sábado, 24 de marzo de 2012

OTOÑO TARDÍO

 Las hojas amarillas
caen en la alameda
en donde vagan
tantas parejas amorosas.
Y en la copa de otoño
un vago vino queda
en que han de desojarse,
Primavera, tus rosas.

(Rubén Darío)


... y llegó el otoño, ya me fijaba camino a mi casa como el verde intenso de las hojas de ginkgobiloba comienzan a teñirse de amarillo, el otoño en Santiago siempre es hermoso, en especial en Parque Forestal, ahí de un momento a otro las hojas comenzarán a tapizar el suelo de un color marrón que se hará característico con el gris del frío... sin embargo en Santiago pareciera que nuestra constante inconformidad hace que muchos ya deseen que el frío comience a aparecer.
 El otoño tiene un carácter nostálgico, es una sensación que por triste que parezca, parece que equilibra los corazones, al final las estaciones del año te llevan desde la euforia del verano al silencio del invierno son un privilegio que tenemos en los que vivimos fuera del trópico…

Han pasado seis años desde la muerte del padre de la joven Akayo (Yoko Saburi), su madre Akiko (Setsuko Hara) ha invitado a una ceremonia a sus viejos amigos Mamiya (Shin Saburi), Hirayama (Ryuji Kita) y Taguchi (Nobuo Nakamura), después de la ceremonia ya han caído en la observación de que Akayo ya tiene veinticuatro años y aún no se ha casado. No es fácil para una sociedad tan machista saber que dos mujeres viven solas en una casa, con toda la carga social y económica que eso significa. Aunque los amigos del difunto les gusta tanto la hija como la madre, así que está la idea de casar a las dos... incluso con alguno de ellos.
Debo reconocer que siempre entre amigos uno de nuestros temas favoritos no es el fútbol, más bien las mujeres... las inalcansables como las actrices de cine y las cercanas (amigas, compañeras, etc)... que también muchas veces son inalcansables... en esas conversaciones de hombres es que a Mamiya, Hirayama y Taguchi comienzan a preparar el plan para casar a Akayo... entre los muchos elegidos se encuentra Shotaru Goto (Keiji Sada), que de entrada es rechazado por la joven, pero no tanto porque no sea de su agrado, de hecho ni lo conoció, sólo que desea quedarse con su madre para que no se quede sola en su viudez, aunque la madre lo agradece también desea que su hija se case. La vida de Akayo está bien como está, le gusta su trabajo, estar con sus amigas y con su madre... no cabe por ahora un hombre que le acompañe por el resto de la vida.

Pero al mismo tiempo en una conversación sale la idea de que Hirayama se case con la madre de la joven, al principio parece una estupidez pero al poco tiempo le empieza a interesar la idea de no seguir solo, incluso su hijo lo aprueba... pero no es la misma situación que ocurre con Akayo que encuentra asquerosa la propuesta. Hay personas que hacen de su vida sentimental una caja oscura que no sale a la vista facilmente, nadie sabe si están solos, enamorados o desilusionados... parece una coraza infranqueable el saber más allá de lo visible... amar no es fácil y el tiempo nos va llenando de ilusiones y fantasías que pueden elevar por cielos peligrosos que pueden hacer que las alas de Icaro se prendan para caer de forma estrepitosa... las decisiones no siempre están llenas de sinceridades, ni el amor se salva de la conveniencia, de la claridad y de la verdad. Hay muchos que son capaces de sacrificar sus verdaderos sentimientos por otras cosas que parecen cercanas al éxito... como si este fuera antónimo del fracaso. El otoño parece tardío en el mundo de Ozu, en que el Japón continúa cambiando pese a ello las estructuras sociales siguen patrones que son más rígidos que los cambios tecnólogicos, pese a que mezclar amor, futuro y bienestar, son elementos que deben estar equilibrados al momento de tomar decisiones.

Saludos a todos.



Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Akibiyori en Wikipedia
4.-Escenas

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