jueves, 22 de septiembre de 2011

FRANJA DEL NO


Es el dos de octubre de 2008, una compañera de trabajo se da cuenta que este domingo será cinco de octubre y comienza a contarle a su hijo de catorce años lo emocionante que fue el día en que se derrotó a la dictadura con un lapiz. Uno de los días más hermosos que muchos chilenos recordamos y que al mirar las imágenes, me siguen emocionando, el niño escucha muy entusiasmado.
Mientras estamos en la oficina este viernes, suena el celular de mi compañera de trabajo, era su hijo que le pregunta... ¿mamá que se celebraba el cinco de octubre?.
Es que ya pasaron veinte años desde esos días... yo
 era un niño, tenía doce años y no podía estar ajeno a lo que sucedía en el país, al ver las noticias me llamaba la atención que en todos lados cambiaban presidentes menos en Chile. No entendí
a como mis padres, tíos, amigos, compañeros de colegio eran todos contrarios a la dictadura... mientras en la tele se veía sólo a gente feliz por la estabilidad de Pinochet. Mientras conversabamos sentíamos estruendos gigantescos que no nos asustaban porque sabíamos que eran bombas, y los extremistas querían destruir el país asesinando carabineros y asaltando bancos.
En esos días era subersivo ver una muralla que dijera De
mocracia Cristiana y yo no entendía que era ese martillo cruzado con una hoz, sólo creíamos en la iglesia y no porque fueramos católicos fieles, si no porque era la única que contaba algunas barbaridades que nos parecían normales.


Pero todo cambió un día de septiembre cuando por ley comenzó la franja política del NO, ahí entendí que todo era distinto, que mis papás no eran la minoría que había mas gente que apoyaba la salida de Pinochet... gente de la televisión, los actores, escritores, músicos y pensadores. Todo se convirtió en alegría desde esa única válvula de escape de quince minutos que Chile tenía en el mar de mentiras que la prensa de la época contaba.


Fue la primera vez que vi que si existían señoras que buscaban a sus familiares prisioneros por más de quince años, ahí vi la verdadera represión policial, vi a seminaristas y monjas luchando por la democracia, a actores que no habían vuelto a salir en pantalla... pero lo más importante vi esperanza, en medio del miedo que se pregonaba desde la dictadur
a de la vuelta del marxismo y de los comunistas. La propaganda tenía un carácter menos políticos y más cercano a lo que en esos día pasaba... había que quitarle el miedo a la gente por el odio, no había revancha ni tampoco vía armada, simplemente las mismas reglas del juego que la dictadura había creado.


Este es un blog de imágenes que concentran emociones, es que saber contar las historias tiene dosis de magia, amor y creatividad; y no se pueden dejar en el olvido las imàgenes más importantes de mi vida, cuando lo que fue noticia hoy es parte de un proceso histórico que los niños no recuerdan (porque no lo vivieron) pero por el que nuestros padres lucharon, lloraron y sufrieron... me da entre pena y alegría ese olvido de las nuevas generaciones... pena por lo que costó en vidas y libertades... y alegría porque indica claramente que ahora vivimos en una sociedad libre.

Pese a que han pasado veinte años y los gobiernos de la Concertación presentan un claro desgaste, me sigo emocionando con las imágenes que crearon el final feliz de esos oscuros días. Hoy mientras miro algunos de los problemas que ellos mencionaban en contra de Pinochet como mejorar la salud, la educación, la economía y igualdades sociales... parece un mal chiste ver los discursos... pero hay un país distinto eso no se puede negar, con ideas que a veces parecen perderse entre una sociedad que pareció venderse a un sistema más cómodo y un mundo donde los que hicieron lo imposible ahora sólo parecen parte del panteón de los héroes.

Pese a las críticas yo si siento que la alegría llegó y se quedó para hacer un país nuevo.

Saludos a todos
(escrito el 5 de octubre 2008)

Bonus Tracks
1.- Escenas escogidas de la franja del NO a Pinochet


2.- El día en que volvió la democracia en Chile, acto en el Estadio Nacional


3.- Recuerdos del Plebiscito



miércoles, 21 de septiembre de 2011

EN EL NOMBRE DE DIOS



Creo que detrás de la bruma el sol espera. 
Creo que en esta noche oscura duermen estrellas. 
Creo en los ocultos volcanes sin ver sus fuegos. 
Creo que esta nave perdida llega a su puerto. 
No me robarán la esperanza, no me la romperán; 
vengan a cantarla conmigo, vengan a cantar. 
Creo en el hombre razonable y no en la fuerza, 
pienso que la paz es simiente bajo la tierra. 
Creo en la nobleza del hombre de Dios imagen 
y en la voluntad de los hombres que se levantan. 
No me robarán la esperanza, no me la romperán. 
El árbol que han herido pronto renacerá*
                                   Esteban Gumucio SS. CC

Tenía que ser algo muy importante para que interrumpieran la oración matinal, una llamada por teléfono interrumpió el momento.
- Raúl, pon la radio- dijo el obispo José Manuel Santos, mientras la monja que preparaba el desayuno encendió el receptor y comenzó a escuchar los bandos militares.
-¿qué pasa? dice el secretario de Cardenal y la religiosa contesta que "están echando a los upelientos"... así comenzó el concierto de teléfonos todo ese día 11 de septiembre de 1973.  Desde el momento mismo del golpe militar la iglesia no vio con buenos ojos la pérdida de la democracia y peor aún las violaciones a los Derechos humanos.


Cuando la gente fue detenida, cuando algunos no se sabía donde estaban, cuando algunos fueron despedidos de sus trabajos, cuando algunas personas estaban siendo torturadas, cuando los tribunales de justicia ampararon los atropellos, cuando la televisión omitió verdades, cuando los diarios escribieron las mentiras, cuando en la noche no se podía salir, cuando el tableteo de las balas despertaba de los sueños, cuando los cantantes habían sido asesinados, los poetas muertos y el miedo inundó el ambiente... fue cuando Raúl Silva Henríquez, el Arzobispo de Santiago fue capaz de pararse, levantar la voz y decir que las cosas no son normales. La cuota de racionalidad que Chile necesitó dentro de sus fronteras fue puesta por las iglesias.


Patricio Guzmán pudo captar como las Iglesias, en especial la catolica enfrentó la dictadura desde todos sus ámbitos y frentes a los que se vieron diezmados por los extraños días de los ochenta. En primer lugar desde el Cómité pro Paz y luego desde la Vicaría de la Solidaridad, con la que se comenzaron a crear y a buscar las evidencias de que los arrestados existían y que la justicia, pese a todo tenía que existir. Si la represión estuvo en las poblaciones ahí estuvieron las capillas para organizar y amparar a la gente humilde. En esa labor, por ejemplo, estuvo el padre Mariano Puga, el cura obrero de la Población La Legua que pese a la represión ayudó a organizar y convertir esos difíciles días en una de las etapas más unitarias que tuvo el emblemático barrio.


No servía de nada que los personeros de la dictadura fueran a misa, que le rezaran a la Virgen del Carmen, que se arrodillaran y que invocaran a la providencia para bendecir sus armas. Aún algunos invocan en sus propósitos el nombre de dios... como si por el solo hecho de invocarlo las cosas son de bondad. No sirve de mucho ahora rezar, ni poner cara de cordero de dios. Los religiosos tuvieron y sintieron al Dios vivo en los momentos en que no había nada más a que aferrarse las sotanas estuvieron más lúcidas que nunca... gracias a ello la historia se logró reconstruir, la verdad se pudo defender y ser verdaderos testigos de que lo más bizarro de los días verdeolivo tenía que ser investigado y denunciado. 
Chile no estaba dormido, estaba perdiendo el miedo y eso se agradece. Ahora que la iglesia se ve envuelta en momentos difíciles por los casos de pedofilia y algunas actitudes en defensa de su visión de algunos temas valóricos que hacen dudar de su credibilidad y respeto. Vale la pena recordar lo importante que fueron los sacerdotes, seminaristas y religiosas para gritar "Yo te nombro Libertad"  en especial el Cardenal Raúl Silva Henríquez.


Saludos a todos.




Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.-Comentarios en Filmaffinity
3.- En el nombre de Dios en cinechile
4.- Escenas

5.- Película completa por Arcoiris.tv

SUSSI


Pues se fue la niña bella
bajo el cielo y sobre el mar
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar
Rubén Darío.


A fines de los años ochenta, tenía un poco más de diez años y no había mucho más que mirar, los sábados eran para Don Francisco y en la semana no había más que ver. Lo que daban era lo que la televisión dictaba, con cuatro canales estatales el jet set se hacía más reducido. En ese contexto las dictaduras tenían el modelo franquista de pacatería religiosa que defendía la moral y las buenas costumbres... al menos así parecía ser, pese a que los militares en Chile tenían pésimas relaciones con la iglesia. Mi madre si bien no estaba alineada con el gobierno de turno, si lo estaba con la moralidad tanto así que cuando en televisión se daban un beso la televisión se cambiaba automáticamente, recién habían llegado a mi hogar, para que decir si se veía algún pezón de una mujer... cuando en esa època con suerte salía uno de alguna tribu de África igual sufría la censura impuesta por mi mamá. La única vez que no pudo contra la censura y quedó impactada fue una vez que con toda mi familia vimos en VHS la película Sussi. No todos los días se veían películas chilenas, de hecho en dictadura yo sólo recuerdoSussi y El último grumete.

Azucena (Marcela Osorio) o más bien Sussi, es una joven del campo que ha decidido llegar a la ciudad, la madre estaba muy preocupada de que en Santiago no la fueran a matar. En la capital llega a vivir a una pensión del centro donde es bien recibida por sus vecinas, dos señoras de edad que ven en la joven la promesa de los sueños que ellas no vivieron, a la vez los hombres con mirada lasciva no pueden dejar de pasar su sonrisa para dejar que ella haga lo que sueña. La verdad la historia era simple y común. La idea de la película era mostrar al "chileno medio", por supuesto eso tiene un alto aire caricaturesco en los personajes. Pero pese a que la crítica la destruyo (algo común de los chilenos con el cine nacional), como si a veces el argumento de una historia fuera importante...


Sussi llega primero a trabajar a un un hospital como auxiliar de aseo, después pasa por un restaurant, y así va llegando hasta los más alto cuando le toca ser el rostro para una campaña de la mujer chilena. Con todo ese estilo patriotero de la dictadura. La película está en un enviando mensaje subliminal todo el tiempo. Desde ese tono marcial de muchos que tienen la autoridad, hasta los rayados en contra de Pinochet en los muros. Tambien dar mensajes a la soledad del poder y a las traiciones. Sussi se enamora de otro pensionista (Bastián Bodenhöffer) y se da una escena de sexo que dejó a mi mamá pasmada, porque no pudo cambiar la tele y la alcanzamos a ver completa, no recuerdo cuantos segundos duró, pero lo hizo para que no me olvidara más. Aunque no entendía mucho, me habían explicado como se hacían los niños, pero no me lo imaginaba en vivo hasta cuando vi esa escena de la película.

Sussi con el tiempo ha ido teniendo otra visión, no esa tan dura con la que se trató cuando llegó al cine... era tan poco lo que se había hecho en el interior que no era necesario destruirlo, había que ser sutil para pasar las barreras, Justiniano lo hizo con esta historia, que no fue tan ambiciosa pero que se inscribe dentro del duro camino del cine chileno en la Dictadura.

Saludos a todos.



Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3- Sussi en cinechile
4.- Película en Youtube










martes, 20 de septiembre de 2011

CIEN NIÑOS ESPERANDO UN TREN

A veces a la mirada se toma como si fuera algo inferior, los científicos la han bajado a un segundo planot en comparación con la observación. Pero para mi observar es un gesto de arrogantes "que paradojico que diga esto trabajando en un observatorio". La observación es un acto mesurado en que se toman elementos y se analizan, se proyectan y se tratan de predecir. En cambio la mirada es entrega, es practimante una sensación y un sentimiento al mismo tiempo. Por eso para amar el cine más que aprender a ser un arrogante observador, hay que aprender a mirar y eso se hace simplemente mirando, valga la redundancia... y por muy simple que parezca ser mucha gente aún no es capaz de entender que significa una mirada... nuestro lenguaje esencial está compuesto de lo que los ojos hablan cuando miran, cuando estan tristes o cuando gritan te amo. La pintura por un lado es un arte asociado a la observación, mientras que el cine no se puede dar el lujo de observar, al contrario es un elemento que contribuye a que los sentimientos nos liberen aunque sea por un rato de las tristezas y de las dictaduras.

Ahora nos sonaría raro que un agente de la CNI con una grabadora se disponga a registrar  lo que los niños dicen... si hay armas escondidas o si hay algún sótano en la casa. Es que la población no parece ser muy calmada a la hora de enfrentar la represión y la violencia que la policía tiene con ellos. Fue en esos escenarios donde se vivieron los enfrentamientos más fuertes de la dictadura con el pueblo. Testigos de tanta adrenalina fueron los niños, que más que asustarse lo volvieron parte de su cotidiano (como todas las barbaridades que en Chile ocurrieron)... en ese contexto que las capillas e iglesias se convierten en las sedes sociales que resguardan la cordura de los momentos más difíciles de Chile.

En una capilla de Peñalolén que vivió la represión de manera directa de esos días, fue donde se comenzó a realizar el taller de cine para niños. Realizado por la gran Alicia Vega una de las investigadoras más importantes para el cine chileno. Que en los años de represión trabajó junto a la iglesia en distintas poblaciones. Es que los niños pobres de los ochenta no tenían la prioridad de ir al cine. Los cines de barrio de los 70 ya habían desaparecido y sólo quedaban los cines del centro de la ciudad, por lo cual ir al cine es algo poco prioritario para los pobladores. Pero no es requisito para ir al taller de cine haber ido antes, porque de ahora en adelante los niños veran una película cada semana en el taller. Al mismo tiempo aprenderan como se hace el cine y como amarlo.

Algunos creen que ver cine es cosa de intelectuales, me ha tocado ver algunos vendedores de películas piratas, principalmente en el Persa del Biobío que ningunean algún tipo de cine y el que ellos ven lo tratan como "Cine Arte"... yo detesto ese nombre (lo he dicho otras veces)... porque el  cine completo es un arte. El cual de tanto verlo nos va afinando el ojo en detalles, visiones y miradas distintas. ¿Quién podría pensar que en un taller de niños de ocho años aprendan lo que es una secuencia, un travelling, los planos de una cámara, del argumento y de la definición de los fotogramas?... y más aún que lo disfrute, que vea películas de Tavianni o de Lamorisse en un taller de la capilla. El taller se ha convertido en una experiencia que no olvidarán jamás los niños y los que vean Cien niños esperando un tren tambien.

La pobreza parece convertir la vida en un castigo, en un país triste como Chile. En la noche más oscura la luz de un proyector abrió un surco en la esperanza de esos niños, por ese rectángulo descubieron que el tren de los hermanos Lumiére se podía arrancar de la pantalla, que ellos podían entrar dentro de esa nueva ventana y disfrutar con Laurel y Hardy o con Charlot. Al mismo tiempo gritar a los cuatro vientos de que aún teníamos esperanza, de que venía otra generación que no va olvidar la muerte y el miedo que algunos intentaron imponer, que la ficción por ahora es más linda que el horror de la verdad. Que la vida se convierte en algo hermoso que se puede disfrutar en cada momento, que no importa ser rico o pobre, lo importante es tenernos cerca y mirar, escuchar y amar lo que se tiene. A esos niños que esperaban el tren de Lumiére por veinte semanas les enseñaron que si podemos creer que la vida es más hermosa que lo que nos hacen creer.

Saludos a todos
Y no pueden dejar de perderse uno de los mejores documentales que Chile ha tenido.


Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Cien niños esperando un tren en cinechile
4.-  Escenas






lunes, 19 de septiembre de 2011

ACTA GENERAL DE CHILE

Yo pisaré las calles nuevamente 
de lo que fue Santiago ensangrentada, 
y en una hermosa plaza liberada 
me detendré a llorar por los ausentes. 
Yo vendré del desierto calcinante 
y saldré de los bosques y los lagos, 
y evocaré en un cerro de Santiago 
a mis hermanos que murieron antes. 
Retornarán los libros, las canciones 
que quemaron las manos asesinas. 
Renacerá mi pueblo de su ruina 
y pagarán su culpa los traidores.
(Pablo Milanés)


La ausencia siempre es algo que idealiza lo perdido, el deseo siempre es bello y la idea del reencuentro ronda todos los días, como el motivo de la existencia. Ahora que Chile sigue celebrando fiestas nacionales, me llegó a mis manos uno de los tesoros más interesantes de ese Chile ausente, que vivía en nosotros mismos a través de la película "Acta General de Chile" de Miguel Littin.


Quizás tan importante como la película es la forma en que Littin filmó esta historia, que se encuentra narrada completamente en el libro de Gabriel García Marquez "Las aventuras de Miguel Littín clandestino en Chile"; cuando pasaron doce años de dictadura militar, Miguel Littin entra a Chile con otra vida, una que inventó para el regreso. El que entró con el cuerpo de Miguel era un uruguayo con profesión distinta, esposa y excusa falsa. Desde ese momento comenzó a filmar con tres equipos un documental del Chile en dictadura. Ese que ni siquiera los que vivíamos dentro del territorio conocíamos, desde el desierto hasta Chiloé, desde las alturas a las profundidades de las minas del carbón, Littín fue palpando ese país triste que comenzaba lentamente a despertar.
Hay una pugna desde hace un tiempo entre los que se fueron y los que se quedaron, los que se quedaron se hacen llamar "los valientes", por haber vivido la dictadura en carne propia. La verdad no considero a nadie cobarde, no es fácil sentirse desterrado, el pan tiene otro sabor, la cordillera es una silueta de sueños y el aire es distinto al de la memoria. MIguel Littín lo sabe y lo enfrenta. Grabando miles de metros de realidad en sólo seis semanas, Acta General logra más testimonio que cualquier otro documental realizado para la época, desde los diversos escenarios, con los actores de la oposición (e incluso de la dictadura), con personajes comunes y algunos inalcanzables para esos días.Partiendo de ese Santiago triste del año 1985, con un terremoto en sus entrañas aumentando las ruinas del miedo, desde la ciudad acallada por el toque de queda, en que los signos del pasado habían sido silenciados y escondidos. Aparece una ciudad que desea liberarse desde sus poblaciones marginales o por los estudiantes universitarios. Aparece un Valparaíso con signos claros del deterioro definitivo, en que la oxidación urbana estaba alcanzado todas sus manifestaciones en el puerto. Las familiares de detenidos desaparecidos en plena época de búsqueda, los profesionales degollados, unos niños marchando al son de los himnos militares y el testimonio de algunos políticos que en esos años fueron oposición al régimen.Al mismo tiempo recorre las pampas salitreras del norte, donde reconoce las masacres, conversa con los relegados políticos, con los cronistas locales, con los pescadores, los alcaldes impuestos por la dictadura, con el desierto y ese sol que quema; en el sur se encuentra con los mapuches, con los campesinos, con los mineros del carbón, con los que intentaron regresar en contra de las leyes del exilio, con los bosques y el frío. Encontrando también el dolor de la presencia de la dictadura en todos los confines del territorio. Desde los túneles que cruzan Chile y Argentina, hasta la amplia franja de mar, en las caletas de pescadores y en las montaña de los arrieros. Los ojos del terror silenciaban a los que trataran de hablar mal de esos días.La policía secreta ya estaba al tanto de la presencia de Littin dentro de Chile y comenzó la carrera por su captura, mientras la cámara seguía grabando el Chile prohibido. Acta General de Chile se encontró con los líderes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). En su época más combativa en contra de la dictadura, Miguel Littin fue trasladado vendado hasta un hospital clandestino en que el escuadrón de la subversión se encontraba sanando las heridas de combate. En la entrevista se explican los motivos de la lucha, los principios, el porqué del nombre y la visión que tienen de Salvador Allende.Pero más osado que encontrarse con la célula del Frente Patriótico, es su ingreso al Palacio de La Moneda, el hombre buscado por la inteligencia se paseaba con su cámara, mostrando el interior del nuevo palacio destruido por los aviones y ahora remozado por los anillos de oro de las finas señoras: en él contempla la desaparición de la oficina de Allende, el cierre de la puerta de Morandé 80 y el silencio de la nueva época. Desde ese lugar resurge la figura de Allende que posteriormente comentan García Márquez, Fidel Castro, Hotensia Bussi (la viuda de Allende) y Miria Contreras (su secretaria) que narra las últimas horas del presidente... y como los militares rompen el acta de independencia de Chile.Hay una canción que cantaban juntos dos grupos chilenos en los años ochenta (Santiago del nuevo extremo e Inti Illimani) que se llamaba la mitad lejana, narrando a modo de epístola como estaban esos Chiles del interior y el exiliado. Miguel Littin cumple sus objetivos, en el momento en que la inteligencia lo vigilaba en el aeropuerto, logra escapar victorioso. El documental se edita y produce en España, y desde los cines y la Televisión Española logra mostrar esa mitad lejana, dejando de paso avergonzada a la dictadura de Pinochet paseándose por sus narices, y demostrando (y dejando tranquilo al mundo) que en Chile se estaba trabajando minuciosamente para recuperar la democracia.


Yo estoy bien,
pero me urge saber
cómo está mi espejo,
mi reflejo,
mi mitad lejana,
la mitad de mi herencia,
mi media mirada,
la mitad que no encuentro,
de mi gota de agua.
Yo estoy bien
pero hazme saber
si han visto mi alma
cuando escapa
lejos de mi cuerpo
y feliz regresada
desde aquel abismo
y me cuenta el abrazo
de un futuro reencuentro.




Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Sobre Littin clandestino en wikipedia
3.- Algunas escenas

4.- Una guía para la lectura del libro de García Márquez
5.- Primera parte completa

6.- Tercera parte
         


IMAGEN LATENTE


Usted me busca
Y no me encuentra
Pero yo estoy aquí
Soy como usted
No he desaparecido
Yo soy reflejo vivo
Escucho trenes de prisa
Y gritos de vendedores
Usted me busca
Y no me encuentra
Pero yo estoy aquí
Jamás me fui
Juan terminó la escuela
Y aunque muy tarde sea
Irá buscando la verdad
Usted y él, me encontrarán*

En los ochenta habían dos opciones cerrar los sentidos o abrirlos, cerrarlos era ver televisión y leer los diarios, abrirlos era escuchar la radio Cooperativa y leer las revistas Análisis, Hoy o Apsi... afortunadamente en mi casa optaron por la segunda opción. Pero muchos de mis amigos vivieron en la burbuja, a pesar de que sabían que conocer mucho era peligroso, mantenerse ignorante era mejor para que no te dieran un palo en la espalda los carabineros cuando estabas en la calle.
Para Pedro (Bastián Bodenhöffer) esa era su mejor opción, su cámara funcionaba mejor como fotografo de publicidad, mientras su esposa (María Iquierdo) trabaja más comprometida como independiente. A Pedro le interesa más estar con su hijo que ser maltratado por la policía.... sin embargo su historia tiene inercia, sobre todo porque su hermano está desaparecido... no quería involucrarse en la violencia, mucho menos en la resistencia pero el hermano desaparecido le grita en la conciencia por un poco de verdad. Los recuerdos regresan como fotogramas de un proyector para testimoniar la vida. El hermano de Pedro existió, no es un mal sueño, ni tampoco una ilusión el está vivo (se supone) pero necesita un poco de justicia.

Así en ese destino irrenunciable Pedro debe partir en su búsqueda, mientras algunos cuentan que la policía secreta lo encontró muerto y quemado en Argentina, cosa que no era cierta pese a que su carnet estaba ahí. Mientras otros dicen que estuvo en una casa en la calle José Arrieta de Chile... un lugar con un nombre que acá sigue dando terror, la Villa Grimaldi, Pedro tiene nombres para comenzar, en la Vicaría de la Solidaridad de personas que fueron detenidas junto a su hermano. Con lo que descubre que esa persona de la que se alejó por miedo, tenía consecuencia y las ideas más claras de que la justicia tenía que existir. Pero lo principal es saber la verdad.


Creo que no me equivoco si digo que junto a "Acta General de Chile" de Littin, Imagen Latente son las películas más valientes de Chile. Porque el tema que trata en medio de la represión policial, verdades que en esos tiempos la prensa seguía ocultando. Cuando La Segunda en su portada indicaba que se exterminaban como ratones, indicando falsos enfrentamientos entre Miristas cuando en realidad era la Operación Condor en su esplendor la que mataba y mataba a las personas... así mismo se negaba la existencia de la Villa Grimaldi como casa de tortura. Tal vez porque la película contaba con los actores más famosos del momento es porque se salvó de la represión, no lo se... pero Imagen Latente se prohibió en la Dictadura y tuvo que emitirse en los años noventa cuando la democracia volvió a Chile... no tuvo el éxito que se pensó y ahora no existen versiones digitales de la historia... sólo un vago recuerdo de la inmensa lista de historias que la censura logró dejar en el baúl de la amnesia para que siguieramos creyendo en lo que no existe.


Saludos a todos.


Ves yo estoy aquí
Donde jamás me fui
Estoy aquí
Y a veces canto
Te puedo ver sola bailando.
Para que nadie pierda la memoria
Porque soy parte de esta historia
Están mis hijos, mi mañana
Mi mañana, mi mañana


Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Imagen Latente en cinechile
4.- Escenas

MISSING

(Escrito en marzo del 2006)


Escuchando a Michelle Bachelet, en un día tan especial... por muchas cosas, esta semana será recordada por siempre en mi vida. y entre remembranzas apareció una película, que yo creo que muy poca gente ha visto...

Missing de 1982 Dir Costa Gavras
Actores: Jack Lemmon, Sissy Spacek

Pero vale la pena recordarlo por muchas cosas... primero porque en Chile fue censurada. segundo porque es el primer mea culpa de EEUU por la intervención en Chile y tercero, lo mas importante es que es una buena pelicula.


Cuando era chico ( de edad) en plena dictadura de mi general, recuerdo que pasaba por betamax y VHS una pelicula prohibida, en esa época una película prohibida tomaba la misma gravedad que un fusil, que increible que esas eran las armas contra la dictadura...escuchar a Quilapayún, a Víctor Jara... Leer a Neruda... decir Allende, eran las armas q la gente tenía para luchar contra el olvido, ahora uno escucha "el pueblo unido, jamás será vencido" en el auto y a nadie asusta...

Bueno, después de tantos años, cuando tuve conciencia pude ver Missing, la saqué en el Errol's (mira q viejo), en democracia. y la vi con mi familia.

Es una pelicula increible, con una historia fuerte... un periodista norteamericano, que se encuentra en Chile en la època del golpe militar. Su padre un conservador norteamericano que ama el sistema, el capitalismo y no entiende que hacia su hijo en un país de mierda como Chile. al final la actuación de Jack Lemmon es fenomenal (se ganó un oscar por esa película).

Bueno Missing significa desaparecido... y es una película desaparecida, hay que recuperarla porque ha sido una de las pocas veces que Hollywood miró a Chile, y más importante aún, porque es nuestra nueva lucha con la memoria. La batalla por recuperar el pasado ahora es más importante. Porque es nuestro frivolidad la que nos nubla el pasado. Así que busquemos a este desaparecido.


Bonus Tracks:
1.- Página en IMDB
2.- Comentario en Filmaffinity
3.- Escenas de la película

4.algo de la banda sonora de Vangelis