domingo, 15 de mayo de 2011

ELLING

Por haberte vestido tu solo,
por haber dado un beso a mamá.
Por haber ido hoy al colegio,
por haber compartido tus juegos,
hoy te voy a contar otro cuento
que te gustará. *

Me emociona ver los logros de mis sobrinos, cuando empezaron a caminar, sus preguntas, como unen las letras para empezar al leer...  ver como pintan sin salir de los bordes de las formas, ver a mi sobrina en sus clases de ballet y ver como se emociona con el "Cascanueces"... es un privilegio ver como esas pequeñas viditas van creciendo y convirtiéndose en personajes completos.
Yo no recuerdo tener conciencia de muchos de mis logros y que ahora miro emocionado lo que alguna vez hice reflejado en los niños cercanos, era muy distinto a lo que si recuerdo de niño, como lo aburrida que eran las cosas que tenían que hacer mis padres, al ir a pagar cuentas, hacer trámites, comprar comida y lo peor de todo... trabajar... porque tenían que ser castigados con eso, mientras nosotros solo jugábamos e ibamos al colegio a seguir jugando... pero así fue como fui creciendo aquí estoy pagando impuestos, cuentas y trabajando.

El gobierno noruego tiene dentro de sus políticas de integración social el que algunas personas que presentan deficiencia mental puedan reinsertarse. Así es como Elling (Per Christian Ellefsen) y Kjell Bjarne (Sven Nordin) son reubicados en un departamento de Oslo para que comiencen a sociabilizar con el resto de las personas.
Elling vivió en solitario con su madre hasta su muerte, la gran ausencia de ella queda reflejada en su sensación indefensa en que se encuentra. Por su parte Kjell Bjarne sólo piensa en comer y en el sexo, tiene cuarenta años y aún no ha tenido relaciones con nadie... así Elling comienza a contarle historias de su vida que a Kejll le sorprenden... por supuesto que todas las historias que Elling cuenta son mentiras, pero da lo mismo Kjell se entretiene con ellas.

El tutor a cargo de ellos es Frank (Jørgen Langhelle) el vela por ellos y se encarga de ver sus grados de avance en la insercción en el barrio... tarea no fácil porque todo es una aventura para dos personas que vivieron acostumbradas a un siquiátrico... para Elling salir fuera del departamento es algo realmente complicado e incluso peligroso. Por su parte Kjell ya puede se puede desenvolver un poco... pero sólo un poco-, es capaz de ir a comprar, cocinar y convivir con Elling. Así ambos amigos comienzan a vivir lo cotidiano como si se abriera con el machete el camino por la selva urbana... desde poder ir a comer algo, o contestar el teléfono se van convirtiendo en hazañas que abren nuevos mundos... es que la ciudad está poblada de personas que no son malas... algunos le achacan a las ciudades los peores males de la humanidad pero Elling y Kjell están descubriendo que todo puede darse ahí.

Cada vez me doy cuenta del mundo de soledades que tengo a mi lado, no es necesario estar viviendo junto a alguien para estar acompañado... es que los proyectos de cada uno a veces no son compartidos y de tanto vivir el presente, no nos damos cuenta como gastamos el futuro en sueños que se caminan por caminos angostos. Elling y Kjell se convierten en compañía para otros solitarios. Pese a las locuras... estar concientes es algo que hace que los días tengan más sentido... darse cuenta que las hojas se vuelven amarillas y caen por el camino, darse cuenta que las nubes viajan grandes distancias veloces por el mapa, darse cuenta que el sol nos abriga para darnos otra oportunidad, fijarnos que la luna se convierte en la cómplice de nuestras pasiones es parte de las maravillas que el silencio nos regala en cada beso que da en nuestras almas. Elling y Kjell lo descubren... les cuesta y les duele cada logro del otro... pero son amigos y eso es una de las cosas más hermosas que éstas bellas vidas proyectadas en treinta y cinco milímetros nos regalan.

Saludos a todos

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Elling en Wikipedia
4.- Trailer

* Canción Infantil José Luis Perales.

sábado, 14 de mayo de 2011

EN UN MUNDO MEJOR

No pudo decir que tuvo miedo
No pudo decir que le dolía
No pudo decir que era salvaje lo que hacía

No pudo llorar como pensaba

No pudo pedir ayuda alguna
No pudo sino tragar en seco su amargura.
*


"Es un hecho aislado..." fue lo que le dijo la profesora a una amiga, porque su hija venía con una cicatriz de un lapiz que le enterraron en un pómulo. El problema es que el niño que le enterró el lápiz, antes le tiró una silla a un compañero, le pegó a dos compañeros y le enterro otro lápiz a otro niño... la profesora con la misma parsimonia les dijo a ellos "es un hecho aislado"... así podrían seguir hasta el día en que las cosas sean graves. Da impotencia cuando es el hijo de uno el que es maltratado por sus pares, dan ganas de sacarle la cresta al otro niño... pero es la contradicción de siempre atacar la violencia con violencia... nuestras autoridades desde siempre han creido que las manifestaciones se aplacan con más violencia, entre esas contradicciones hemos crecido y vivido por años... y aún algunos no entienden que la represión y el miedo sólo generan fantasmas peligrosos que se agrandan hasta volúmenes insospechados... nadie pide que al niño del colegio lo expulsen... sólo que pongan atención y vean que pasa en su casa, porque tanta violencia puede ser sinónimo de lo que en su casa ve a diario... siempre las cosas tienen una explicación puertas adentro que merece ser entendida.

Anton (Mikael Persbrandt) en medio de su consulta médica decide parar de atender de forma urgente a una niña ha recibido un profundo corte en su estómago por la banda de "Big Man" que asola los poblados rurales de Sudán. Son las cosas duras que el médico sin fronteras tiene que ver en las áridas tierras africanas... mientras que en la distancia de su dura realidad. Mientras que en Dinamarca algo huele triste cuando el pequeño Christian (William Jøhnk Nielsen) lee un cuento a viva voz frente al altar de la iglesia, mientras delante de él hay una urna con el cuerpo de su madre recientemente fallecida de cáncer... son de esos tantos momentos ingratos que la vida nos hace vivir. Cuando de un momento a otro las circunstancias nos hacen convertirnos en nuevas personas que caminarán por nuevos rumbos.

Para Christian la vida ha cambiado y para su padre Claus (Ulrich Thomsen) la muerte de su esposa convirtió la relación con su hijo en un muro de hielo por la culpa que dejan las ausencias. La orfandad y la viudez no tienen edad y siempre duelen... aún recuerdo el momento en que mi madre lloraba sola en la silla en que mi abuelo se sentaba por esa sensación soledad que le tocaba vivir ahora. Por lo mismo el vacío generalmente se llena con cambios vitales, por esa razón Claus y Christian se mudan a una vida nueva en Dinamarca, donde el niño ahora tiene que enfrentar a nuevos compañeros... de entrada ve como el grupo de matones del colegio molestan a Elias (Markus Rygaard) por que sus incisivos son grandes. Sofus (Simon Maagaard Holm) el matón del curso tiene amenazado al solitario Elias, algo que de entrada hace que la triste mente de Christian ve que no puede seguir así.

Podemos buscar excusas en lo que vivimos para ver como nos comportamos, pueden ser las separaciones de nuestros padres o los atisbos de reconciliación. Puede ser el hecho de que las autoridades hagan vista gorda de como los niños pelean y son acosados; puede ser la propia pubertad y la corta amplitud que tiene en algunas personas la valentía y la cobardía. El tema es que las reacciones que esas circunstancias tienen son capaces de que un niño como Christian lleno de ira sea capaz de sacar un inflador de bicicletas, un bombín como se le dice en Chile, y comience a pegarle a Sofus para descargar su venganza. En esos mismos días Anton vuelve de África para reencontrarse con su hijo Elias cuando se encuentra con la noticia del maltrato escolar de su hijo... que es lo que un padre que en sus ojos tiene estampada la imagen de la violencia extrema de las guerrillas africanas, en que le toca salvar la vida de mujeres con sus cuerpos destrozados por los corvos asesinos... y a la vez en el mundo que parece ser desarrollado económicamente ver como otro padre mecánico lo amenaza y lo golpea por un arranque de ira... y "peor aún" que él no responda.

Christian no puede creer la imagen de un tipo que golpee al padre de su amigo y éste no responda, así la espiral de violencia puede llegar a horizontes peligrosos... no entiende que cuando la gente no es demasiado inteligente su único argumento es insultar o hacer daño. La venganza es algo que nos ha hecho sufrir en nuestros países por ella fuimos capaces de tomar un corvo hacer heridas en los pechos y lanzar compatriotas desde un helicóptero. Fuimos capaces de quemar gente viva en hornos, fuimos capaces de aguantar por años el miedo y la muerte. No hemos enseñado aún a ser inteligentes, a evitar los conflictos y las mentiras, no hemos sido capaces de denunciar el salvajismo y la injusticia... y aún a veces besamos la espada que mata a los carniceros. Acá estamos en presencia de la construcción de un mundo mejor por parte de Anton, pese a las diferencias entre Sudán y Dinamarca ambas sociedades que parecen tener diferencias abismantes poseen la incomprensión de las víctimas y los victimarios sin darse cuenta, como esas detenciones ciudadanas en que los ladrones de un teléfono movil son capaces de morir a golpes por las víctimas... las cosas se confunden y la racionalidad se pierde en medio de las multitudes en una voz apagada y desvanecida.

Aún falta mucho para construir algo mejor.

Saludos a todos.


Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Hævnen en Wikipedia
4.- Página de la película
5.- Trailer

6.- Una escena trascendental

* Acerca de los padres, Silvio Rodríguez.

jueves, 12 de mayo de 2011

LA VIDA DE BOHEMIA

Ay, París
¿cuanto rostro fingiendo la paz?
disfrazados de un gesto feliz
que no es más que un barniz
un grotesco antifaz
ocultando a París.*

Montmartre lo he visitado dos veces... como la esencia de ese París que las acuarelas pintan y que Henri Toulose-Lautrec plasmó desde su bajo ángulo como la grandeza de la ciudad luz, sus calles llenas de curvas entre los cerros, entre terrazas y bistrós, pareciera que París es el paraíso para los artistas... no importa tener riquezas si no un poco de talento y encontrarse en la capital mundial del arte... París es una luz que explota hacia el mundo creando la imagen del arte por que sí... no por dinero, ni por fama... simplemente por el gusto de crear... así en lo que uno cree, sus principios y la amistad la vida bohemia que personificara Henri Murger en el siglo XIX, refleja ese andar despreocupado, preocupado de la creación artística y enriqucer el intelecto y los valores.

Marcel (André Wilms) está triste, la editorial no le aprobó su nueva novela, sólo le queda beber... mejor dicho buscar vino entre las botellas que los bares han dejado para la recolección, cuando la pobreza llega no toma turnos, viene completa y cobra por todos lados, no le importa tu cesantía ni tus otras deudas... viene con cara de reproche cobrando más de lo que tienes sin más compasiones... del mismo modo aparece el aviso de desalojo después de no pagar el alquiler, tratando de evadir al rentista llega a un restaurant donde conoce a Rodolfo (Matti Pellonpää) un pintor que padece las mismas pellejerías de Marcel... así ambos pasan el día bebiendo hasta que por costumbres los viejos y cambiados zapatos de Marcel llegan hasta su casa que ahora tiene otro inquilino.

Pero si alguien ahora paga por vivir en las paredes mientras que los muebles son de otro ¿de quién es la casa?, así Schaunard (Kari Väänänen) Marcel y Rodolfo se conocen... el nuevo inquilino es un músico que no ha sido comprendido aún por el modernismo de sus obras... así queda sellada la amistad de tres artistas el escritor, el músico y el pintor... entre el blanco y negro que abunda, y el hambre que grita por las entrañas la amistad se hace más firme. Es que hay que estar mal para saber quienes son los verdaderos amigos, las verdaderas esposas y los que no valen la pena.


En la incosistencia de la melancolía que parece haber en los pasillos de las viejos edificios parisinos Rodolfo se encuentra con una mujer solitaria en la megaciudad, Mimi (Evelyne Didi) triste por el vacío decide quedarse en el departamento de Rodolfo... al otro día desaparece... ni el amor parece ser parte de lo que se le permite al desafortunado... la vida andrajosa de los bohemios siempre está al filo del hambre y la suerte, algunos chispazos de esperanza se dan camino al reconocimiento que se desvanecen languidamente... así la vida se escapa de las manos cada vez, esperando los momentos de consagración que muy pocos ven como algo factible. Así las vidas de los que aman lo que el espíritu regala se ve como más loable... nada que ver a lo que nuestra actual sociedad aplaude cuando llama "emprendedores" a los que encarnan el nuevo éxito comercial. Acá importa más ser el creador del arte y la belleza... por ahora incomprendida en las notas disonantes de Schaunard, o en las insolentes letras de Marcel y los colores de Rodolfo se vuelven sellos del verdadero amor por las cosas que valen y que perduran en los abrazos y los cariños... que importa el resto cuando se tiene en quien confiar, a quien amar y en que soñar.

Saludos a todos.


Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- La vie de bohème en Wikipedia
4.- Fragmento de la película

* de "Ay París" de Eduardo Peralta

martes, 10 de mayo de 2011

LA CHICA QUE SOÑABA CON UNA CERILLA Y UN BIDON DE GASOLINA

Las influencias son peligrosas, ahora que Hidroysen parece ir en marcha parece entenderse todas las piezas del paro en Magallanes y el discurso de la crisis energética, el tema de las energías sucias de la termoeléctricas y los peligros de la central Fukushima "sin querer" han ayudado a que alguno estén "a favor del agua", con una propaganda en televisión e incluso en los diarios más "irreverentes" así algunos se han convencido de la importancia de las centrales para la energía.
Así funcionan los buenos "lobbys" son capaces de instalar el infierno, de instalar en el poder a cualquiera o atacar a cualquiera... lo vivimos en la dictadura cuando para encubrir la muerte de Tucapel Jimenez, un dirigente sindical se inculpó al carpintero Juan Alegría. Cuando la mentira ya no daba para más, los miembros de la CNI (policía secreta) se disfrazaron de carabineros y entraron a la casa del carpintero, donde lo emborracharon y le hicieron escribir una carta en que se inculpaba del asesinato de Jimenez... y luego le cortaron las muñecas... en la prensa servil de la época se publicó que el carpintero alegría ahogado por sus culpas se había suicidado... el problema que la versión del suicidio no se puede creer mucho cuando el que se cortó las manos lo hizo con cortes tan profundos que le destrozaron los tendones en las dos muñecas. El tiempo reveló que fue Raúl Alarcón quien lo asesinó.

La Revista Millennium se ha encontrado con un caso interesante de trata de blancas manejado por la policía, periodistas y contrabandistas que llevan a Suecia prostitutas de Rusia. Dag Svensson (Hans-Christian Thulin) lleva cuatro años trabajando junto a su novia el caso y descubrieron la maraña de corrupción que el caso tiene. Todo parece bien hasta que de un momento a otro se encuentran asesinados los dos jóvenes... las pericias policiales descubren que la principal sospechosa es Lisbeth Salander (Noomi Rapace)... no se entiende la relación de la hacker que estaba desaparecida hace un año en alguna parte del mundo con estos asesinatos... la cosa parece comprenderse mejor cuando Bjurman (Peter Andersson) el tutor legal de Lisbeth también apareció asesinado y al descubrir su cuerpo vieron un tatuaje que alguna víctima le hizo.

Así poco a poco el periodista Blomkvist (Michael Nyqvist) que no ha vuelto a ver a Lisbeth no cree la versión de la culpabilidad de ella, así comienza a investigar que es lo que pasa con un mafioso apodado "Sala". Mientras Lisbeth por su parte intenta recuperar su identidad, su pasado y sus verdades... cada vez que se caba para descubrir una respuestas se encuentran nuevas interrogantes que hacen que el caso sea más complicado y tenga más nombres, a su vez reencuentros desagradables y venganzas... es la lucha entre el poder y los ciudadanos comunes que por los bonos de popularidad o de silencio son capaces de tratar de eliminar a sus "enemigos", muchas veces inventados y otras son chivos expiatorios que algunos llegan a crucificar por la colusión con los medios.


Lisbeth en sus sueños aún ve como le lanza la gasolina a su padre para luego encenderle un fósforo y quemarlo... ella fue la que vió como su madre estaba inconsciente de los golpes que su padre le dio... su venganza le costó cara, porque los poderosos parece que siempre ganan... son pocos los valientes que son capaces de descubrir las verdades, son pocos los periodistas que cubren las verdaderas razones de las crónicas rojas que cubren en las noticias matinales... son pocos los que les interesa creer que las cosas tienen más razones que las mentiras que leemos a diario en los periódicos. Así la justicia se convierte en un producto de consumo a favor del rating, que hace creer que los buenos son los ganadores y que los finales son felices... los locos a veces son cuerdos y los cuerdos son los locos. A veces hay que mirar del otro lado del espejo... y la pluma del fallecido Stieg Larsson supo plasmar esa mirada desde el otro mundo.


Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Flickan som lekte med elden en Wikipedia
4.- Trailer

domingo, 8 de mayo de 2011

NOI, EL ALBINO

Ser joven a veces parece algo peligroso, mientras escribo veo como en la Plaza Baquedano de Santiago (plaza Italia para otros) ellos protestan por la aprobación de cinco centrales hidroeléctricas en los ríos más prístinos de Chile, en los paisajes más hermosos que el pais tiene (pero que muy pocps se han interesado en ir a ver) ... en el descalabro ambiental más grave que me ha tocado ver en vida. Ahora veo la represión de la policía y el descontento general. El mundo de los adultos una vez se enfrenta al mundo de los jóvenes, en un choque destructivo que se sabía de antemano que se aprobaría y que ganarían los que dejan de soñar.

Este guerra se da en todas las escalas, incluso en los pueblos más pequeños como los fiordos de Islandia, entre un blanco tan intenso que se ve azul y el sonido de la soledad. Una soledad tan intensa que resigna, al menos los que están ahí ya han sido carcomidos por la monotonía del blanco, el frío los ha ido estancando sin más que hacer que el vivir para morir en el lugar. Noi (Tómas Lemarquis) es distinto, el despertó y se dió cuenta que el hielo podía convertirse en una prisión, vive con su abuela (Anna Friðriksdóttir), mientras que su papá (Þröstur Leó Gunnarsson) un alcohólico violento no le hace mucho más agradable su estadía en el pueblo.

Pueblo chico, infierno grande dicen... entre lo nuevo está la aparición de Iris (Elín Hansdóttir) que se convertirá en su novia. No todos los días aparecen mujeres lindas en el bario y Noi el albino no pasa desapercibido, es un personaje por su rebeldía, porque no va a clases y por el cariño que se le tiene. Pero el blanco le ahoga, sueña con las palmeras de Hawai, con la arena y el mar en estado líquido... el sueño es irse a otro lugar por ahora el único escape es buscar bajo la tierra un poco de libertad, ahí duerme, fuma o piensa un rato, el negro de la libertad se encuentra dentro de ese pequeño espacio afuera en el blanco no hay colegio, ni trabajo sólo sus ganas inmensas de escapar de abrir los ojos y de ver otros colores.

Con un poco de amor, el hielo puede derretirse un momento y permitirse el lujo de soñar con el momento en que los hielos caigan sobre el pueblo y derribe los barrotes que las estalactitas crean en las cascadas congeladas. Es la icomprensión que abunda entre los adultos, profesores y padres contra los sueños. Mientras los que no sueñan no tienen conciencia de las alas que cortan. Noi se vuelve más rebelde y a su vez enemigo de lo que existe... así al final el mundo adulto, ese que se cree realista, que ya no cree en los sueños, que destruye el medio ambiente por la energía o por el dinero, el que se ríe de lo que piensan distinto y arruga un poco la frente cuando alguien nombra la palabra igualdad son ellos mismos los que llaman peyorativamente al mundo que sueña utopía... para alejarlo de su realidad y mandarlo al mundo de las cosas imposibles.

El problema es que al final creemos cada vez más que nos alejamos de esa "utopía"...

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Noi albinoi en Wikipedia
4.- Trailer

EL INADAPTADO

Algunos dicen que lo peor de Santiago son los santiaguinos... como seres impacientes, arrogantes, groseros y soberbios... yo digo que lo peor de Santiago son los automovilistas... ayer lo comprobé mientras fui a comprar a un mall... un día antes del día de la madre... por supuesto el lugar estaba repleto... así uno sabe a lo que se enfrenta. Pero parece que la gran mayoría... o algunos (los más ruidosos) creen que son los únicos que dejaron para el último día el recuerdo de sus mamás... a la salida del mall la fila de autos era infinita, pero peor aún eran los bocinazos que se oían, como si ayer fuera un día normal... para mi el sonido de las bocinas de los autos es el himno del individualismo, de la mezquindad y de las soberbia... cada bocinazo en una ciudad es demostración del basural que invade nuestras cabezas... a veces gracias a los automovilistas me dan ganas de estar en otro lugar... algunos dicen que las ciudades más pequeñas son de una amabilidad única... pero no se si me gustaría vivir en algun lugar más pequeño... no le creo a esa tranquilidad, no porque exista silencio y sonrisas es sinónimo de paraíso... pero en estos conciertos de bocinas, bramadores de motos y autos "enchulados" que parecen destruir los sueños.


Andreas (Trond Fausa Aurvaag) despierta del sueño por ruido del motor del viejo bus que lo lleva por ese extraño paisaje del fin del mundo, arena, un camino de tierra y
a lo lejos un pequeño kiosko con un lienzo que da la bienvenida... ahí llega Andreas recibido afablemente por un señor, el casí un vagabundo desadaptado no entiende bien que es lo que ocurre... sólo que está vivo y alguien lo está ayudando ¿por qué? no sabe pero prefiere seguir... un departamento donde vivir y un trabajo de contador en una gran empresa son cosas que no todos los días se ofrecen... y como las oportunidades son chispazos que iluminan momentos, hay que saber tomarlos antes de que se pierdan... y eso hace Andreas.

No se que vivió ni que pasó, pero su primer día en el trabajo es formidable, una oficina inmensa, un computador y un trabajo tranquilo. Buenos compañeros de trabajo y Håvard (Johannes Joner) un jefe comprensivo y agradable... todo es perfecto, simplemente contar y vivir... pero tanta alegría a veces es rara y sospechosa... personalmente no le creo a las sonrisas, ni a los dientes perfectos que se muestran constantemente, fingir ocupa el mismo traje de la risa... y hace que las cosas se perciban de un modo no muy normal... así como lo que bebe Andreas que no lo emborracha y algunos seres que le van demostrando que la vida no es tan perfecta como se cree... un hombre sangrando en un baño que dice estar bien, o un dedo cortado por una guillotina que al otro día aparece cocido son muestras claras que ni lo más perfectos es normal... y algo de inadaptado hay en su que hacer. Así su vida continúan en los más ampliso sueños que todos queremos una pareja perfecta y una amante fogosa y las sonrisas continuan... ¿qué es lo que pasa?, ¿dónde se está?... como en esos momentos en que las personas parecen tener todo solucionado y que comienzan a inventarse las depresiones porque parece no haber nuevas metas... es como se siente la vida de Andreas.

La rutina comienza a ahogar... esa perfección de lo que soñamos y anhelamos se vuelve vacío cuando las cosas son tan fáciles, cuando la rutina inunda y obliga a escapar... pero a donde si los caminos desaparecen... como si fuera un personaje de The Truman Show o del Día de la Marmota Andreas es un prisionero de la felicidad. Así como en el mundo de Kafka Andreas buscará la verdad... el origen de tanta risa, en un cuarto viejo hay una luz que brota desde una trizadura de un muro que indica que hay otro mundo afuera, que parece más real, más vivido y más honesto... con lágrimas y sonrisas...

A veces me dan ganas de conformarme con lo que tengo, sentirme feliz de mis amigos, de lo que quiero y lo que odio, de lo que creo y lo que no me convence... sin embargo tengo que convivir con eso que incomoda y que no es real (o no parece serlo)... al final como los bocinazos de los automovilistas estamos en un mundo lleno de inadaptados que tratamos de inadaptarnos más de lo que tenemos... porque los adaptados... prefieren hacer que las bocinas de sus autos suenen para perderse entre las malditas notas de lo que la sociedad egoista establece para cada uno.

Saludos a todos




Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Den brysomme mannen en Wikipedia
4.- Trailer

miércoles, 4 de mayo de 2011

CELEBRACION

Los rostros eran pálidos en el momento en que James Hamilton hablaba en el programa de televisión "Tolerancia cero", en un testimonio valiente fue capaz de denunciar a la justicia que uno de los curitas más venerados de la iglesia católica de uno de los sectores acomodados de Santiago lo había violado reiteradamente en su infancia y adolescencia. ¿Quién podía creer que Fernando Karadima podía ser un pedófilo?, si hasta le grababan sus homilías en las misas para que en el futuro de seguro lo beatificaran. Cuando aparecieron los primeros rumores de que José Murillo, James Hamilton y Juan Carlos Cruz se querellarían contra el gran párroco de la Iglesia Sagrado Corazón de El Bosque por abusos sexuales, las viejitas fueron a defender en masa la horrible ofensa que habían inventado esos tres locos... así la causa fue cerrada por el juez Leonardo Valdivieso. Pero el Vaticano en su investigación declara al sacerdote culpable del abuso de menores y de abuso de autoridad. Para vergüenza de la justicia chilena (si es que le queda algo de eso) después de la sentencia vaticana se ha vuelto a tomar el caso... por supuesto con todo el resguardo posible para que no salpique mucho en algunas personas, pero cuando ocurre eso pasan cosas peores, porque empiezan a llegar correos anónimos a los mismos periodistas de Tolerancia Cero indicando que ellos si sabían cosas, pero que nunca habían denunciado.
Algunos son capaces de poner en la balanza lo que han logrado sin importar mucho los escrúpulos de como se consiguen las cosas, o han sido capaces de hacer vista gorda a los escándalos por seguir manteniendo los privilegios lo más inmóviles posibles.

A veces volver a la casa de los padres no es algo que pronostique un buen momento. Los recuerdos de infancia a veces son más complicados de lo que uno cree. Así es como por el camino a la vieja casona, ahora convertida en hotal Christian (Ulrich Thomsen) va pensando en el reencuentro con su familia. Mientras el va por la orilla del sendero pasa su hermano Michael (Thomas Bo Larsen) que también va camino a la casa, así como ellos llega su hermana Helene (Paprika Steen), con lo que casi queda completo el reencuentro de los hermanos Klingenfeldt. Digo casi porque su hermana gemela de Christian hace un tiempo se quitó la vida en el mismo hotel comenzando el desmoranamiento de la familia y la pena de los padres. Pero ahora el motivo de la reunión es menos triste porque Helge (Henning Moritzen) el padre de la familia cumple sesenta años.

Sus amigos y familiares también llegan al evento, sin duda un gran banquete lleno de signos y recuerdos de la hermana muerta y de la infancia. En medio de los discursos Christian indica que tiene dos discursos preparados uno verde y uno amarillo y le pide a su padre que elija uno de ellos al azar para que él le de lectura. El padre elige el verde sin saber que elegiría su destino con eso. Así es como comienza el discurso "cuando papá se bañaba" (vean el video que agregué al final)... ahí comienza a contar anecdotas de sus hermanas. Pero lo mas importante era que cuando se iba a bañar llamaba a sus hijos mellizos cerraba el pestillo y los desnudaba para violarlos a ambos hijos, en medio del discurso un silencio frío inundó la sala, y el estupor de las palabras fue terrible... pero no calmó el hambre, pese a sus quemantes declaraciones la cena siguió y los elegantes invitados hicieron tal como si nada pasaba. Christian no aguanta más y trata de irse de la mesa (y de la fiesta)... pero... ¿esa es forma de dar una batalla por la verdad?.

La fiesta pese a la "majadería" de Christian trata de seguir en pie, el maestro de ceremonias (Klaus Bondam) intenta continuar la celebración, pero poco a poco las verdades son más grandes y la cosa empieza a ser imposible de ocultar, mientras que Michael trata de esconder y expulsar a Christian del cumpleaños. Este regresa una y otra vez al lugar. Así como los mismos que tratan de esconder las verdades, los cómplices son tan culpables como los ejecutores... esos que después dicen que "sabían" que estaban pasando cosas y no fueron capaces de denunciarlas ni hacer algo para que se detuvieran. Esos son tan detestables como los violadores. En ese ambiente de dolor a los abusados su rabia se convierte pena, y su pena en la incomprensión del mundo que les rodea hace que sean valientes. Ellos saben como James Hamilton que serán más las puertas que se cierran, que existirá más gente que quiera echarlos a patadas de su estilo de vida que capaces de defenderlos. Así como muchos de esos acomodados que dejaban que sus hijos estuvieran con el sacerdote violador, porque es importante ser reconocido en el ceno de la comunidad eclesiástica. Donde las misas se convierten en el evento social más importante de la semana, donde tan importante como ver a Dios es dar la señal de estabilidad espiritual, económica y familiar ante los pares.

Así estuvimos por siglos celebrando lo que habíamos logrado mientras por debajo de las grandes mesas de los banquetes, los violadores y pedófilos se encargaban de destruir la vida de las personas, mientras algunos veían como esos adultos pasaban sus manos por los niños, como ese profesor besaba a sus alumnos, como ese curita salía de paseos "espirituales" con los jóvenes o como el guía espiritual de los seminaristas se encerraba a solas (y con llave) con los jóvenes, así muchos casos que aún no conocemos que pueden haber ocurrido en las fuerzas armadas, el deporte y la vida cotidiana hacen que el discurso que Thomas Vinterberg narra en Festen. Junto con ser uno de los emblemas del interesante movimiento Dogma 95 (que alguna vez dedicaremos en forma especial) se convierta no sólo en una película inolvidable, sino que también en una historia necesaria que siempre merece ser recordada, por el bien de los niños y las víctimas de la pedofilia que merecen todo el apoyo que podamos brindarles.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Festen en Wikipedia
4.- Trailer

5.- El discurso del hijo que deja frío a cualquiera