domingo, 12 de septiembre de 2010

LA ROSA PURPURA DEL CAIRO

Y yo, a todas horas la iba a ver
porque yo amaba a esa mujer
de cartón piedra,
que de San Esteban a Navidades,

entre saldos y novedades,
hacía más tierna mi acera.
(Joan Manuel Serrat)

Fui a comprar y me encontré con los barristas de Colo colo, había un partido y comenzaron a pedir dinero para entrar al estadio. En la semana están todo el día en el Paseo Ahumada con una bandera de su equipo (el que sea) con unas monedas para apoyar a su equipo en el estadio. Con pena los veo siempre, generalmente son jóvenes marginales que no tiene muchas cosas más que hacer, sólo alentar a su equipo, y así pasan la vida en su fantasía...
Diferenciar entre la realidad y la fantasía parece ser algo fácil... pero no todos lo logran, de eso he hablado muchas veces. Pero hay quienes por falta de oportunidades no tiene más vías de escape que el fútbol, la música o el cine, como los barristas de los equipos.

Cecilia (Mia Farrow) trabaja en un local de comida, en plena depresión de los años treinta, su esposo Monk (Danny Aiello) en cambio se dedicaba a jugar con sus amigos cesantes como él, a tomar y a ponerle descaradamente los cuernos en su propia casa, para después hacerle algún "cariño" a Cecilia, para dejarle un ojo morado. En ese clima de violencia intrafamiliar la vida de Cecilia se hacía más injusta, ver borracho a su marido, tener maltrato laboral y falta de esperanzas, no hace que se tenga un buen augurio de futuro... sólo queda escapar un rato a la sala oscura del cine, para ver como otros si han tenido éxito... ahora la cartelera del cine proyectaba "La Rosa púrpura del Cairo".

Una película común de los años treinta, en que unos estadounidenses van a Egipto y se encuentran con un explorador que busca la mítica rosa púrpura del Cairo. A Cecilia le gusta tanto la película... y como es el único cine de su barrio decide ir todos los días a ver la película. Hasta que en un momento el explorador de la película gira la vista al público y comienza a hablarle a Cecilia. Siempre la ve desde la pantalla sentada en el cine comienzan a hablar ambos en medio del alboroto de la gente, hasta que un momento él decide salir de la pantalla para pasarse al mundo real. Es así como Tom Baxter (Jeff Daniels) por amor decide estar con Cecilia. Ambos salen del cine y caminan por las calles del barrio, para que no provoque problemas Cecilia le aconseja a Tom que se esconda en el parque de diversiones que en invierno se encuentra cerrado.

Pero Tom no es real, es un personaje de cine que desconoce elementos del mundo común, sólo sabe lo que ocurre en las películas, cree que dando un beso se apagan las luces y suena música, su dinero es de mentira y el amor también. La película queda detenida y el problema de la productora es grande, por lo que deben traer al verdadero actor al cine para que Tom Baxter regrese a la pantalla y pueda terminar la proyección. La vida de Cecilia parece por fin tener motivos para salir adelante, el miedo a la soledad no le habían permitido tomar verdaderas decisiones, como si vivir acompañado de un hombre que la maltrata física y sicológicamente sea premio por la fidelidad. Es un consuelo esta fantasía en las vidas vacías que la sociedad genera, me encantaría que Scarlett Johanson saliera del cine para salir conmigo pero se que no es real (aunque la esperanza nunca se pierde) pero así como los barristas que creen que lo único importante en la vida es un équipo de fútbol, dejan de ser ellos por una alienación... por ídolos de cartón piedra de las vitrinas... que parecen salir de su vida para encandilar las nuestras... ojo con lo que no vemos.

saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Películas en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- The Purple Rose of Cairo en Wikipedia
4.- Trailer

jueves, 9 de septiembre de 2010

BROADWAY DANNY ROSE

Más veces de las que creo la vida es injusta, o será que a veces esperamos demasiado de las personas que nos rodean, sin que a lo mejor queramos un reconocimiento por lo que hemos hecho, queda una sensación de sinsabor. En primer lugar con nuestros padres que hacen (o tratan de hacer) que nuestra vida sea mejor, nos aman más que a ellos mismos (algunos), pero llega un momento en que debemos partir y agradecidos (también algunos), empezamos a hacer lo mismo por quienes amamos...
Casos de entrega sin reconocimiento son varios, he visto personas enfermas (con tumores) que sus parejas han dejado todo por cuidarlos, mantenerlos y apoyarlos... y al momento de mejorarse, ellos se han ido con otras... pero el problema radica más que todo en esperar algo a cambio, lo mejor es no esperar nada de nadie... sin ser pesismista ni desear esas palmaditas en la espalda, el trabajo y el amor posee gratificaciones que van por otro lado.

Es lo que le ocurrió Danny Rose (Woody Allen) que se dedicaba a la comedia en Nueva York, al menos eso cuentan unos humoristas mientras cenan en una conversación, entre chistes viejos, recuerdos de los buenos años del humor y se dan recetas entre ellos... en medio de la conversación sale una y otra vez el nombre de Danny, como el manager diferente... es que en medio de estafadores y cazadores de recompensas, los que representan a actores, boxeadores o futbolistas se caracterizan por las maneras poco claras de obtener su porcentaje por el talento ajeno... Danny no era igual.

Se encargaba de representar a personas de números de variedades, como ventrílocuos, xilofonistas ciegos entre otros. Pero el que más le importó fue Lou Canova (Nick Apollo Forte) un alcohólico que no se tenía mucha fe como cantante, pero con el apoyo incondicional de Danny fue tomando en serio su carrera y su vida, ambos no tenían mucho dinero y entre deudas, pensiones alimenticias y poca fe iban tratando de levantar la carrera del crooner. Entre bares y restaurantes las canciones italo americanas de Lou parecían tener buena aceptación... hasta que un día se enamora... pero Lou ya es casado y es una situación que mucho no le importa, al mejor estilo de Alberto Cortéz, todos los días le envía una rosa a Tina Vitale (Mia Farrow) para demostrarle su amor.

Como todo artista tiene sus excentricidades y Danny al fin logra que Lou tenga un escenario importante, por lo que todo se vuelca a ese importante momento... pero Danny quiere que dentro del público se encuentre Tina... pese a que también estará su esposa. La idea no le gusta mucho a Danny, pero por el bien del espectáculo y del producto que significará que le vaya bien a Lou, sale a buscar a Tina... con el mar de problemas que ello conlleva... una mujer cercana a la mafia no es un augurio de mucho porvenir... pero como el show debe seguir, Danny hará lo imposible por llegar con ella (sana y salva)... la vida no se encarga de hacer que todo sea color de rosa... ese mensaje pesimista, lo he repetido mucho en este tiempo... y Woody Allen pese a lo divertido que pueda ser, se encarga constantemente de recordarnos lo patético que llegamos a hacer cuando nos olvidamos de la esencia de la existencia.
Acá hay una lucha entre el porvenir y lo momentáneo, el estudio que en Broadway tiene Danny Rose no es el más lujoso, pero si es honesto y posee la dignidad que cualquier artista se merece... pese al amor y la entrega que el pone por los que representa, la vida se encarga una y otra vez a enviarle un mensaje de realismo disfazado de sarcasmo.
¡Algo que sirva de consuelo!

saludos a todos

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Broadway Danny Rose en Wikipedia
4.- Trailer

LA COMEDIA SEXUAL DE UNA NOCHE DE VERANO

Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas

abiertos los balcones

del viejo pueblo
a la anchurosa plaza.

En el amplio rectángulo desierto,

bancos de piedra,
evónimos y acacias
simétricos
dibujan
sus negras sombras
en la arena blanca.

En el cénit, la luna,
y en la torre,

la esfera del reloj iluminada.

Yo en este viejo pueblo
paseando
solo,
como un fantasma.

(Antonio Machado)

Ya esta haciendo más calor en Santiago, para bien de los ojos libidinosos de quienes habitamos acá... septiembre comienza a regalarnos más piel y más luz... hasta llegar a febrero donde la luz del día llega a las nueve y las tardes dan para seguir la conversación en otros lugares. Antes amaba el otoño y sus hojas tristes en el suelo, pero la edad, el frío y la gripe me han hecho cambiarlo por el verde intenso de la primavera santiaguina…

El sonido de Mendelssohn brota junto al de las piedras del arroyo, el canto de los pájaros y la salida del verdadero sol, es el verano que llega en la campiña de Andrew (Woody Allen), sus intentos por volar con inventos sacados casi de los manuscritos de Da Vinci, son el motor que da solución a las cosas sencillas que la vida tiene. En un ambiente así su matrimonio con Adrian (Mary Steenburgen) podría un verdadero sueño para cualquiera. Pero en realidad no pasa nada, la pasión se congeló, pese a que se aman… algo pasa que la vida sexual se ha vuelto nula en ella.

El verano también trae las vacaciones y con ello el tiempo para estar con los amigos, así es como a la casa llega el doctor Maxwell (Tony Roberts) con su acompañante de turno Dulcy (Julie Hagerty), pero también llega su viejo amigo profesor universitario Leopold (José Ferrer) acompañado de su futura esposa Ariel (Mia Farrow).
Para ella el lugar le parece más que familiar, porque alguna vez en otro verano cuando eran jóvenes, estuvo en la misma casa con Andrew, en otras circunstancias y con otros sueños… como si el destino quisiera encargar de dar otra oportunidad o para decir todo lo que no se dijo Andrew y Ariel se reencuentran en un nuevo verano… que parece prometer portarse mal.

No a cualquiera se le ofrece la oportunidad de reencontrarse con la mujer que amaste y que ella te diga que te amaba, y que tú (idiota...) por creerla casi de otra dimensión te abstuviste, ahora te dan la oportunidad en bandeja... antes de que ella se case. Sólo puede pasar en una noche de verano como en los sueños de Shakespeare o las sonrisas de Bergman. Pero los sueños son eso y las noches no son eternas (a veces deberían serlo). Así que entre las lujurias y la fidelidad las cosas no serán distintas al amanecer.
Es imposible hablar de Woody Allen sin hablar del sexo, siendo que acá la moraleja parece ser que "el amor y el sexo son muy diferentes; el sexo relaja tensiones, el amor las crea" se convierte en una historia alejada de lo urbano... pero más cercana a los corazones sensatos y audaces que visitaron la tarde de esa noche ardiente de un verano.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinty
3.- A Midsummer Night's Sex Comedy en Wikipedia
4.- Escena de la película

miércoles, 8 de septiembre de 2010

RECUERDOS

Interpretar el papel que uno mismo creó nos obliga a actuar de una manera común frente a situaciones comunes, los llorones lloran, los chistosos hacen reir, los racionales dan su opinión sensata... así es como nos hemos fluido por la historia esperando que los napoleones, julios cesares y pinochets con su ira nos cambien el rumbo con la espada y la metralla... mientras nuestro personaje marche por los rieles que vamos agregando en nuestro imaginario, va la vida presentando esas piezas del puzle que vamos armando.
No tenemos sobresaltos, e incluso algunos llegan a morir aportando la tierra que sus cuerpos sin trascendencia dejan sobre el planeta contaminando su mediocridad. Pero hacer de lo que uno dice ser, y convertirlo en otra cosa, tiene mayor gracia... en el terremoto de Chile fue cuando los que lo vivimos nos convertimos en otras personas... algunos rezamos, lloramos y nos dimos cuenta que las cosas que cuidamos importan menos de lo que creemos.
Así somos, no se si antes de que el cine existiera la gente también creyera en sus papeles y buscara esos referentes en los libros o en el teatro, pero esa infima versatilidad es la que nos ha convertido en exitosos o fracasados para los estandares que los pueblos han establecido como suyos... porque los pueblos como las personas también inventan personajes...

No se sabe bien que le pasó a Sandy Bates (Woody Allen) su última película nos e sabe bien de que se trata, él en un tren con un montón de personas llorando y encerrados en un ambiente onírico, aparecen en un basural como si fuera el mayor atractivo... una película que nadie entiende. ¡Cómo tan distinto! a todo lo que antes había hecho. Sandy había hecho las mejores comedias en su carrera... ahora hace un bodrio que no es igual al pasado... como si uno debiera hacer siempre las mismas cosas... Sandy está preocupado de cosas más importantes que seguir haciendo reir a los que los van a ver, quiere dar un mensaje de alerta de que las cosas no están bien... y no siempre hay que reir... así parece que el mundo exitoso se estaba poblando de un hálito extraño en que la muerte y el abandono del amor estaban pasando la cuenta.

Pero sigue siendo querido, tanto así que en el Hotel Stardust se le ofrece una retrospectiva de su obra, donde el ha sido invitado para que cuente sus películas a los asistentes... la verdad tanta fama no le causa tanta gracia, no puede estar en ningún lugar sin que alguien le pida una autógrafo, una foto o reciba alguna loa por su gran trabajo... pero tanta gente cerca tuyo aumenta la sensación de soledad, cuando te vas dando cuenta que lo superficial ba alejando el amor que ahora se convierte en esos recuerdos que van poblando la actual respiración. Recuerdos... si recuerdos buenos y malos, recuerdos verdaderos o que de tanto mentirlos se volvieron ciertos... así se pasean por el Stardust los momentos en que la vida y el cine de Sandy han regalado a las almas carentes, un poco de recuerdos para reir mejor.

Entre todas quien más se pasea es Dorrie (Charlotte Rampling) la actriz que conoció en una filmación y con la profunda mirada (que Charlotte posee) fue cautivando al gran director... así sin saber si veía nuevamente 8 1/2 de Fellini, la honestidad se pasea por el camino de un verdadero Woody Allen, que casi como autobiografía después de las críticas idiotas por "Interiores" decide vengarse en una historia que ahora parece desconocida, monocromática e inclasificable... pero en ella está la esencia y lo más íntimo del director. Stardust Memories es esa extraña reacción que tenemos en momentos desconocidos... cuando ya no eres el personaje que tratas de ser... no es ese espejo en el que ensayas tus caras. Es el momento más íntimo que sólo conocen algunos, es un susurro que no ha sido comprendido del todo... pero ayuda a entender a Allen y de yapa esos grandes momentos de Guido Anselmi (Marcello Mastroianni) en la película de Fellini.

Así como esas cosas lindas que guardamos y que representan nuestra verdadera esencia... la que no actúa a diario... es como los Recuerdos se pueblan de los verdaderos colores.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Stardust Memories en Wikipedia
4.- Escenas

lunes, 6 de septiembre de 2010

INTERIORES

"En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver"
Joaquín Sabina

Me apenan muchas madres de amigos míos que se dedicaron a cuidar a sus hijos, dejando que el tiempo pasara, como si el amor de una pareja se pudiera suplir con el de los hijos, siendo que son dos cosas absolutamente distintas. Me apena ver como la vida se va gastando mientras las ilusiones de algunos por regresar a lo que los hizo feliz les va olvidando que se vive ahora.
Como si nos quedara tanto tiempo por recuperar, vamos creyendo que tendremos oportunidad nuevamente de enmendar el rumbo... al que piense eso, le digo de inmediato y sin preámbulos que está equivocado... que pierde el tiempo creyendo que los besos que no dio ahora, los dará después... que no se la jugó por recuperar lo perdido, que le dio flojera salir con la chica (o el chico), porque la oportunidad se pierde... la vida se escribe con letras de fuego en un papel, donde cada escritura va quemando la hoja sin dejar registro recuperable... y vivimos de esa ilusión del pasado convertido en humo y del espejismo del futuro en el que mientras avanzamos sigue en el horizonte.

En pleno almuerzo Arthur (E.G. Marshall) delante de su esposa Eve (Geraldine Page), sus hijas Renata (Diane Keaton) y Joey (Mary Beth Hurt) les anuncia que como ya son mayores, el ha dedicido irse de la casa "temporalmente", tanta honestidad fue la destrucción del cielo y la diáspora familiar. Renata se hizo famosa con sus poemas, Joey entre el teatro y la lectura; y Flyn (Kristin Griffith) viajando por el país filmando películas y largometrajes para televisión. Eve siguió con un paso dificil en su rubro de decoradora de interiores. tratando de superar ese almuerzo.

La maldita palabra temporal fue la única esperanza que dejó a Eve con la ilusión de que Arthur regresara a sus brazos. El viaja por Grecia y cada cierto tiempo les envía un cheque a sus hijas con ayuda. No es un padre ausente, pero ya cuando somos todos maduros parecemos entender lo que nuestros padres quieren. Entre hermanas las cosas no andan muy bien, hay una rivalidad pequeña entre hermanas, envidias y un maltrato constante en las palabras de ambas. La madre se pasea por sus casas, comprando objetos para mejorar el diseño interior de cada lugar.

Pero las ilusiones van a durar poco cuando llegue Arthur donde sus hijas acompañado de Pearl (Maureen Stapleton) su nuevo amor... ahí las ilusiones se quiebran como la porcelana de los adornos... todo ha terminado para la triste vida de Eve.
Interiores me regaló lo más intenso de Bergman en los ojos de Woody Allen, con el desgarro y el lente crudo que se aleja de esas comedias anteriores, se presenta una historia en que pese a la belleza no hay decoración para el alma y falta de sinceridad. No hay vuelta a Comala, no hay amor y no existen nuevas ilusiones... se perdió todo por no hacerlo o por pensarlo mucho... El interior dicta las palabras más snceras el resto es sólo actuar, sin ilusiones con más presente y más sueños, que consuelo, "llegaremos a los cien años si hacemos lo que no queremos".

Saludos a todos

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Interiors en Wikipedia
4.- Trailer

domingo, 5 de septiembre de 2010

LA ULTIMA NOCHE DE BORIS GRUSHENKO

Chile está por cumplir doscientos años de vida independiente, o mejor dicho de la idea de ser independiente, porque la fecha que se celebra es lo menos independentista que se sepa, al contrario el 18 de septiembre de 1810, la Primera Junta de Gobierno se hacía para demostar la lealtad plena al rey de España, cautivo por los ejércitos napoleónicos y no por el afán de ser un estado soberano e independiente.
Pero... está bien... hemos vivido con tantos eufemismos a lo largo de la historia, que uno más da lo mismo... las celebraciones de la patria han dado para todo, desde una bandera gigante que se colocará en frente de La Moneda, que me hace recordar el Zócalo en el DF, hasta los ministros que irán recorriendo Chile recopilando historias de la gente en un cuaderno y una capsula que contendrá elementos de estos años para abrirla en cien años más... aún recuerdo esos días del 2000 cuando el predidente Lagos nos prometía para estos días un puente que unía la Isla de Chiloé con el continente, o un sendero por el que uno podría caminar a pie por todo Chile... si... como si Chile fuera un lugar tan pequeño como Andorra... de eso no queda nada... solo un montón de actos a la patria muy distintos y bastante más chantas (como todos nos imaginábamos) para la celebración un terremoto y unos mineros enterrados bajo tierra se encargaron de cambiar el sentido de cualquier cosa que se quiera celebrar y para los más mal intencionados, sirvió de excusa para tapar la falta de ideas.

Pero las ideas de patria, en general yo las encuentro nefastas cuando se confunden con el gobierno, el deporte o la cultura, son cosas distintas e incluso circunstanciales, no soy amigo de celebrar las grandes batallas, ni las guerras... al contrario me avergüenzan tanto, es como estar celebrando esas peleas con la pareja (mejor se guardan en el baúl de los malos recuerdos, por muy victoriosas que sean). No creo en el heroísmo, más que en el sentido común del instante, para mi ni Prat, ni el ministro de Minería son héroes, simplemente cumplieron con lo que las circunstancias les tocó hacer, sin vuelta atrás... no son víctimas del oportunismo que los medios de comunicación festinan en estos horribles días en que la televisión y los diarios han armado el reality show más patético en torno a unos mineros atrapados.

Por eso admiro a Boris Grushenko (Woody Allen) que no se cree el cuento del heroismo, y lo que menos le importaba era que Rusia fuera invadida por los ejércitos napoleónicos, la patria es algo más importante que ir a matarse, que conocer la muerte, marchar o disparar un rifle... pese a que todo el mundo lo llamó cobarde por no querer ir voluntariamente a luchar por su país... por más que se opuso, tuvo que partir igual al frente de batalla y más que asesinar, se encargó de sobrevivir y lo hizo bien, al destruir el campamento de los generales franceses. A su regreso volvió como héroe, sin hacer nada más que lo que le tocó vivir, su pecho se llenó de medallas y de admiración por el resto de sus compatriotas.

A Boris le interesan otras cosas, está enamorado de Sonja (Diane Keaton) pero ésta se casó con un vendedor de pescados y posee una larga lista de amantes, para calmar su satisfacción. Mientras seduce a la condesa Alexandrovna (Olga Georges-Picot) y se bate a duelo con Anton (Harold Gould). La vida de Boris Grushenko en Rusia está en un plano superior al resto de sus compatriotas, no está interesado en las luchas y en esas excusas de la patria, para luchar y combatir por los enemigos del gobierno.
Al terminar "El Dormilón" la última frase de Miles Monroe era que en las únicas cosas que creía era en el amor (el sexo) y la muerte... y con esos argumentos Boris Grushenko se mueve en su vida, el amor por su prima Sonja y los encuentros con la muerte, con ella conversa y baila mientras paulatinamente se va llevando a algún personaje conocido...

El amor y la muerte son dos cosas reales que no vemos, una porque la sentimos y la otra porque nos arranca de lo que tenemos, ambas son desgarradoras, mientras tratamos de estar más en contacto con el amor, más queremos alejarnos de la muerte, porque son los antónimos de la balanza, no caben más cosas para lograr el equilibrio, ni esa patria que nos venden vestida de uniforme de camuflaje, ni los símbolos que ella representa... amar a las personas, amar lo que se hace sin duda vale más que mil batallas y actos de supuesto heroísmo.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Love and Death en Wikipedia
4.- Escenas

sábado, 4 de septiembre de 2010

EL DORMILON

Algunos desean volver al pasado, yo no. No me gustan esa frase de "Todo tiempo pasado fue mejor"... cada vez que veo algo histórico veo injusticia, falta de oportunidades y barbarie. No quiero decir que ahora no existan esas cosas, tampoco que sean mejores o peores que antes, pero las cosas que ahora existen así como nos nublan, también nos han enseñado otras cosas.
Zygmunt Bauman habla del cambio que la nueva sociedad de mercado, ha convertido en una modernidad líquida, donde la busqueda de la identidad cambia según las necesidades que van surgiendo... así de un momento a otro se puede ser de izquierda o derecha o cambiarse de religión, así como uno se cambia de ropa, en pos de la conveniencia y del beneficio material. Parecemos personas estables pero en un mundo que parece sólido, los edificios están hecho de frágiles vidrios, que permiten mostrar una falsa transparencia que esconde un desgarro constante.
Ser feliz es una aspiración llena de ilusiones, que se basa en cosas compradas y en un estandard de éxito, en que la felicidad dura menos que un orgasmo, entre instancias de insatisfacción y una lucha constante por ser más... en vez de un seamos.

Es el año 2173 y se ha decidido sacar de a criogenia a una persona que ha dormido doscientos años. Miles Monroe (Woody Allen) en 1973 luego de encontrar estacionamiento en frente del hóspital debe realizarse una extirpación de amígdalas, pero por complicaciones se decide a congelar sin su consentimiento. Así despierta en un futuro en que ya no existe Estados Unidos, si no un gobierno represor en la imagen que Orwell entrega en 1984. De hecho recuperar a alguien de la criogenia es algo ilegal, así que Miles ya es un hombre buscado por la policía secreta.

Sólo le queda oir para buscar a la resistencia y conocer más del "Proyecto Aires", en medio del escape sólo queda disfrazarse de una unidad de limpieza que llega a la casa de la poetisa Luna (Diane Keaton), al darse cuenta que es el "alienígena"... el mundo no ha cambiado tanto en doscientos años, más tecnología pero las ideas parecen muy similares, las mujeres son frígidas y los hombres impotentes, hay un líder que piensa por todos, aunque no se sabe si existe o no. Parece ser todo más hedonista y el pasado es casi como un cuento del que no se sabe más que antiguas teorías. Con el tiempo nos hemos dado cuenta que lo que soñabamos de estos años hace veinte años atrás ha sido muy distinto a lo que soñamos, creíamos en colonias humanas en la Luna y autos que vuelan... no se si es la sociedad que soñamos o que algunos han creado para nosotros, nos hace creer que somos más partícipes... algunos creen que porque cacarean en Twitter o crean un grupo en Facebook van a cambiar el mundo, los grandes brazos de lo establecido han pisoteado una y otra la tecnología...
El mundo que "El Dormilón" muestra como la ciencia, la política y la religión son trancas a los impulsos que nos vuelven más un producto que una persona... y parece que para allá vamos.

Saludos a todos.


Bonus tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Sleeper en Wikipedia
4.- Escenas