sábado, 16 de octubre de 2010

BARAN

Los incendios en el Barrio Yungay en Santiago de Chile, revelan cada cierto tiempo que en los viejos inmuebles patrimoniales (sin decreto) habitan centenares de personas en condiciones de hacinamiento y precariedad amparada generalmente por dueños inescrupolosos que prefieren arrendar por poco diner a muchas personas las viejas casonas sin mayor inversión que las viejas paredes de adobe y la ventaja de la ilegalidad de algunos inmigrantes que no tienen derecho a defensa en un mundo que parece no reconocerlos.
Así la comuna de Santiago presenta una multicultaralidad latinoamericana que se encuentra al margen de la ley, habitando las grandes casonas en las que antes vivieron grandes familias y en los ochenta los pobres chilenos y hoy los pobres indocumentados que buscan sus oportunidades de mejorar sus vidas.
De hace unas décadas Chile viene acogiendo inmigrantes que se han dedicado a realizar diversas labores en la construcción, el cuidado de los niños, como vendedores (incluso en la minería) que han ido aplacando la xenofobia de algunos intolerantes y ha dado paso a nuevos sabores, colores y sonidos que hacen que las ciudades crezcan.

Una situación similar ocurre en el norte de Irán donde tres culturas que parecen distintas han ido plasmando ciudad con sus toqes e historias. Por un lado los propios iraníes como receptores, los turcos y los afganos... estos últimos casi como desplazados... pese a ello Memar (Mohammad Amir Naji) un turco jefe de una construcción prefiere contratar afganos, ellos trabajan bien, son esforzados, pese a que no pueden trabajar legalmente, ya que cada cierto tiempo los inspectores llegan a revisar la obra para ver si existen afganos en la zona... cuando pasa eso... Memar grita que vienen a supervisar y los afganos se esconden... en ese ambiente se mueve Lateef (Hossein Abedini), un joven iraní que no le gusta mucho la construcción pero está encargado de servir los cafés y el almuerzo en la obra.

Todo parece ir bien hasta que el accidente de Najaf (Gholam Ali Bakhshi) un indocumentado anciano... hace que deba ser reemplazado en la familia, para no perder el salario... así es como llega Rhamat (Zahra Bahrami) un niño pequeño que se nota muy debil, como para realizar las rudas taréas de la construcción... unos cuantos errores y Memar prefiere hacer un enroque... y en viar a Rhamat a la cocina y Lateef a la construcción. El iraní destesta idea de ensuciarse las manos con el cemento... Mientras que Rhamat prepara un té mucho mejor para los obreros y tiene su espacio más ordenado... el cambio ha sido impresionante... pero las cosas cambian cuando Lateef en una de esas idas y regresos a la bodega descubre la silueta de una mujer en la cocina... al acercarse entiende los cambios en el trato... hay una mujer escondida en los ropajes de Rhamat.

Así los cambios en el trato van sucediendo, aunque el resto de los trabajadores no están, Lateef comienza a enamorarse, No importa si es afgana o turca, el corazón de Lateef es más grande que toda la xenofobia de las autoridades, tiene mayor valor que todo el dinero que ha ganado y no se preocupa de los inescrupulosos. Pensaba en ellos mientras veía la historia, mientras con todo el dolor sus migraciones están llenas de sacrificios más grandes que las pequeñeces de vecinos. Por eso mis respetos a todos los que están fuera de sus países ya sea porque están haciendo estudios o cruzaron la frontera sin documentos, cada uno tiene su sueños y a veces vestirse de país es algo que no calza, porque las fronteras sólo dividen y contrastan lo que que realmente queremos soñar.

Saludos a todos



Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Baran en Wikipedia
4.- Trailer

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