A diferencia del cine... las canciones tienen más lugares y situaciones... la música se encuentra en el cine... pero es difícil encontrar cine en las canciones... mientras volvía de un viaje de terreno de Cartagena a Santiago hace una semana atrás, comenzamos a escuchar el disco Eco de Jorge Drexler. y com la canción dice... cada uno da lo que recibe.
Pero al igual que la música las imágenes del cine quedan incrustadas dentro de nuestra visión, dentro de ellas una de las imágenes más hermosas y más personales que recuerdo del cine se encuentra en el “Chacal de Nahueltoro”, al ver el perfil de la Cordillera de Los Andes, imagen que todos los días me saluda en la mañana santiaguina, mientras un niño camina por el valle y aparecen los caracteres típicos de los hermanos Larrea anunciando la infancia de José… una gran película chilena que tiene mucho que ver con el coro de la canción de Drexler.
La historia de horror del campesino analfabeto, que en una noche de borrachera asesinó a su esposa y a sus hijos, desde ese día se le dio el alias del “Chacal de Nahueltoro” en los años 60 y que el director Miguel Littín llevara al cine convirtiéndola en una de las historias más hermosas que me ha tocado ver.
Es que el Chacal de Nahueltoro tiene la inocencia del cine chileno de los 60, en una época humilde, en que Chile era un país casi inocente, en que las cosas eran más simple, nada se perdía todo se transformaba. En ese prisma Littín se encarga de rearmar el terrorífico crimen los conservadores inicios de la década de 1960, con la mirada revolucionaria de fines de la misma década.
Es fácil gritarle ¡asesino! a quien mató a sus esposa y a sus hijos, es más, satisface condenar al malo, al que es merece más desprecio que yo, el que está en el escalón de abajo. En la película vemos toda la caja negra que no aparece en la crónica roja. Vemos como una sociedad agraria heredada de las antiguas haciendas coloniales se mantenía incólume con nuevos nombres… La época de los grandes latifundios en que las grandes familias, mantenían extensiones de tierras gigantescas, en que los inquilinos trabajaban a cambio de un trabajo y un pedazo de tierra para su subsistencia. Así narra la infancia del Canaca, entre fundo y fundo su vida se fue llenando de desesperanza.
Gracias al crimen Santiago supo que existía el pueblo de Nahueltoro, y gracias a la película nos acordamos de la injusticia que recorría y que sigue recorriendo el mundo rural, ahora a través de las agroindustrias y el trabajo de los temporeros, el mundo rural se ha ido adaptando a las necesidades del supuesto nuevo orden de las cosas.En la batalla entre los buenos y los malos, la historia del Chacal de Nahueltoro, el asesino analfabeto, reformado por el sistema, transformado en persona humana, en uno de los pocos ejemplos de redención que el sistema carcelario puede darse, y sólo porque la vida del Chacal era un infierno, su vida carcelaria fue el paraíso, en el que el sonido de las guitarras que hizo se transformó en el canto de sus ángeles…
La sociedad al final decidió que el reformado sea culpable, culpable de la pobreza, la exclusión social, la segregación y del desamparo. Condenar culpable al asesino es tan sincero como cuando nos vemos en el espejo del baño. Eso es el Chacal de Nahueltoro… es lo que creamos y lo que creímos.Total no hay otra norma, nada es más simple, todo se transforma.
Muchos saludos a todos
Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios de la película
3.- Primeras escenas de la película
4.- La historia del Chacal según La Cuarta
5.- Página de Jorge Drexler
6.- La fuente del cartel.































