sale a sus clases de violìn, en un barrio complicado, el resto de los niños prefieren jugar en la calle, mientras se burlan del músico. En medio de esa presión casi como un salvador aparece Sergei (Vladimir Zamanskiy) un operador de una aplanadora que lo defenderá.
Al regreso de las clases Sasha se reencuentra con Sergei que está en su hora de colación, ahí el hombre y el niño comienzan a hacerse amigos, èl le enseña a manejar la inmensa máquina que es capaz de aplastar calles y el niño su violín, como si dos opuestos en volúmen, peso y trabajo no pudieran tener algo en común, se simpatizan y comparten sus soledades. La ciudad se sigue transformando en esos días en que la Unión Soviética ya no tenía a Stalin al poder, las bolas de acero derrumbaban lo antiguo para dar paso a otro tiempo, a ver las cosas de otro modo, a pesar de la lluvia que intenta separar la amistad. El adulto y el niño son personas iguales que tienen sueños, miedos y un mundo desconocido, Sergio nunca había tenido en sus manos un violín, no notaba lo frágil que podían ser esas finas maderas que se transforman en el sonido fino. Así el canto del motor y del violín conversaron, se entendieron y fueron canción.
Ahora no se podría entender la amistad entre un niño y un adulto, en tiempos en que abrazar y hacer cariño a un niño es algo delicado y desconfiado, el mundo que Tarkovsky presentó en su tesis de cineasta, se convierte en una fábula de lo que pudo ser una gran amistad.
Saludos a todos.
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Каток и скрипка en Wikipedia
4.- Trailer
5.- Pelìcula completa
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domingo, 2 de diciembre de 2012
lunes, 30 de enero de 2012
SACRIFICIO
Yo vivo en un tiempo de guerra,
yo vivo en un tiempo sin sol.
Sólo quien no sabe las cosas
es un hombre capaz de reír.
Ay, triste tiempo presente
en que hablar de amor y de flor
es olvidar a tanta gente
que está sufriendo dolor.
Bertolt Brecht
No puedo dejar de pensar en Theo Angelopoulos que el miércoles pasado mientras filmaba "El otro mar"en el Pireo fue atropellado por un maldito policía motorista, donde unos momentos más tarde falleció, dejando inconclusa su obra y el cine... odio tanto la muerte cuando llega de improviso y se lleva a los volcanes activos de creación sin consultar y sin despedirnos bien.
No se si será mejor saber que mueres o no saberlo... en mi caso a veces creo que me gustaría que me avisaran que moriré, para poder dejar atados y desatados los nudos de mi existencia, podría terminar de amar y despedirme con un beso de quienes quiero, podría terminar lo importante y dejar de lado esas cosas que realmente no tienen el sentido que nosotros les damos realmente, si tuviera hijos les escribiría un blog donde contarles que mis días los intenté vivir en 35 milímetros, le sacaría la ropa a mujeres que amo, trataría de ver el cine que me queda, y no pagaría ninguna cuenta más un banco. Si pudiera saber que moriré pronto miraría el mar, y trataría de volver un momento a París y diría todos los te amos y te odio que aún debo.
Alexander (Erland Josephson) planta un árbol con su pequeño hijo (Tommy Kjellqvist), mientras le cuenta de la importancia del método, la falta de espiritualidad y la falta de fe, recibe desde lo lejos la voz del cartero Otto (Allan Edwall) con un telegrama de sus amigos actores los "ricardianos y los idiotistas" con ambos compartió alguna vez las representaciones de Eduardo III y Los Idiotas. Es que el cumpleaños de Alexander es un evento especial no lleva a nuevos amigos, sólo los que se encuentran en la costa báltica, su esposa Adelaida (Susan Fleetwood) que ya se encuentra completamente desilusionada de su vida, ella se enamoró del Alexander famoso, cuando era un hombre de teatro, no el tipo de ahora que se encuentra varado en la vida sin ganas de seguir "fingiendo" otras vidas, con el sus hijos el pequeño y Julia (Valérie Mairesse) una adolescente tranquila. Junto a ellos la ama de llaves Marta (Filippa Franzén) y María (Guðrún S. Gísladóttir) la mucama. Por último el doctor (Sven Wollter) que parece ser el amante de Adelaida.
Un mapa es uno de los primeros regalos que recibe, por el propio cartero que hace su sacrificio para donarlo, mientras algo extraño parece pasar en el ambiente cuando desde lejos se siente un sonido embrutecedor que parece ser el de unos aviones, mis padres conocen el sonido de los bombarderos cuando pasaron aquel once de septiembre en Santiago atacando el palacio de gobierno, acá el sonido es tan fuerte que es capaz de botar las cosas. Mientras la televisión indica que la Guerra Nuclear ha comenzado, que lo mejor es quedarse en las casas porque nadie sabe que será del mundo ahora... pensar que por décadas estuvimos al borde de la destrucción total por los misiles que oriente y occidente tenían apuntándose. Sólo Hiroshima y Nagasaki tuvieron que vivir el horror de la desintegración por los megatones. Ahora el caos es total.
Tarkovski mientras preparaba esta historia, se enteraba también que su vida estaba terminando por un cáncer terminal, su guerra nuclear estaba tan cerca y su muerte era cada vez más cercana. Para Alexander el fin del mundo está cerca también, sólo le queda hacer un sacrificio verdadero, de un modo u otro entregarse al dolor ... ya se vio a si mismo en la desesperación rezando, dando sermones a su hijo y contemplando la belleza de lo que ha construido y lo que sus ojos vieron... ahora la irracionalidad del asesinato que la guerra hace parecer que todo lo que se había hecho no tiene el verdadero sentido, solo queda implorar para que lo que pasará no pase, que los hijos sigan vivos, que los que amamos puedan salir ilesos del ataque y que... en fin, se tenga otra oportunidad más de ver el amanecer, porque al final eso es lo que deseamos todos los días, sin darnos cuenta puede llegar la moto de un policía a destruir el presente y dejar inconclusa la obra que hacemos, cortándonos las ilusiones. Como siempre se nos olvida que en realidad todos estamos deshauciados y que nos vamos muriendo en cada momento, por lo mismo yo debería decir más te amos, dar prioridad a las cosas importantes y vivir más...
El cine de Tarkovski fue breve pero de una intensidad tal que no lo hace fácil de ver, ha sido uno de los momentos en que más tazas de café me he tomado para contemplar una película, pero no me arrepiento, como por ahí digo, no se lo recomiendo a cualquiera, y no es que suene pedante ni elitista, simplemente es porque Tarkovski creo un universo tremendamente complejo que merece de la máxima lucidez, no permite pestañar y hay que entregarse entero a la historia, pero se obtienen buenas nuevas experiencias, que si las llegas a percibir encontrarás un set con las imágenes más inolvidables que el cine da... por lo mismo me quedo con el beso del capitan Colin a Masha en la Infancia de Iván, con los gansos volando en medio de la invasión tártara y la fabricación de la campana en Andrei Rublev, con la escena final de Solaris como si fuera El hijo pródigo, con la levitación de El espejo, con la llegada a la zona en Stalker, con las casas inundadas de Nostalgia y con la escena del incendio en Sacrificio... todas estas y otras son escenas de la máxima poesía que el cine me ha regalado... si no pueden ver las películas completas deberían ver solamente esas escenas que reflejan como ese flaco ruso de bigotes, que en su obsesión por la perfección, hizo de su pequeña filmografía siete de las estrellas más fulgurantes del cosmos cinematográfico mundial.
Saludos a todos
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Offret en Wikipedia
4.- Escenas
5.- La impresionante escena de incendio
yo vivo en un tiempo sin sol.
Sólo quien no sabe las cosas
es un hombre capaz de reír.
Ay, triste tiempo presente
en que hablar de amor y de flor
es olvidar a tanta gente
que está sufriendo dolor.
Bertolt Brecht
No puedo dejar de pensar en Theo Angelopoulos que el miércoles pasado mientras filmaba "El otro mar"en el Pireo fue atropellado por un maldito policía motorista, donde unos momentos más tarde falleció, dejando inconclusa su obra y el cine... odio tanto la muerte cuando llega de improviso y se lleva a los volcanes activos de creación sin consultar y sin despedirnos bien.
No se si será mejor saber que mueres o no saberlo... en mi caso a veces creo que me gustaría que me avisaran que moriré, para poder dejar atados y desatados los nudos de mi existencia, podría terminar de amar y despedirme con un beso de quienes quiero, podría terminar lo importante y dejar de lado esas cosas que realmente no tienen el sentido que nosotros les damos realmente, si tuviera hijos les escribiría un blog donde contarles que mis días los intenté vivir en 35 milímetros, le sacaría la ropa a mujeres que amo, trataría de ver el cine que me queda, y no pagaría ninguna cuenta más un banco. Si pudiera saber que moriré pronto miraría el mar, y trataría de volver un momento a París y diría todos los te amos y te odio que aún debo.
Alexander (Erland Josephson) planta un árbol con su pequeño hijo (Tommy Kjellqvist), mientras le cuenta de la importancia del método, la falta de espiritualidad y la falta de fe, recibe desde lo lejos la voz del cartero Otto (Allan Edwall) con un telegrama de sus amigos actores los "ricardianos y los idiotistas" con ambos compartió alguna vez las representaciones de Eduardo III y Los Idiotas. Es que el cumpleaños de Alexander es un evento especial no lleva a nuevos amigos, sólo los que se encuentran en la costa báltica, su esposa Adelaida (Susan Fleetwood) que ya se encuentra completamente desilusionada de su vida, ella se enamoró del Alexander famoso, cuando era un hombre de teatro, no el tipo de ahora que se encuentra varado en la vida sin ganas de seguir "fingiendo" otras vidas, con el sus hijos el pequeño y Julia (Valérie Mairesse) una adolescente tranquila. Junto a ellos la ama de llaves Marta (Filippa Franzén) y María (Guðrún S. Gísladóttir) la mucama. Por último el doctor (Sven Wollter) que parece ser el amante de Adelaida.
Un mapa es uno de los primeros regalos que recibe, por el propio cartero que hace su sacrificio para donarlo, mientras algo extraño parece pasar en el ambiente cuando desde lejos se siente un sonido embrutecedor que parece ser el de unos aviones, mis padres conocen el sonido de los bombarderos cuando pasaron aquel once de septiembre en Santiago atacando el palacio de gobierno, acá el sonido es tan fuerte que es capaz de botar las cosas. Mientras la televisión indica que la Guerra Nuclear ha comenzado, que lo mejor es quedarse en las casas porque nadie sabe que será del mundo ahora... pensar que por décadas estuvimos al borde de la destrucción total por los misiles que oriente y occidente tenían apuntándose. Sólo Hiroshima y Nagasaki tuvieron que vivir el horror de la desintegración por los megatones. Ahora el caos es total.
Tarkovski mientras preparaba esta historia, se enteraba también que su vida estaba terminando por un cáncer terminal, su guerra nuclear estaba tan cerca y su muerte era cada vez más cercana. Para Alexander el fin del mundo está cerca también, sólo le queda hacer un sacrificio verdadero, de un modo u otro entregarse al dolor ... ya se vio a si mismo en la desesperación rezando, dando sermones a su hijo y contemplando la belleza de lo que ha construido y lo que sus ojos vieron... ahora la irracionalidad del asesinato que la guerra hace parecer que todo lo que se había hecho no tiene el verdadero sentido, solo queda implorar para que lo que pasará no pase, que los hijos sigan vivos, que los que amamos puedan salir ilesos del ataque y que... en fin, se tenga otra oportunidad más de ver el amanecer, porque al final eso es lo que deseamos todos los días, sin darnos cuenta puede llegar la moto de un policía a destruir el presente y dejar inconclusa la obra que hacemos, cortándonos las ilusiones. Como siempre se nos olvida que en realidad todos estamos deshauciados y que nos vamos muriendo en cada momento, por lo mismo yo debería decir más te amos, dar prioridad a las cosas importantes y vivir más...
El cine de Tarkovski fue breve pero de una intensidad tal que no lo hace fácil de ver, ha sido uno de los momentos en que más tazas de café me he tomado para contemplar una película, pero no me arrepiento, como por ahí digo, no se lo recomiendo a cualquiera, y no es que suene pedante ni elitista, simplemente es porque Tarkovski creo un universo tremendamente complejo que merece de la máxima lucidez, no permite pestañar y hay que entregarse entero a la historia, pero se obtienen buenas nuevas experiencias, que si las llegas a percibir encontrarás un set con las imágenes más inolvidables que el cine da... por lo mismo me quedo con el beso del capitan Colin a Masha en la Infancia de Iván, con los gansos volando en medio de la invasión tártara y la fabricación de la campana en Andrei Rublev, con la escena final de Solaris como si fuera El hijo pródigo, con la levitación de El espejo, con la llegada a la zona en Stalker, con las casas inundadas de Nostalgia y con la escena del incendio en Sacrificio... todas estas y otras son escenas de la máxima poesía que el cine me ha regalado... si no pueden ver las películas completas deberían ver solamente esas escenas que reflejan como ese flaco ruso de bigotes, que en su obsesión por la perfección, hizo de su pequeña filmografía siete de las estrellas más fulgurantes del cosmos cinematográfico mundial.
Saludos a todos
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5.- La impresionante escena de incendio
sábado, 28 de enero de 2012
NOSTALGIA

O murmúrio na calçada
Os silêncios de licor
Do que fala a nostalgia
De uma estrela fugidia
Falam de nós, meu amor
Do que sabem as vielas
E a memória das janelas
Ancoradas no sol-pôr
Do que sabem os cristais
Das paixões diagonais
Sabem de nós, meu amor
(De una canción de Misia)
Nuestros pasos están diseminados por todo un planeta que nos extraña, en un viejo disco de Inti Illimani se arrancaba algo que indicaba que la "raza que destierra y la raza que recibe le diran al fin que el vive dolores de toda tierra". Creo que nos pasa seguido y lo pienso cuando veo a mi padre entrar en los sesenta años de vida, con una imagen de tantas cosas que han pasado en sus historias, mientras conversabamos aparecían sueños no cumplidos, personas que el tiempo nos fue arrancando, cariños y lágrimas. Pero también aparecieron sus lugares, Buenos Aires de sus diecisite años, Temuco por un sueño y un miedo, Las Rocas de Santo Domingo con las que serían mis amigas del infinito, El lago Rapel como el espacio en que sus máximas felicidades se inundan y la laguna de Zapallar donde sus vacaciones infantiles aún están marcadas como fuego en sus ojos. Así son los lugares que han dejado sus huellas. Es un buen ejercicio escarbar la arena para recordar los pasos, así ver como el tiempo ha cambiado algunos lugares y mirar sus miradas cuando mi edad comienza a parecerse a la que él ha ido viviendo.
Andrei Gorchakov (Oleg Yankovskiy) está en Italia buscando los pasos de Pavel Sosnovski, un compositor ruso del siglo XVIII que pasó parte de su exilio en la Toscana, no es un paseo turístico más bien un viaje por las miserias que el destierro va portando en las maletas añejadas por el olvido, que lentamente han ido oxidando los viejos sonidos que el músico dejó como vestigios de esa Rusia que no lo ha conocido. Todos dejamos esparcidos por nuestros viajes alguna molecula de los lugares que nosotros consideramos nuestros hogares. Pero Andrei debe reconocer que cuando busca las huellas de otro ruso en exilio, en realidad lo que busca es un sendero para poder entender que es lo que pasa con su existencia inconcreta.
La lengua rusa suena lejana en un mundo latino y Eugenia (Domiziana Giordano) trata de traducir los mundos dispersos de Andrei y Pavel, al mismo tiempo re-conocer su propio mundo y la historia que la fe ha ido forjando en los rincones. Andrei por su parte no parece alegrarle nada, ni siquiera por tener al lado a una mujer hermosa que la sensualidad le brota por los poros. Como si extrañara la Dacha rusa la tristeza también pasea por entremedio de unas termas, cuando desde un lugar aparece Doménico (Erland Josephson) para descifrar viejos códices entre la locura y la fe. En realidad la cordura no parece estar cerca de Doménico que ya tiene fama en el lugar por haberse encerrado con su familia esperando el fin del mundo por más de siete años. Ahora ya con mucha más edad vaga solo por los mismos caminos de la desolación.
El mundo de Tarkovsky se encuentra en una etapa llena de interrogantes, como su propia biografía que te lleva en todo momento por viajes en que el agua trata de remover la conciencia y trasladar el interior del hombre en su propia búsqueda, la infancia, la casa, la propia Rusia más tradicional y la fe viajan en cada uno de sus hermosos fotogramas en búsqueda de una verdad que quedó trunca. La incomprensión soviética parece ser parte del ser que llevó a las escenas sepias del cineasta a buscar los pasos desconocidos de otros exiliados, de otros viajes y del corazón que se esparce en cada lugar que encuentras un retazo de lo que parece ser parte del hogar. La nostalgia es una palabra que es capaz de transformar las estrellas de la noche en madrugadas inolvidables, los borrachos silencios se convierte en susurros y las memorias en esa tristezas que añoran el regreso de lo que nunca fue y de lo que nunca volvera a ser.
Saludos a todos
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Nostalghia en Wikipedia
4.- Trailer
lunes, 23 de enero de 2012
STALKER

Este es un viaje al fondo del pozo de la historia. Nos dirigimos a un territorio oscurecido, a un camino en que las hojas de los árboles permanecen quemadas desde hace siglos, y en que las interrogaciones se refieren a un infierno terrestre, arrasado por la angustia humana.
Pablo Neruda
Estamos acostumbrados a lo rápido, lo entretenido tiene que tener velocidad, paea muchos una película es buena mientras más adrenalina tiene. Pero en mi caso, la melancolía vital me ha llevado por otros caminos... no se desde cuando he ido queriendo a la lentitud. En ella están encerrados todos los detalles para nuestra vista y las cosas parecen presentarse en formas más perfectas. En lo cadencioso se encuentra la explicación de los sentimientos, como si fuese relojería... como el sonido del viento en el desierto, o la inmensidad del mar uno podría estar sentado porvhoras contemplando la majestuosidad del paisaje, hasta que sin darse se cuenta vas entendiendo el nuevo lenguaje que siempre estuvo pero que no habías escuchado. La mirada se expande y la mente se hace más luminosa.
Por eso mientras oía una y otra vez sobre la película Stalker de Tarlovsky sentía la obligación de verla, y a mi parecer no me equivoqué... aunque todos hablaban de la película nadie me la recomendaba... ahí entendí porqué (y porque tampoco la recomiendo).



El cine de Tarkovsky contiene detalles y visiones que dejan tiempo para pensar... algo que sólo lo permite el estado sin prisa pero sin pausa que las imágenes muestran. Con acercamientos que hacen volar la imaginación y hacernos ver a cada uno una película distinta con la misma historia y a la vez otra película cuando veamos la misma... porque las imágenes sólo nos empujan a ver lo que nosotros queremos. Es una experiencia siempre interesante viajar con Stalker, pero no es un viaje fácil... hay que llevar buenas dosis de café para enfrentarse contra la propia lucha que cada uno lleva contra el sueño y contra el deseo incontenible de que algo de "acción" aparezca entre la belleza de la fotografía y las palabras.
Saludos a todos.
(Publicado el 1 de agosto del 2008)
Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Stalker en Wikipedia
4.- Trailer
5.- Fotogramas
6.- Interesante página
viernes, 20 de enero de 2012
EL ESPEJO
El aire que mueve mi cuerpo
jamás te capturará.
Has de saber ése es mi precio
no hay aire tras los espejos.
Por ti seré un espejo
el mejor amigo viejo
Seré esa distancia imposible de salvar.
Seré una travesura una leve quemadura
el amor escurrido mi mirada virtual.
Seré esa bebida que en el vaso se olvida
Seré lo relativo de tu risa el latido.
Por ti seré un espejo
pues te tengo y te dejo
te atrapo y te devuelvo
al final
(Maurcio Redolés)
El ascensor del departamento en que vivo tiene los tres espejos más verdaderos, en ellos no tengo escapatoria y puedo ver como mi nuca se va despoblando, también miro mi espalda, mis orejas, también como el trabajo y las tristezas van marcando en las pupilas el tunel sin salida de lo que pasa y lo que se graba. Son once pisos en que los dígitos impares van por treinta segundos indicando que la multitudes de siluetas similares a mi se pierden en el infinito. Desde ahí cada día la compuerta metálica se abre enfrentándome a lo que viene, después en la tarde cuando regreso la compuerta se abre para volver a mirarme como diciendo ¿cómo te fue?.
Si la hipnósis pudiera cambiar las trancas, se podría empezar de nuevo muchas veces, o mejor aún superar de manera sobrenatural. Cada uno de nosotros está cubierto de lo que se sembró en nuestra infancia desde ver a mi madre esperar por mi padre todos los días mientras él estaba en el norte, hasta los días en que comenzaba a comprender que habían silencios y respuestas a preguntas que no me había hecho y habían preguntas con respuestas que eran silenciosas. En la infancia los tiempos son distintos, y esos recuerdos que parecen sacados entre los sueños y las primeras concepciones temporales, van llevando consigo un tren de imágenes inconexas que al verlas en su conjunto van pegando ojos, narices y extremidades de lo que hemos ido siendo en cada etapa de nuestra vida, por lo mismo comprendí a María (Margarita Terekhova) cuando se sentaba a mirar el prado esperando el momento en que llegara el esposo, Alexei (Filipp Yankovsky) era un niño en esos campos, que recuerdan las conversaciones de su madre con un doctor sobre Chejov.
Yo por muchos años pensé que podía levitar, lo hacía porque al dar un paso me podía mantener el aire hasta dar el otro, lo entendía como algo normal, hasta que un día descubri que sólo lo podía hacer en los sueños. La confusión entre lo que podía hacer y quien era al despertar me iba llenando de colores que se vuelven tangibles, como si existiera una lógica entre el momento y la necesidad. El Espejo es el reflejo de lo que la niñez contiene y lo que los padres regalan. Por lo mismo cuando dejamos de ser niños nos vamos secando por dentro hasta dejar las sonrisas perdidas en la desesperanza del ruidoso silencio. No sabemos si es Alexei o Ignar, si fue antes o si es ahora y el ser se mezcla con las imágenes que un español que arrancó de las garras de Franco cuenta, o de como comenzó a caer el nazismo o como los chinos se volvieron fanáticos de Mao y la bomba atómica volvía al mundo en un mundo más frágil.
Se hicieron convenciones para explicar el significado de El Espejo, algunos la odiaron porque no se "trataba de nada", otros la han creido una muestra del un cine snob, ambicioso y en la búsqueda de respuestas filosóficos, simplemente la visión de quienes hemos sido niños, hemos ido comprendiendo que el fuego del incendio, el miedo de cambiarle una "t" a "r" a Stalin lo hacía pasar de un hombre de acero a un cagón con todo el miedo que eso significaba para un tiempo represivo, los días de hambre y de hombres valientes, de la casa en el campo, de la defensa de lo que se enseñó como patria... así el niño y el hijo parecen ser lo mismo, y la madre y la abuela parecen convertir la historia en un ciclo de eslabones que se enlazan para resistir y conducir los avatares del desgaste, la humedad del taiga y la soñada cordura pueden hacer del ser niño en nuestros días vertiginosos. Por ahora me quedo con lo que mi rostro cansado muestra, con esa imagen de mi madre esperando el regreso de mi padre, con el frío de Santiago y la cordillera como el eterno fondo de un lugar inmenso. Me quedo con la idea de decir sin miedo que sigo orgulloso de vivir lo que viví y de ser testigo de lo que pasó. Los espejos de mi ascensor lo comprenden y tratan de actuar de la manera más generosa cada mañana para decirme que esa imagen de infancia aún sigue viva entre esos ojos que parecen conducir por túneles inciertos que el paso del tiempo lleva.
Saludos a todos.
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Zerkalo en Wikipedia
4.- Escenas
jamás te capturará.
Has de saber ése es mi precio
no hay aire tras los espejos.
Por ti seré un espejo
el mejor amigo viejo
Seré esa distancia imposible de salvar.
Seré una travesura una leve quemadura
el amor escurrido mi mirada virtual.
Seré esa bebida que en el vaso se olvida
Seré lo relativo de tu risa el latido.
Por ti seré un espejo
pues te tengo y te dejo
te atrapo y te devuelvo
al final
(Maurcio Redolés)
El ascensor del departamento en que vivo tiene los tres espejos más verdaderos, en ellos no tengo escapatoria y puedo ver como mi nuca se va despoblando, también miro mi espalda, mis orejas, también como el trabajo y las tristezas van marcando en las pupilas el tunel sin salida de lo que pasa y lo que se graba. Son once pisos en que los dígitos impares van por treinta segundos indicando que la multitudes de siluetas similares a mi se pierden en el infinito. Desde ahí cada día la compuerta metálica se abre enfrentándome a lo que viene, después en la tarde cuando regreso la compuerta se abre para volver a mirarme como diciendo ¿cómo te fue?.
Si la hipnósis pudiera cambiar las trancas, se podría empezar de nuevo muchas veces, o mejor aún superar de manera sobrenatural. Cada uno de nosotros está cubierto de lo que se sembró en nuestra infancia desde ver a mi madre esperar por mi padre todos los días mientras él estaba en el norte, hasta los días en que comenzaba a comprender que habían silencios y respuestas a preguntas que no me había hecho y habían preguntas con respuestas que eran silenciosas. En la infancia los tiempos son distintos, y esos recuerdos que parecen sacados entre los sueños y las primeras concepciones temporales, van llevando consigo un tren de imágenes inconexas que al verlas en su conjunto van pegando ojos, narices y extremidades de lo que hemos ido siendo en cada etapa de nuestra vida, por lo mismo comprendí a María (Margarita Terekhova) cuando se sentaba a mirar el prado esperando el momento en que llegara el esposo, Alexei (Filipp Yankovsky) era un niño en esos campos, que recuerdan las conversaciones de su madre con un doctor sobre Chejov.
Yo por muchos años pensé que podía levitar, lo hacía porque al dar un paso me podía mantener el aire hasta dar el otro, lo entendía como algo normal, hasta que un día descubri que sólo lo podía hacer en los sueños. La confusión entre lo que podía hacer y quien era al despertar me iba llenando de colores que se vuelven tangibles, como si existiera una lógica entre el momento y la necesidad. El Espejo es el reflejo de lo que la niñez contiene y lo que los padres regalan. Por lo mismo cuando dejamos de ser niños nos vamos secando por dentro hasta dejar las sonrisas perdidas en la desesperanza del ruidoso silencio. No sabemos si es Alexei o Ignar, si fue antes o si es ahora y el ser se mezcla con las imágenes que un español que arrancó de las garras de Franco cuenta, o de como comenzó a caer el nazismo o como los chinos se volvieron fanáticos de Mao y la bomba atómica volvía al mundo en un mundo más frágil.
Se hicieron convenciones para explicar el significado de El Espejo, algunos la odiaron porque no se "trataba de nada", otros la han creido una muestra del un cine snob, ambicioso y en la búsqueda de respuestas filosóficos, simplemente la visión de quienes hemos sido niños, hemos ido comprendiendo que el fuego del incendio, el miedo de cambiarle una "t" a "r" a Stalin lo hacía pasar de un hombre de acero a un cagón con todo el miedo que eso significaba para un tiempo represivo, los días de hambre y de hombres valientes, de la casa en el campo, de la defensa de lo que se enseñó como patria... así el niño y el hijo parecen ser lo mismo, y la madre y la abuela parecen convertir la historia en un ciclo de eslabones que se enlazan para resistir y conducir los avatares del desgaste, la humedad del taiga y la soñada cordura pueden hacer del ser niño en nuestros días vertiginosos. Por ahora me quedo con lo que mi rostro cansado muestra, con esa imagen de mi madre esperando el regreso de mi padre, con el frío de Santiago y la cordillera como el eterno fondo de un lugar inmenso. Me quedo con la idea de decir sin miedo que sigo orgulloso de vivir lo que viví y de ser testigo de lo que pasó. Los espejos de mi ascensor lo comprenden y tratan de actuar de la manera más generosa cada mañana para decirme que esa imagen de infancia aún sigue viva entre esos ojos que parecen conducir por túneles inciertos que el paso del tiempo lleva.
Saludos a todos.
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Zerkalo en Wikipedia
4.- Escenas
domingo, 15 de enero de 2012
SOLARIS






Saludos a todos.
(Publicado el 24 de Mayo del 2009)
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Solaris en Wikipedia
4.- Trailer
5.- Algo de la banda sonora de Eduard Artemiev
6.- Fotogramas
7.- Sobre la música y los sonidos de Solaris (pdf)
8.- Solaris en La linterna mágica
9.- Solaris en Alohacriticón
10.- Solaris, la conciencia y la poética (pdf)
martes, 10 de enero de 2012
ANDREI RUBLEV
Paso por un pueblo muerto
Se me nubla el corazon
Aunque donde habita gente
La muerte es mucho mayor
Enterraron la justicia,
Enterraron la razón,
Y arriba quemando el sol.
(Violeta Parra)
El artista, el bueno, siempre ha llevado consigo su historia, es protagonista y testigo del momento en que vive, se compromete e incluso es capaz de morir por lo que crea. En ese sentido Violeta Parra en Chile fue clave a la hora de abrir los ojos a las injusticias que vio y que aún siguen presentes. Ser testigo es una oportunidad que nos regala la historia para poder hacernos parte de ella, desde la forma más burda (votando) hasta la más comprometida que es luchando para que lo que no nos parece se convierta en lo que queremos que sea. ¿De qué sirve ocupar espacio en el planeta, si no se ha hecho nada para que las cosas sean mejores?, no se trata sólo de dejar hijos, más bien es crear conciencia de que debemos caminar hacia ser más libres, más justos y más fraternos.
Hay éxitos momentáneos, Yefim (Nikolay Glazkov) lo supo después de su viaje en globo, calentó aire y lo logró, pudo ver desde los aires lo que nunca nadie había podido ver en la Rusia del siglo XV aunque su aterrizaje fue mortal, la vida pudo más que la muerte. Así como si fuera una historia distinta tiempo después la lluvia, hace que lleguen a un refugio tres sacerodotes Danil (Nikolai Grinko), Cirill (Ivan Lapikov) y Andrei Rublev (Anatoli Solonitsyn) al entrar se encuentran con un bufón que se burla del Estado y de la iglesia, hasta que en algún momento los soldados "dateados" por Cirill, llegan a buscar al rebelde comediante que ha dejado en verguenza a los boyardos. Tiempo más tarde Cirill se encuentra con Teófanes el Griego (Nikolai Sergeyev) con quien después de una conversación le pide que lo mande a buscar al monasterio para que le acompañe a pintar íconos en Moscú.
Pero un día nevado llega desde Moscú una solicitud del propio Teófanes el Griego, solicita que un monje lo acompañe en la pintura de sus íconos y para celos de Ciril, el joven Andrei ha sido el elegido para que le acompañe en la nueva tarea de pintar el mundo cristiano en una época en que las transformaciones comienzan a volverse parte del cotidiano. En la antesala del paganismo, Andrei comienza a ser parte de la nueva Rusia que se avecinaba, el cuerpo desnudo, el fuego en el agua, el barro y los apntanos son elementos que se van esculpiendo de forma distinta, no hay similitud en el Nazarín de Buñuel, y la pasión está cerca y el infierno y el castigo son elementos que le incomodan al pintor. El vasto territorio ruso lleno de fríos y soledades se convierte en un muro entre la Europa renacentista y el mundo mongól que toma pista libre para que lleguen los tártaros hasta occidente y con ellos la verdadera muerte de lo que se conocía. La invasión está llena de traiciones, de los mismos príncipes rusos mientras Andrei es testigo de la muerte en Vladimir a manos de los tártaros... tanta muerte le roba la palabra al pintor por lo que decide hacer un voto de silencio.
Pero hay que volver a salir adelante y tener fe, han muerto tantos, pero pese a los ojos rasgados de los nuevos jefes, hay una necesidad de empezar de nuevo, el barro y el fuego siguen presentes y en el aire el polen anuncia cambios, no importa quien llegue Rusia seguirá siendo cristiana, seguirá teniendo fe y se pondrá en pie de nuevo. Andrei es testigo nuevamente de como el simple pero inmendo ideal de reconstruir la campana se convierte en un desafío total, no sólo para el joven Boriska (Nikolai Burlyayev) hijo del herrero que fabricó las anteriores también para todo un pueblo diezmado.
El mundo de Andrei Rublev que Tarkovsky plasmó en la monocromática historia, parece no cumplir más que con ciertos episodios aislados de lo que le tocó vivir, pero en el contextode una Union Soviética que pone al cineasta como testigo de otra sociedad que vivía en torno a una idea de mundo que desconfiaba de otras ideas. Andrei Rublev ahora en colores habla por las miradas que sus íconos muestran, desde la Santísima Trinidad y la inmortalidad de sus murales sagrados esparcidos por Rusia hacen que el monje que vivió en carne propia la sangre, el hambre y la muerte hicieran de lo divino un lugar en que el talento sobrepasó el color de los muros y se convirtió en un mensaje que grita, seguimos acá tan rusos como siempre, poniéndonos de pie nuevamente... esa es la idea.
Saludos a todos.
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Andrey Rublyov en Wikipedia
4.- Escenas
jueves, 5 de enero de 2012
LA INFANCIA DE IVAN
Ayer vi a un niño jugando
a que mataba a otro niño
Hay niños que se parecen
a los hombres trabajando
(Daniel Viglietti)
Me tocó ver en un supermercado el llanto de un niño de como cuatro años que no encontraba a su madre, creo que es uno de las cosas más desgarradoras que el ingrato cotidiano te entrega. Al llegar a la casa de una amiga y ver que su hijito de un año lloraba intuímos que tenía sed, nos comenzamos a acordar del caso del niño que quedó sólo porque su madre había muerto en la calle, lo vulnerables de los niños y lo dependiente que nos volvemos de como estamos con ellos, junto con ese amor incondicional que cambia la vida para siempre hace que para uno sea imposible creer que exista gente que los abandone, que los haga sentir estorbos y que no se preocupen de ellos. A pesar de no ser padre aún me conmueve el mundo de los niños, tal vez porque nunca lo he abandonado, aún recuerdo una conversación en un gran patio en el que se guardaban camiones y una de mis amigas, nos recuerda que aún somos niños, cuando teníamos quince años y la Guerra del Golfo se mostraba por la televisión como si fueran los fuegos artificiales de año nuevo.
Ivan Bondariev (Nikolay Burlyaev) está feliz en la playa, es un día soleado en que el mar besa las costas soviéticas con esa efímera calidez del verano, mientras su madre camina por los bosques y los blancos dientes que la sonrisa delatan esos hermosos momentos que hacen que la vida valga la pena, hasta que una ráfaga de ametralladoras le recuerda al pequeño niño que la vida ahora es distinta, lo único importante es arrancar de la muerte que el avance hitleriano de la Wehrmacht ha provocado en los campos de la Unión Soviética, la guadaña acechante le ha hecho cruzar un gélido río para llegar a la costa amiga.
Es que la guerra transforma las cosas, y el niño capturado por las fuerzas soviéticas tiene un aire soberbio y entre palabras que no deberían salir de un pequeño de doce años, el teniente Galtsev (Yevgeni Zharikov) escucha atónito que el pequeño Ivan quiere comunicarse con el alto mando del Ejército Rojo, el mensaje es "tengo a Bondariev"... Galtsev incrédulo accede a la petición del infante. Mientras al otro lado del teléfono el capitán Kolin (Valentin Zubkov) también está atónito, no por lo insólito de la llamada si no porque sea cierto que Bondariev se salvó del peligro y sobrevivió a las masacres, los campos de concentración y está dispuesto a contar que pasa al otro lado del río Dnieper. Así Iván, como tantos niños soviéticos que quedaron huérfanos en las masacres que el ejército nazi esparció, dejó a los huérfanos en los campos de batalla para que apoyaran al ejército rojo.
Con una mirada severa y con facciones que muestran en su cara que la infancia sólo se posa en los sueños, al despertar vuelve a convertirse en un adulto vengativo que desea con todas sus fuerzas la derrota del enemigo. Las ciénagas de uno u otro lado del río son la vida y la muerte, el agua y el barro que los inmensos ríos rusos avanzan silenciosos. En la amputación de las ilusiones la infancia para algunos se va más rápida, para una persona como yo que aún posee una alto porcentaje de niño, ver que la infancia de Iván se convirtió no sólo en un breve recuerdo claro de su hermana comiendo manzanas en un camión mientras la abundancia hacía que poco importara que ahora comer es una segunda prioridad, después de vencer.
La filmografía profesional de Tarkovsky sólo tiene siete películas, pero en cada una tiene una galaxia de imágenes entrañable, besos en trincheras, momentos oníricos, íconos, poemas y como actriz principal a la belleza, cada fotograma se podría tomar y colgar como pieza de museo, porque abarcó lo que su imagnación convirtió en imagen, todo en Tarkovsky es poético, es color es inolvidable... y por lo mismo este mes será dedicado a revisar, ver y re-ver el cine de éste inolvidable director que convirtió al cine en una instancia de reflexión de la grandezas que la conciencia humana puede crear... o destruir
Saludos a todos.
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.-Comentarios en Filmaffinity
3.- Ivanovo detstvo en Wikipedia
4.-Trailer
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