Valparaíso es una ciudad sin términos medios, tiene una pequeña parte plana que se ha ido forjando con los escombros del pasado, cada terremoto le brinda nuevo suelo... por eso es raro que existan barcos hundidos en medio de las calles del puerto... el resto son cerros empinados que se encuentran bañados de casas que luchan como los árboles para mirar el mar... porque en Valparaíso para mirar el mar hay que alejarse de él, en el plan no se ve el mar, filas de contenedores impiden la vista del horizonte... pero la bahía se mira desde las casas que se levantan gracias al mágico equilibrio de unas tablitas.Es una ciudad que se ama o se odia, no pasa indiferente, entre el colorido de las casas, las latas oxidadas, la caca de los perros, los postes llenos de cables, edificios tugurizados escaleras hacia el infinito, ascensores mágicos y una sensación de pasado y futuro... Valparaíso tiene esa belleza de la mujer fea... que de tanto verla se le ama entrañablemente.
Aldo Francia se sintió marcado por el Ladrón de Bicicletas... y vaya que se nota porque hizo otro cine para Chile, fue la época de las películas más clásicas del cine chileno en un mismo período Tres tristes tigres, El Chacal de Nahueltoro y Valparaíso mi mor, tres historias que quedaron marcadas y hacían soñar con una visión nueva del cine neorrealista. Pero en el caso de Aldo Francia que más cinematográfico que Valparaíso real... y cuando hablo de Valparaíso real, no me refiero a ese polígono UNESCO del Cerro Alegre y Concepción... hablo del resto de los habitantes de Valparaíso, de esos que reclaman por todo, que llenan sus ventanas con NO a lo que sea, que no se dejan domar como sus meditarrenos vecinos santiaguinos incapaces de protestar por algo... (Los porteños no hubiesen aguantado el Transantiago... ya hubiesen incendiado La Moneda). En medio de los cerros y de las personas reales se rodó una historia verídica del puerto.
Los carabineros por fin pillan a los cuatreros que robaban animales y faenaban en plenos bosques cercanos a Valparaíso, dos cabros chicos son los culpables y fue descubierto que el papá de los niños era el cuatrero. Ahí empieza la cárcel para el padre y de otro modo la prisión para una familia más... la madre había muerto hace unos años... y el hambre guía el camino de los niños. Así empieza la más neorrealista de las historias que el cine de Chile ha proyectado, desde la historia de cada uno de los miembros de la famila van apareciendo historias que van oscureciendo poco a poco la pantalla. El mar es un imposible en Valparaíso, sólo se puede mirar, es como esas mujeres tan hermosas que uno piensa que jamás besará... y nos quedamos embobados con los colores que brotan del mar para el año nuevo, mientras el glamour y la música esconde una ciudad que lucha entre el óxido y la renovación.La delincuencia, el trago, la mendicidad, la prostitución, la mortalidad infantil están más cerca de lo que uno palpa y la barrera entre el bien y el mal es casi tan cercana como los cerros al plan, los niños la sufren la tratan de evitar, porque al fin y al cabo son niños que quieren jugar, que sueñan con dormir en camas separadas, en trabajar y comer... Sólo queda para el final un dialogo ciego que nos hace creer que esta todo bien, mientras el olor de la noche porteña ha convertido a los niños en algo distinto.
Valparaíso mi amor fue un golpe bajo para aquellos que amaban ese Valparaíso colorido lleno de orgullo por ese pasado seudoeuropeo, afortunadamente la UNESCO no la vio... se la hubiese enviado a la UNICEF, pero es un reflejo de una ciudad como muchas otras que esconde en palacios grandes la pobreza material, en medio de las ruinas, las áreas patrimoniales... Aldo Francia quiso tanto a su Valparaíso que no escondió sus cicatrices, las besó y en vez de desilusionarlo descubrió la riqueza de la gente, en esos actores que simplemente actuaron lo que les tocó vivir, por mi parte cada vez que estoy en Valparaíso soy más feliz, aunque creo que jamás me iré a vivir ahí, siempre encuentro entre esas ventanas que te contemplan, como una tsunami de casas, un poco de esa poesía mágica que tiene la ciudad más fantástica de Chile.Muchos saludos a los porteños
y a todos los que leen.
Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentario de MABUSE
3.- La visión de Aldo Francia de su película (recomendado)
4.- Escenas









































