miércoles, 29 de septiembre de 2010

SI LA COSA FUNCIONA

Lo que tenga que ser, que sea.
Y lo que no por algo será.
No creo en la eternidad de las peleas,
ni en las recetas de la felicidad.

Cuando pasen recibo mis primaveras,

y la suerte este echada a descansar,

yo miraré tu foto en mi billetera,
y que sea lo que sea.
(Jorge Drexler)

Esta semana me propuse bajar de peso... estoy con un sobrepeso de diez kilos, como no pretendo meterme a un gimnasio ni nada que me haga perder tiempo y gastar dinero... me decidí a caminar desde mi casa al trabajo, me demoro cincuenta minutos... llevar mi comida y volver caminando a mi casa... el problema es que en tres días en vez de bajar de peso subí un kilo más. Peor aún me agripé cosa que no me había pasado todo el año... y ahora en plena primavera me pasa... bueno en esa situación no hay mucho de que alegrarse... así que mi ánimo no está de lo mejor... y mi pesismismo habitual se ha vuelto un himno a la hora de ver la televisión, leer los diarios y ver el buen trabajo que han hecho los medios de comunicación con algunos conocidos... todo lo que hablan está directamente relacionado con lo que pasa en televisión... desde las "noticias" y la desinformación los hace parecer verdaderos candidatos de Manchuria... hipnotizados por los programas de baile, llorando por los mineros, odiando a los mapuches, emocionados con la cápsula bicentenario y cualquier cosa que salga con la bandera chilena... hoy no soporté más cuando con mi gripe a cuestas, tenía que escuchar como una secretaria hablaba mal de los exiliados chilenos... como si ellos estuvieron allá disfrutando de las bondades de los paises hermanos (bueno algo de eso hay)... pero tampoco para generalizar... falta que un día diga que vio a los detenidos desaparecidos en Argentina... el tema es que ya con eso... preferí cerrar la puerta y no escuchar más... y vaya que me sentí bien.



Boris Yellnikoff (Larry David) está viejo, casí se gana un nobel en física... bueno casí por que casí lo postulan, pese a ello es inteligente, y el resto del mundo se divide entre los que entienden la teoría de las cuerdas y los que no, con sus amigos puede tener una conversación un poco fluida pero con el resto nada... ya dejó de hacer clases de física cuántica... así que sólo le queda morir en Manhattan... y enseñar ajedrez a los niños, pero con mal genio y un ego que sólo entra en el Central Park, no hay mucho que pueda hacer una persona que no tiene más "inteligencia emocional" que nadie.... tanto así que es capaz de tirarle las piezas de ajedrez a un niño en la cara y después decirle a su madre que es su hijo es un idiota (y que tiene unos cuernos de alce rojo hasta el techo)... así en esa amargura Boris vive sus días.

Hasta que en una noche una chiquilla media tonta, que con aires de grande decide irse de su casa en Nueva Orleans para llegar a Nueva York, a cumplir su sueño en la capital del mundo. Su nombre es Melody (Evan Rachel Wood) en su inocencia provinciana se topa con el más pesado de todo Manhattan, pero en su liviandad y falta de gravedad escucha con atención al viejo misógino e histórico, que para lavarse las manos canta cumpleaño feliz dos veces... así nos vamos colocando los solteros con tantos años de soledad... pero pese a tanto mal rato parece que el amor podría surgir... ahora es cierto el es un viejo decrépito y ella una niña de veintiun años que no sabe ni donde está parada... pero pese a ello le entiende.

No es que el amor siempre se trate de dos parejas que tengan los mismos gustos, aunque es tan importante como ser buenos amantes en una pareja... hay que ser buenos amigos y parece que Boris y Melody son eso. Se entienden y se quieren... pese al que dirán y al los prejuicios que Boris trae de fábrica, los de la madre de Melody y de los que vengan... pero en realidad las cosas si funcionan funcionan.... nada más.
En ese ambiente parece que el engranaje que faltaba en el sistema de Boris comienza a funcionar, Melody se divierte y sorprende siempre con la genialidad de Boris, tanto así que ella misma a veces se ve hablando como él. Esa sensación que tenemos a veces de que nuestras palabras son adopciones de otras personas. Así como la canción de Drexler... cuando la suerte está echada para descansar es bueno mirar las fotografías, esbozar una buena sonrisa y darse cuenta que los portazos, resfríos y frustraciones son sólo estupideces... lo importante es ser auténtico y si la cosa funciona... que sea lo que sea.

Saludos a todos

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Whatever Works en Wikipedia
4.- Trailer

1 comentario:

Dialoguista dijo...

Que buena reseña!!! hacia rato que no venía por acá, me encanta reencontrarme con estos escritos al mejor estilo diario íntimo reflexivo con películas como fondo!!!
Me gustó la peli, si bien no es lo mejor de Allen, me pareció bastante profunda dentro de su linea de comedia, muy bien llevada, y con personajes (aunque algunos bien estereotipados) bastante reales.
Saludos!!!
P.D.: GRANDE DREXLER ;)