domingo, 15 de enero de 2012

SOLARIS

Una fanfarria con luces de oro indican que la Twenthieth CenturyFox es la empresa... luego unas letras verdes indican a Lucasfilm... y luego los bronces de John Williams saltan en un campo estrellado con unas letras amarillas que se pierden en el fondo del universo y un crucero imperial me estremecen los sentidos cada vez que un nuevo episodio de Star Wars comienza... Ese es mi universo el mismo que comenzaba con la música de Richard Strauss en "Así habló Zaratustra" en "El amanacer del hombre" de 2001... el tiempo y la vida no me permitieron verla en el cine... pero cada vez que puedo coloco la escena de la llegada del vuelo a la Estación espacial con el Danubio Azul para impresionarme con la grandeza de las escenas... esos son mis universos... el resto es sólo Carl Sagan y el Cosmos... que en esos años ochenta vi y leí sorprendido de la majestuosidad y de lo infimo que somos dentro del universo... bastaron esas tres cosas para comprender que era parte de algo que iba más allá de lo creado, que estos mecanismos tienen un sentido especial que los mueven... ¿la gravedad? las grandes fuerzas de lo desconocido... no lo se... pero el universo es inmenso y los efectos especiales de Lucas, Kubrick y el relato de Sagan eran tan grandes como el sonido de Williams, Strauss y Vangelis...
Pero el tiempo hace que lo que en un momento sea importante después sea ínfimo, que lo urgente sea una anécdota y que el Universo cambie... y eso ha hecho la vida en mi... y lo ha hecho Andrei Tarkovsky con mi visión del Universo. El director soviético una vez más me resfregó en la cara todo lo que entendía o que creía, y lo más increíble es que lo hizo con los elementos más simples de sus relatos... no necesité grandes fanfarrias imperiales, ni los vals decimonónicos... ni tampoco esos sonidos computarizados redentores de Vangelis simplemente el sonido del agua correr en un estero, el canto de los pájaros, un hombre mirando la belleza de un mundo interior y una banda sonora casi imperceptible me bastaron para comprender que las estrellas estaban más cerca de lo que yo creía y el infinito es tangible y me susurra al oido mi propia inmortalidad.

No reniego de la grandeza de lo visto en mis otras galaxias , solamente he incorporado en el universo el cosmos interior de cada ser humano. Kris Kelvin (Donatas Banionis) es un científico que es enviado a una misión a la Estación Solaris... porque algo pasa en el despoblado lugar, un científico ha muerto y la estación ubicada en el el oceano del planeta homónimo se encuentra casi en ruinas. Sacar de su campo tranquilo, de sus flores y de la pena que la nostalgia envuelve, es un desafío para para Kelvin en esta nueva hora en que tiene que partir a la estación.

Los científicos residentes Snaut (Jüri Järvet) y Sartorius (Anatoli Solonitsyn) que aún residen practicamente viven en sus nuevas cavernas dentro de la misma estación, se han convertido en ermitaños de un mundo extraño, en que las ventanas muestran universos desconocidos, un océano lleno de interrogantes del que aparecen los sucesos más extraños que se conozcan... a los que Kelvin, en un comienzo, se muestra esceptico pese a la locura real de su tripulación.

En medio del sueño de Kris una mujer aparece en la estación, un fantasma que tiene carne y hueso, tan real que habla y toca, es identico a Hari (Natalya Bondarchuk) su esposa muerta o bien es un sueño del que no se puede despertar, en Solaris no se entiende que es lo real y cuales son los sueños, el océano misterioso parece materializar las mentes en el momento de la entrega al descanso. Hari ha regresado como si fuese un replicante, sin pasado ni futuro ha sido creada en los recuerdos de Kris, y materializada en el planeta, ella es real, tan real como las cosas que amamos... es decir como nosotros las vemos... con ese color que alumbra el entorno de las cosas que consideramos bellas. Solaris es una lucha por la racionalidad y la realidad, ambas cosas no necesariamente son lo mismo... aunque el regreso de Hari solo sea la recreación de un maniquí, una pizca de felicidad de sentir que el amor perdura, es como una oportunidad para volver a besar. No hay más proyección, sólo volver a la conciencia de lo vivido. Estar en el presente y creer que lo que tenemos es en realidad nuestro.
En el cosmos de Tarkovsky las cosas tienen otros significados, el agua es una de las actrices principales desde los grandes océanos hasta el vapor, es ella quien canta, es ella la que hace crecer, como esos ríos congelados de la taiga siberiana, el agua que limpia, las nieves como si fuesen un cuadro de Brueghel, Solaris es casi una pintura actuada porque en medio de la lentitud de cada escena se distinguen uno y otro detalle del fresco, donde el árbol el caballo, la casa son quasares, galaxias y planetas de nuestro propio cosmos que esculpimos con cada sueño que llevamos en nuestro interior.

Saludos a todos.
(Publicado el 24 de Mayo del 2009)

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Solaris en Wikipedia
4.- Trailer

5.- Algo de la banda sonora de Eduard Artemiev

6.- Fotogramas


7.- Sobre la música y los sonidos de Solaris (pdf)
8.- Solaris en La linterna mágica
9.- Solaris en Alohacriticón
10.- Solaris, la conciencia y la poética (pdf)

martes, 10 de enero de 2012

ANDREI RUBLEV


Paso por un pueblo muerto
Se me nubla el corazon
Aunque donde habita gente
La muerte es mucho mayor
Enterraron la justicia,
Enterraron la razón,
Y arriba quemando el sol.
 (Violeta Parra)

El artista, el bueno, siempre ha llevado consigo su historia, es protagonista y testigo del momento en que vive, se compromete e incluso es capaz de morir por lo que crea. En ese sentido Violeta Parra en Chile fue clave a la hora de abrir los ojos a las injusticias que vio y que aún siguen presentes. Ser testigo es una oportunidad que nos regala la historia para poder hacernos parte de ella, desde la forma más burda (votando) hasta la más comprometida que es luchando para que lo que no nos parece se convierta en lo que queremos que sea. ¿De qué sirve ocupar espacio en el planeta, si no se ha hecho nada para que las cosas sean mejores?, no se trata sólo de dejar hijos, más bien es crear conciencia de que debemos caminar hacia ser más libres, más justos y más fraternos.


Hay éxitos momentáneos, Yefim (Nikolay Glazkov) lo supo después de su viaje en globo, calentó aire y lo logró, pudo ver desde los aires lo que nunca nadie había podido ver en la Rusia del siglo XV aunque su aterrizaje fue mortal, la vida pudo más que la muerte. Así como si fuera una historia distinta tiempo después la lluvia, hace que lleguen a un refugio tres sacerodotes Danil (Nikolai Grinko), Cirill (Ivan Lapikov) y Andrei Rublev (Anatoli Solonitsyn) al entrar se encuentran con un bufón que se burla del Estado y de la iglesia, hasta que en algún momento los soldados "dateados" por Cirill, llegan a buscar al rebelde comediante que ha dejado en verguenza a los boyardos. Tiempo más tarde Cirill se encuentra con Teófanes el Griego (Nikolai Sergeyev) con quien después de una conversación le pide que lo mande a buscar al monasterio para que le acompañe a pintar íconos en Moscú.

Pero un día nevado llega desde Moscú una solicitud del propio Teófanes el Griego, solicita que un monje lo acompañe en la pintura de sus íconos y para celos de Ciril, el joven Andrei ha sido el elegido para que le acompañe en la nueva tarea de pintar el mundo cristiano en una época en que las transformaciones comienzan a volverse parte del cotidiano. En la antesala del paganismo, Andrei comienza a ser parte de la nueva Rusia que se avecinaba, el cuerpo desnudo, el fuego en el agua, el barro y los apntanos son elementos que se van esculpiendo de forma distinta, no hay similitud en el Nazarín de Buñuel, y la pasión está cerca y el infierno y el castigo son elementos que le incomodan al pintor. El vasto territorio ruso lleno de fríos y soledades se convierte en un muro entre la Europa renacentista y el mundo mongól que toma pista libre para que lleguen los tártaros hasta occidente y con ellos la verdadera muerte de lo que se conocía. La invasión está llena de traiciones, de los mismos príncipes rusos mientras Andrei es testigo de la muerte en Vladimir a manos de los tártaros... tanta muerte le roba la palabra al pintor por lo que decide hacer un voto de silencio.

Pero hay que volver a salir adelante y tener fe, han muerto tantos, pero pese a los ojos rasgados de los nuevos jefes, hay una necesidad de empezar de nuevo, el barro y el fuego siguen presentes y en el aire el polen anuncia cambios, no importa quien llegue Rusia seguirá siendo cristiana, seguirá teniendo fe y se pondrá en pie de nuevo. Andrei es testigo nuevamente de como el simple pero inmendo ideal de reconstruir la campana se convierte en un desafío total, no sólo para el joven Boriska (Nikolai Burlyayev) hijo del herrero que fabricó las anteriores también para todo un pueblo diezmado.

El mundo de Andrei Rublev que Tarkovsky plasmó en la monocromática historia, parece no cumplir más que con ciertos episodios aislados de lo que le tocó vivir, pero en el contextode una Union Soviética que pone al cineasta como testigo de otra sociedad que vivía en torno a una idea de mundo que desconfiaba de otras ideas. Andrei Rublev ahora en colores habla por las miradas que sus íconos muestran, desde la Santísima Trinidad y la inmortalidad de sus murales sagrados esparcidos por Rusia hacen que el monje que vivió en carne propia la sangre, el hambre y la muerte hicieran de lo divino un lugar en que el talento sobrepasó el color de los muros y se convirtió en un mensaje que grita, seguimos acá tan rusos como siempre, poniéndonos de pie nuevamente... esa es la idea.

Saludos a todos.




Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Andrey Rublyov en Wikipedia
4.- Escenas

jueves, 5 de enero de 2012

LA INFANCIA DE IVAN



Ayer vi a un niño jugando
a que mataba a otro niño
Hay niños que se parecen
a los hombres trabajando
(Daniel Viglietti)

Me tocó ver en un supermercado el llanto de un niño de como cuatro años que no encontraba a su madre, creo que es uno de las cosas más desgarradoras que el ingrato cotidiano te entrega. Al llegar a la casa de una amiga y ver que su hijito de un año lloraba intuímos que tenía sed, nos comenzamos a acordar del caso del niño que quedó sólo porque su madre había muerto en la calle, lo vulnerables de los niños y lo dependiente que nos volvemos de como estamos con ellos, junto con ese amor incondicional que cambia la vida para siempre hace que para uno sea imposible creer que exista gente que los abandone, que los haga sentir estorbos y que no se preocupen de ellos. A pesar de no ser padre aún me conmueve el mundo de los niños, tal vez porque nunca lo he abandonado, aún recuerdo una conversación en un gran patio en el que se guardaban camiones y una de mis amigas, nos recuerda que aún somos niños, cuando teníamos quince años y la Guerra del Golfo se mostraba por la televisión como si fueran los fuegos artificiales de año nuevo.
Ivan Bondariev (Nikolay Burlyaev) está feliz en la playa, es un día soleado en que el mar besa las costas soviéticas con esa efímera calidez del verano, mientras su madre camina por los bosques y los blancos dientes que la sonrisa delatan esos hermosos momentos que hacen que la vida valga la pena, hasta que una ráfaga de ametralladoras le recuerda al pequeño niño que la vida ahora es distinta, lo único importante es arrancar de la muerte que el avance hitleriano de la Wehrmacht ha provocado en los campos de la Unión Soviética, la guadaña acechante le ha hecho cruzar un gélido río para llegar a la costa amiga.


Es que la guerra transforma las cosas, y el niño capturado por las fuerzas soviéticas tiene un aire soberbio y entre palabras que no deberían salir de un pequeño de doce años, el teniente Galtsev (Yevgeni Zharikov) escucha atónito que el pequeño Ivan quiere comunicarse con el alto mando del Ejército Rojo, el mensaje es "tengo a Bondariev"... Galtsev incrédulo accede a la petición del infante. Mientras al otro lado del teléfono el capitán Kolin (Valentin Zubkov) también está atónito, no por lo insólito de la llamada si no porque sea cierto que Bondariev se salvó del peligro y sobrevivió a las masacres, los campos de concentración y está dispuesto a contar que pasa al otro lado del río Dnieper. Así Iván, como tantos niños soviéticos que quedaron huérfanos en las masacres que el ejército nazi esparció, dejó a los huérfanos en los campos de batalla para que apoyaran al ejército rojo.

Con una mirada severa y con facciones que muestran en su cara que la infancia sólo se posa en los sueños, al despertar vuelve a convertirse en un adulto vengativo que desea con todas sus fuerzas la derrota del enemigo. Las ciénagas de uno u otro lado del río son la vida y la muerte, el agua y el barro que los inmensos ríos rusos avanzan silenciosos. En la amputación de las ilusiones la infancia para algunos se va más rápida, para una persona como yo que aún posee una alto porcentaje de niño, ver que la infancia de Iván se convirtió no sólo en un breve recuerdo claro de su hermana comiendo manzanas en un camión mientras la abundancia hacía que poco importara que ahora comer es una segunda prioridad, después de vencer.

La filmografía profesional de Tarkovsky sólo tiene siete películas, pero en cada una tiene una galaxia de imágenes entrañable, besos en trincheras, momentos oníricos, íconos, poemas y como actriz principal a la belleza, cada fotograma se podría tomar y colgar como pieza de museo, porque abarcó lo que su imagnación convirtió en imagen, todo en Tarkovsky es poético, es color es inolvidable... y por lo mismo este mes será dedicado a revisar, ver y re-ver el cine de éste inolvidable director que convirtió al cine en una instancia de reflexión de la grandezas que la conciencia humana puede crear... o destruir

Saludos a todos.



Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.-Comentarios en Filmaffinity
3.- Ivanovo detstvo en Wikipedia
4.-Trailer

viernes, 30 de diciembre de 2011

EL NIÑO DE LA BICICLETA



¿Qué necesita un ser humano
para apartarse de sí?
¿A qué distancia está mi mano
de la gente que conocí?
¿Qué le ha faltado a la verdad
para quererla disfrazar?
¿Por qué un bufón llena el lugar
donde hubo un sitio para amar?
¿Por qué fingimos confusión
hasta acabar con la razón?
En fin, no sé cómo decir
que todo ha vuelto a ser normal,
sólo si sé que no eres ya
lo que quisiste ser.
 (Silvio Rodríguez)

Son varios los amigos que sus padres son seres mitológicos que se vuelven una imagen vaga de un pasado lejano, no les interesa conocerlos porque ya les basta con cargar con el apellido de alguien que no les tendió una mano cuando necesitaron de unos hombros que lo soportaran cuando querían mirar más alto. Ahora que el tiempo se ha encargado de hacernos más viejos la mirada de ese señor que no estuvo se vuelve un examen de conciencia de ese daño que muchas veces son capaces de causar las decisiones tontas o precipitadas que nuestra inmadurez nos dio. En cada momento comprendo la influencia que tienen nuestros padres en lo que somos, en las decisiones que tomamos, y en lo que queremos ser.


Cyril Catoul (Thomas Doret) no lo puede creer, por más que llama a la casa de su padre, que antes era su hogar, nadie le contesta... el sabe que va a estar sólo un instante mientras el padre busca trabajo de ahí volver a estar juntos... pero algo raro pasa que la semana se convirtió en más tiempo que el necesario. Como si el olvido se convirtiera en ausencia todo comenzó a ser más confuso. En un primer momento el teléfono lo contesta un mensaje, en segundo lugar la casa está abandonada y del pasado de Cyril ya no queda nada, ni siquiera su bicicleta.
Una mujer que ve conmovida como el niño descubre que está solo ahora, en un orfanato se conmueve y comienza a buscar la verdadera bicicleta con buen resultado... ¿me puedo quedar contigo los findes de semanas?, le pregunta Cyril a Samantha (Cécile De France) después de que ella le entrega la bicicleta. Desde ese momento ambos comienzan a buscar los rastros de Guy Catoul (Jérémie Renier) el padre de Cyril que quiere hacer una nueva vida, dejando atrás el pasado, ahora con una nueva pareja hay cosas que ya no las quiere tener cerca, entre ellas... a Cyril... según él no tiene dinero para mantenerlo, cuando lo tenga podrá tenerlo de nuevo en casa.

Es en ese momento en que la vida de Cyril se vuelve sinuosa y vulnerable, Samantha lo sabe y está empecinada en quererlo y cuidarlo, pero los hermanos Dardenne como siempre se encargarán de mostrarnos lo dura que puede ser la vida que construimos con las decisiones que tomamos. Mientras miraba pensaba en todos esos señores ausentes de la vida de mis amigos, que andan por ahí olvidando eso que sembraron y de lo que no quisieron hacerse cargo, ahora deben estar viejos por ahí vagando o con una vida nueva... ¿cuando se acuestan pensarán donde estarán los hijos que no vieron?...

Ahora once de enero puedo dar por terminado el año 2011, con esta última historia de un año que estuvo dedicado a otras miradas desde otros colores de piel a veces oscuros como los de Lee, o muy claros como los de los nórdicos, el ojo rasgado por Buñuel o el dolor intenso de un Chile adolorido de la historia y un continente lleno de historias que nos sueñan desconocidas, la violencia bella de Kitano y la sencillez de Casavetes. No se si fue un buen o un mal año, trato de no hacer balances... el tiempo lo dirá... pero los momentos que el cine regaló este año dan la pasada para creer que se puede hacer un 2012 de vidas en 35 milímetros... espero que me acompañen por este nuevo viaje.

Que tengan un gran 2012
Saludos a todos



 Bonus Tracks
4.- Trailer




sábado, 24 de diciembre de 2011

MELANCOLÍA


El fin de siglo trae la sien 
cebada de podredumbre, 
como invitándome a una lumbre 
que prenderá quien ame bien. 
Bendito el tiempo que me dio 
una canción sin permiso. 
Bendito sea el paraíso algo infernal 
que me parió.
(Silvio Rodríguez)

Siempre hay una sensación de fin del mundo, lo escucho todos los días al caminar por el Paseo Ahumada, en cada predicador que grita las viejas malas nuevas del Apocalipsis, junto con ello me ofrecen la oportunidad de arrpentirme, de todo el daño que he hecho, de todo lo que maté y que hice sufrir. Dios me perdonará y podré entrar bien al nuevo lugar en que estaran todos los que comprendieron la salvación. Ahora que el 2011 termina lleno de recuentos, exámenes de conciencia y algunas desilusiones, el 2012 se viene lleno de sueños y deseos de que "Ahora si" que las cosas serán mejores... en medio de los deseos... ahora desde Yucatán los augurios del final parecen tener eco en algunos indicando el fin de otra era.
Los caminos son pequeños y no permiten que cualquier auto por muy lujoso que sea pueda circular por los sencillos senderos que llevan a las ilusiones del matrimonio de Justine (Kirsten Dunst) con Michael (Alexander Skarsgård). Todos los invitados ya están en la casona, pero dos horas después han llegado los novios, para la hermana Claire (Charlotte Gainsbourg) y su esposo John (Kiefer Sutherland), quienes practicamente ofician de anfitriones están desesperados porque la fiesta se está hundiendo, nadie entiende bien por qué Justine decidió casarse, estaba enamorada, pero a lo mejor las presiones de su jefe y padre del novio han hecho que ella tome una decisión, o a lo mejor la propia presión de la sociedad que tantas veces obliga a muchos a forzar los destinos de otros hace que la hermosa fiesta de matrimonio con el poco tiempo se convierta en una tragedia... En el caso de Justine estamos viendo como los astros se están modificando para avisar que las cosas cambiarán. Gaby (Charlotte Rampling ), la madre de Justine le previene en plena fiesta que las decisiones precipitadas son siempre malas decisiones y las demasiado pensadas también, el mundo de Justine está destruyéndose en cada instante.

Pero su hermana Claire, también irá viendo como su mundo comienza a destruirse por completo, ahora no por los caprichos o por las decisiones, más bien porque ha entendido que el verdadero fin de todo está comenzando, Justine cuando miraba al cielo se asustaba de la ausencia de Antares en la constelación de Escorpión, Ahora la cosa era más grave al ver que lentamente viene Melancholia en el cielo. No esa melancolía que a uno le invade en los días previos al año nuevo, que nos obliga a recordar todos esos momentos inolvidables que el año nos deja. En este caso la que viene es un planeta que ya pasó cerca de Mercurio y Venus sin grandes peligros, pero que con la Tierra parece que no se podría decir lo mismo. Por más que John le diga que el planeta lentamente se irá alejando, el terror del fin en vez de aliviar a Claire, la desespera por lo que se viene... como si viniera algo.

 Grandes y pequeñas cosas parecen ir destruyendo las ilusiones de ambas hermanas, el legado de amargura de su madre, la soledad y la incomprensión son capaces de hacer que el cielo se venga a abajo, por mucho que finjamos que ponemos las mejores intenciones en globos luminosos de papel que se elevan en el cielo nocturno, cuando no queda esperanza la oscuridad envuelve lo poco que se va diluyendo en lo invisible
En siete minutos iniciales Lars Von Trier muestra los últimas momentos que conocemos de lo existido, entre sombras diversas y movimientos de alta definición, uno ya sabe que se encuentra viendo una de las películas inolvidables de la vida. Es cierto será marginada por los comentarios que el director hizo en Cannes, pero aún así perdurará en la memoria de quienes la vimos y su mayor premio será el infinito.

Saludos a todos.




Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Melancholia en Wikipedia
4.- Trailer

jueves, 22 de diciembre de 2011

TILAI

En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.
(Joaquín Sabina)

Lo sé pero lo repito, muchas veces asocio lo que viví con los lugares, como si esa fuese una condición fundamental para revivir los sentimientos, por mi deformación profesional a veces lo logro, pero una vez no es distinta a la otra y a veces la palabra regresar tiene una alta dosis de ilusión  y otra de realidad... al volver el sueño se convierte en piedra y las cosas comienzan a ser diferentes, no iguales a como eran, esos hermosos parajes y lugares no fueron iguales ahora ni antes, las vacaciones no son las mismas entre un año y otro, por mucho que sea el mismo lugar, las olas que revientan en las rocas lanzan otra espuma y los mordiscos que el agua da en la arena han cambiado la forma de ese espacio en que nuestros pasos se marcaron en la orilla. Pero así todo no importa, siempre me gusta volver, a veces me arrepiento del porqué lo hice, pero al final creo que los amores superan a las penas y ahí comprendo nuevamente que eso que nos trae de regreso tiene una alta dosis de amor ... tal vez por lo mismo muchos buscamos en el hogar de nuestros padres ese abrazo que nos faltó alguna vez.

Saga (Rasmane Ouedraogo) ha decidido regresar al pueblo, dos años son mucho tiempo para dejar promesas de amor y de futuro, algunos por más que vivan siempre en otro lugar, llaman "casa" al lugar en que habita su corazón. Al acercarse el recibimiento lo hace su hermano Kugri (Assane Ouedraogo) que le cuenta cual es la realidad de su ausencia, en primer lugar su prometida Nogma (Ina Cissé) se ha casado, ahora es la segunda esposa de su padre. Por lo cual su propia novia se convierte en su madrastra. Saga no alcanza a entrar al pueblo cuando ya las noticias son terribles... y por lo mismo es enviado a vivir fuera de los límites del pueblo.

Pero Nogma aún sigue enamorada de Saga, por lo que ambos comienzan a verse a escondidas, hasta que son descubiertos, razón por la cual el pueblo dictamina que se debe asesinar a Saga por el delito de incesto... el encargado de matarlo es Kugri, su hermano. Parece que Saga se trajo consigo una maldición al volver a su ciudad natal, pero Kugri no es capaz de asesinar a su hermano querido y le pide que se vaya... pero ¿era mejor regresar? o quedarse esperando que el olvido dejara a Nogma en el pueblo en brazos de otro. No creo que Saga se arrepintiera de que sus pies lo trajeran de vuelta, Nogma aún lo ama y el saber que los sentimientos siguen vigentes ya es un gran motivo para entender que el viaje valía la pena. Que importaba el sol, la sed y la fría noche... ¿es más que importa que el padre se case con su novia?, si al volver descubre que aún había una persona que está feliz de su reencuentro. Saga se comió el orgullo y prefirió estar bien, con todo lo que eso significa, con el dolor, la incomprensión y la envidia de algunos... lo importante es que luchó y a vuelto a crear otra historia.
Por eso me gusta volver... y que algunas personas vuelvan.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Tilaï en Wikipedia
4.- Trailer

lunes, 19 de diciembre de 2011

ESTRELLAS EN LA TIERRA

 El niño busca su voz.
(La tenía el rey de los grillos.)
En una gota de agua
buscaba su voz el niño.
No la quiero para hablar;
me haré con ella un anillo
que llevará mi silencio
en su dedo pequeñito.

En una gota de agua
buscaba su voz el niño.

(La voz cautiva, a lo lejos,
se ponía un traje de grillo.)

 Vicente Huidobro

El momento de la piñata en los cumpleaños, es la mejor premonición de lo que pasará en la vida, cada uno de los niños va mostrando su faceta cuando se trata de agarrar dulces, están los competitivos que quieren a toda costa tomar todos los dulces, los que comparten lo que tienen con el resto y los que no pueden encontrar... entre otros grupos. Algunos andan en su mundo en sus cosas inventando sus propias historias como si el planeta se moviera en cámara lenta y el mundo girara para ellos. El tiempo es algo que inventamos y que se nos reveló en nuestra contra, desde ahí nos hemos dedicado a apresurar los procesos, el dinero, la riqueza, la producción y la vida. Todo tan rápido que se nos olvidaron los colores, los aromas y la belleza... al menos para la gran mayoría.

Ishaan Awasthi (Darsheel Safary) vive en las nubes, sus notas son un desastre y su capacidad de desconcentración es máxima, no puede hacer mucho en el colegio, porque siempre está preocupado de los detalles, tanto así que sus profesores lo tienen marcado en el peor de los rangos, por sus baja atención en clases y su dificultad para integrarse en la clase, las ventanas son sus peores compañías desde ellas puede quedarse horas mirando una poza o en pleno examen quedarse imaginando que es un capitán galáctico, todo le rebala a Ishaan, ni los padres lo entienden, ha tenido todo en la vida, algo que en algunos lugares de la India no es tan fácil, pero así todo no hay caso, su mirada perdida lo vuelve casi un autista de la clase... la imaginación es tan intensa que puede pasar cualquier cosa.

El problema es que tanto andar en las nubes no sirve para cumplir las expectativas que la sociedad espera de uno. Con esa mirada perida el niño se va volviendo más rebelde, por lo que sus padres deciden enviarlo a un internado para que se reforme. Pese a las lágrimas y los "nunca más", el niño va perdiendo su auto estima y su entusiasmo por lo que le rodea. Así todo sigue triste cada día encerrado en su mundo imaginario El problema es que en el internado el niño tiene una actitud, cada vez más autista, por lo que la incomprensión se acentúa, hasta que Ram Shankar Nikumbhun (Aamir Khan) el profesor de artes plásticas reconoce lo que tiene, dislexia y de ahí se gatilla la necesidad de atender de manera especial al pequeño.

Es tan fácil destruir la vida de un niño, desde la incomprensión de los padres, la competición y los deseos de que todos sean buenos para lo que creen que es lo importante, la vida de un niño se va volviendo en algo muy distinto a ese recuerdo feliz. La niñez es el umbral de lo que será el resto del tiempo e Ishaan comienza a descubrir los verdaderos colores que le liberan, las letras que forman palabras y las palabras que forman sueños, desde ahí el colegio va descubriendo a un niño distinto y un niño feliz. Un niño que parece perder su voz entre los gritos de la incomprensión de los adultos nos oblicga a aprender a comprender el tesoro que cada niño posee y hacerlo florecer.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Taare Zameen Par en Wikipedia
4.- Página de la película
5.- Trailer

6.- Película completa (subt inglés)