Soy adinerado, hombre de respeto Me encantan las hembras, las rumbas también, el whisky del fino, las peleas de gallo, traquear mi pistola y vivir a lo bien.
Jaguar del sur
Si usted hace clic acá, escucha la canción "Soy un Bakán"del Jaguar del Sur, un hombre de respeto porque colecciona armas de hecho en el video salen hasta unas ametralladoras, una gran camioneta que parece el crucero imperial de Star Wars, y sentado en una mesa con algunas mujeres, como si fuera un capo del narcotráfico... por supuesto en ninguna parte de la canción sale trabajando, o dirigiéndo una compañía... y tampoco asaltando, vendiendo droga o matando a alguién... pero el Jaguar representa una cultura que, en mi caso, parece tan lejana pero que está cerca en muchos países de América... porque es más importante el fin que el método... no importa mucho como se logran los bienes... lo importante es que se tienen y se defienden... es el exitismo del tiempo de hoy... así como por el otro lado vemos a esos nuevos políticos jóvenes, egresados de Harvard, con sus esposas, religiones y muchos hijos el sello del éxito en la vida... otro segmento lo hace con los bacanes.
El círculo de algunos no tiene muchas salidas... en éste caso el Angel (Carlos Valencia) ha regresado de la cárcel... a su sálida sólo le queda visitar a una prostituta y su primo Salvador (Marco Bustos) el resto lo detesta, ya que les ha vendido sus cosas o los ha metido en algún problema en otras ocasiones... de hecho en su libertad, no alcanza ni ha decolorarse el pelo cuando ya lo están persiguiendo para matarlo. Así es el encuentro con Salvador... en forma irónica Ángel y Salvador se encuentran en sectores opuestos a sus nombres... y su facilidad de meterse en problemas es impresionante... así que desde ahí comienza una historia de escape y llegada por las ciudades de Ecuador...
En realidad Salvador no era mejor sin Ángel, sólo se dedicaba a robar interiores de autos con sus amigos Mayra (Cristina Dávila)y Marlon (Fabricio Lalama) , en una de esas andanzas se encuentra un revólver... su primer contacto con un arma, fue expulsado de la academia militar y su padre está desilusionado de él.
El problema es que se le cruza en el camino el Ángel. Salvador más que un nombre parece una imploración para su vida y Ángel es su peor compañía. Así sin darse cuenta entre cada robo o pelea de su primo el está al lado... cruzando de Quito a Guayaquil constantemente... parece no tener escapatoria para las situaciones que pasan, el Angel empieza a llenar todos los espacios de la vida de Salvador.
Por otro lado, más acomodado, J.C. (Simón Brauer) es amante de las armas y al encontrarse con Ángel, descubre su pasión por ellas... el problema es que no sabe usarlas, ni cuando ni para qué... así con su impertinencia arruina cumpleaños y su relación con su novia. Así no hay distinción en clases sociales para meterse en problemas... en un ambiente cargado por la violencia. Así Ratas, ratones y rateros tiene una atmósfera enrarecida en que el barrio, familias, armas, drogas, sexo y padres sin esperanzas se pueden transportar a diversos lugares pobres del continente... sin esperanzas, sin apoyo... al contrario cuando las políticas se enfocan a crear más cárceles, más condenas y más represión... en vez de crear más oportunidades para terminar con la marginalidad, otro de los sinónimos de pareciera tener América Latina.
No quiero ser militar, madre no quiero ser militar. Si debo poner cadenas al hombre que pide pan, si quieren que sea un juguete de ambiciosos nada más. Yo soy un hombre del pueblo que vino pa' la ciudad y aunque no tengo principios no me pueden engañar. Víctor Manuel
Así como las mujeres se imaginan el día en que serán madres, a nosotros es el día de la presentación al servicio militar, aunque algunos sólo deban hacer el trámite para postergarlo... y otros como en mi caso, nos tocó ser presentarnos en algún lugar, en mi caso fue en un gimnasio de las Maestranzas del Ejército de Chile, el año 1996, yo ya entraba a la universidad, pero por fecha aún no era alumno regular... así que no tuve remedio... me hicieron los exámenes médicos, pasé la mitad y al final, pese a los nervios quedé eximido de él... al momento en que supe que no haría el servicio militar tuve una sensación extraña, me hubiese gustado haber estado para conocer el extremo sur de Chile, pero por otro lado viendo la forma de trato me alegraba... ya había visto como muchos que habían hecho el servicio volvieron distintos... los que eran de izquierda volvían (y siguen siendo) pinochetistas, otros un poco trastornados... creo que hoy las cosas son distintas... pero lo que si es cierto en Chile... es que los màs pobres son los que quedan de conscriptos, los que tienen dinero de uno u otro modo se eximen de éste momento.
Es uno de los primeros días de la instrucción en el Colegio militar de Lima, y la ceremonia de iniciación... como en muchos lugares tiene el tinte vejatorio que detesto (al igual que los mechoneos de las universidades). Los nuevos son perros y deben comportarse como tales, morderse, lamerse orinar, montarse y ser paseados con lazo... todos los nuevos reclutas pasaron por ésto menos uno... el Jaguar (Juan Manuel Ochoa) que los golpeó a todos y mantuvo su dignidad y su honor para toda la generación. Pero así como su honor, sembró su poder ante todos sus compañeros, creando el círculo en torno a él y sus secuaces... desde ahí se mantuvo el contrabando de licor, cigarros, revistas y exámenes de la compañía.
Quien más sufría por el trato vejatorio el esclavo (Eduardo Andrianzén) que le comían su comida, lo golpeaban y era el blanco de las vejaciones de siempre por parte de los matones del círculo. Lo que ahora se llama bullyng... el único "amigo" del esclavo era el Poeta (Pablo Serra), que en realidad tampoco era muy amigo... mejor dicho era uno que no lo molestaba, porque el éste no se metía con nadie, y se hacía el indiferente frente a la matonería de quienes se encuentran en el ejército. El poeta entró obligado al ejército, por sus malas notas... para que fuera "alguien" en la vida... pese a que más que su vocación militar tenía buena "pluma" para las letras. Escribía bien por lo que las cartas a las novias generalmente venían de su inspiración.
En una guardia del poeta con el esclavo, el círculo se robó un exámen... algo que era normal... salvo que ese día el ladrón quebró un vidrio por lo que fueron sospechosos todos los que estaban en la guardia... el castigo fue dejarlos recluidos todos los fines de semanas hasta fin de año... o hasta el día en que se sepa quien robó el exámen. Quedarse encerrado en esa "cárcel" todo ese tiempo era algo que el esclavo no podía soportar, menos si no podría ir a ver a Teresa (Liliana Navarro) su proyecto de novia... a la cual sólo le habló un par de veces antes... así... en ese estado de locura confesó, o mejor dicho sopló quien había sido el ladrón... por supuesto los castigos para el ladrón de algo que había pasado muchas veces no se hicieron esperar... y a modo de "ejemplo" el recluta fue expulsado de la academia.
Tiempo después vino la época de campaña, cuando los soldados juegan a que están en guerra, y disparan sus armas en tácticas de combate y otros simulacros medio en broma medio en serio... aunque en general es casi un campamento lo que realizan (así es como me han contado)... en medio de un ejercicio a cargo del teniente Gamboa (Gustavo Bueno) en el avance se ve que hay un soldado en el piso, es el esclavo que una bala se le cruzó... al parecer disparada por él mismo... es la explicación más simple... para no seguir sembrando la duda en una escuela puesta en tela de juicio por la opinión pública... pero para el poeta la situación es más que obvia... ¿quién más pudo ser que el Jaguar?... por venganza porque sopló al ladrón de la prueba... y ahí surge la duda entre hacer lo correcto o hacer lo mejor... son dos cosas que no son lo mismo... lo correcto es llevar el caso a la justicia militar... pero que todo el mundo se entere que ha muerto un soldado asesinado por otro?... ya lo hemos sabido en Chile con un nombre ya olvidado por muchos Pedro Soto Tapia que murió y su cuerpo fue escondido por un manto de dudas en los años noventa... o mejor silenciar y buscar el mejor argumento para acallar lo sucedido.
Hay mitos que aún son tabú en nuestras fuerzas armadas en América Latina, desde lo que se enseña en la Escuela de las Américas o las operaciones militares de la Operación Condor, de nuestras dictaduras y nuestras democracias. Las fuerzas armadas ahora parecen ser distintas a las de esos días de los ochenta, o será que nosotros cambiamos y nos subordinamos a un poder conjunto mayor que nos hace olvidar y preocuparnos de los problemas "reales" de la gente, o preferir el interes personal a nuestro bienestar común... no lo se. Pero la "ficción" de Vargas Llosa y el lente de Lombardi, plasmaron acá un recuerdo de que algunas veces somos capaces de callar las atrocidades para seguir manteniendo nuestras granjerías y privilegios. Hay que estar atentos...
En la noche del debut Corrientes estaba prendido y un solo grito se oyó cuando el correntino entró: Vamos Cachito, vamos, debes ser el campeón, desde aquí te alentaremos por la televisión. Leon Gieco
Ha pasado una semana del término del Mundial de Sudáfrica, no escribí casi nada al respecto, porque estaba más entusiasmado viendo el fútbol que aprovechando el momento de escribir sobre él. Nuestro vocabulario se llenó de nuevos personajes y palabras... desde la Jabulani, las vuvuzelas, el pulpo Paul, Larissa Riquelme y los flamantes nuevos campeones. El mundo quedó mirando al mismo tiempo a Sudáfrica, en el caso de Chile todo se paralizaba para ver los partidos de Chile y nos llenamos de programas a sus jugadores, donde invitaban a las madres a programas... por supuesto también a sus novias y esposas, mostraban sus vidas en los países en que juegan, los roperos, sus zapatillas y sus autos último módelo... las historias parecían todas iguales... y al parecer la vida de los futbolistas es la misma en todos los rincones...
En todos lados hay alguien que es bueno para el fútbol, lo que no quiere decir que sea una estrella... o que lo vaya a ser... me tocó ver en mi colegio, en la universidad, en el trabajo compañeros que al entrar a la cancha desequilibraban los equipos, grandes goles y grandes jugadas... así como en lugares rurales de Oaxaca o Jalisco en México, donde en medio de las plantaciones de bananas la pobreza rural noda alcance para mayores sueños... es ahí en esos lugares remotos donde el batuta (Guillermo Francella) un argentino que anda recorriendo pincha uno de los neumáticos de su auto... como cosa del destino llega a un partido de barrio donde juegan dos hermanos Beto, el rudo (Diego Luna) y Tato, el cursi (Gael García Bernal). El primero juega al arco y el segundo es un delantero que sueña con ser famoso... pero un cantante de musica norteña famoso.
El batuta les dice que puede elegir a uno de ellos, por ahora para que juegue en un equipo de la liga mexicana de fútbol profesional, para ello elegirá al favorecido con el lanzamiento de un penal, en susurro se colocan de acuerdo ambos para que el cursi lo patee a la derecha y el rudo lo ataja... pero al lanzar cada uno tira a su propia derecha, por lo cual el cursi gana y se va a probar a un equipo. Con su acordeón y su buzo parte al Distrito Federal por primera vez en su vida a probarse... no tiene mucho talento al parecer... pero la labia del batuta (como buen argentino) le promete que si le va bien como futbolista lo llevará a presentarse ante amigos productores musicales, para que descubran el verdadero talento del cursi... Así el cursi comienza a destacar en las canchas locales.
El rudo también tendrá su momento de gloria, cuando necesitan a un arquero, por supuesto también con sus arreglos el Batuta logra que éste tenga su momento... así la fama del cursi y del rudo comienza a tener frutos... en primer lugar llega la modelo famosa a la vida del cursi, el rudo ya está casado con una esposa que vende productos Avon, en segundo lugar la casa de ambos, completamente lujosa en uno de los mejores barrios del D.F. Luego el auto... por supuesto el más caro una Hummer todoterreno amarilla, luego mejorar la vida de la mamá y los hermanos... como el círculo en que todos los jugadores del fútbol profesional se mueven... pero de la música del cursi... no ha pasado mucho. No ha tenido mucho éxito ni presentaciones.
El rudo por su parte tiene un problema serio, es un ludópata capaz de jugar hasta sus hijos, en esos juegos es donde conoce la cocaína y a los "amigotes", el deporte está lleno de elementos anexos que dificultan su desarrollo... historias negras de fútbol hay muchas... en Chile conocemos pasaportes falsificados para engañar la edad, representantes estafadores, directores de clubes puestos por las dictaduras que se robaron el dinero y nunca fueron juzgados, sin mencionar a nuestro arquero de los años ochenta que se hizo un corte en la frente delante de todo el estadio Maracaná para que creyésemos que le había caído una vengala y de esa manera ir al Mundial... cara salió esa gracia para el fútbol... pero volviendo a la carrera del Rudo y del Cursi, las cosas parecían ir en decadencia... para el cursi llegaba su "sequía" goleadora y los cuernos hasta el cielo; mientras que el rudo con su vaya invicta se encontraba con serios problemas económicos por todos sus acreedores está pisando el palito de la corrupción de su propio Manager.
No se en que momento el fútbol se convirtió en algo tan poderoso, ningún evento supera al Mundial de la FIFA... y todos recordamos esos partidos entre selecciones, ahora que las guerras no tienen sentido... el fútbol es lo más parecido a las batallas de gladiadores, en que nos vamos llenando de nuevos nombres y consagrados. Nos alegramos de los triunfos, celebramos, tocamos bocinas, bebemos y somos felices... mientras nuestros gobiernos siguena ahí, algunos países parecen desmembrarse, la pobreza continúa igual, la riqueza también y no hay nuevos cambios... ¿qué pasará con esos hermosos estadios sudáfricanos?, ¿ se convertirán en medicamentos contra el SIDA?, ¿quiénes ganaron realmente?, No ganó España... ganó Adidas, MacDonalds y todas esas empresas que aparecián nombradas al borde de la cancha... Nosotros no perdimos nada... y no es que uno sea amargado y no vibre con el deporte más hermoso del mundo... solamente que hay que entender que es sólo eso... un juego... que termina cuando nuestra madre nos llama para que vayamos a almorzar (porque comer es màs importante).
Puede que todo siga igual. También puede que no sea así. Quizás banderas blancas tu habitación alumbren y mi amor esté cerca y los dioses duden. Y este sea un buen principio, principio de incertidumbre. Puede que te salves. Puede que amanezcas conmigo y las espadas se entierren. (Ismael Serrano)
Los sentimientos parecen inundar los lugares para siempre, en los hospitales se pueden escuchar sonidos de enfermos de salas abandonadas por fantasmas. Mientras que en los cementerios el silencio de la muerte hace que sólo se oiga la tristeza como parte del luto... así también los aeropuertos están llenos de ilusiones y las estaciones de trenes están colmadas de sueños y ganas de empezar. Es por eso tal vez que en los alrededores de las estaciones de trenes o buses interprovinciales tienen esa mezcla de lo dejado y lo nuevo, como si fuera una prolongación de ciudades menores, ahí vemos esos hoteles baratos, mezclados con lugares de comidas típicas y tiendas de ropa de menos costo... es al primer lugar que se llega y el primero que se conoce con las miradas de lo que se deja... esa es la gracia de las estaciones... a diferencia de los aeropuertos... abandonados en medio de la nada que no representan países ni ciudades, son lugares que parecen no tener país, las estaciones de tren reciben todos los días ese ganado de personas que duermen en otros lugares los sueños que las ciudades les entregan.
En la estación central de Río de Janeiro se encuentra Dora (Fernanda Montenegro) una profesora primaria que se encarga de escribir cartas, en medio del analfabetismo los sentimientos de los viajeros se hacen más intensos al llegar a la ciudad alegre. Es ahí que los lápices de Dora piden regresos, encuentros o pensiones, dicen te amo y te odio; por un real se puede hasta dejar la carta en el correo. El problema es que muchas de esas cartas quedan en el "purgatorio" esperando salir del cajón del mueble de Dora alguna vez hacia un buzón... como al parecer nunca ha ocurrido... entre todas las cartas que llegan está la que dictó Ana (Soia Lira) en que pedía a su marido regresar a la casa para que conosiera a su hijo Josué (Vinicius de Oliveira).
Lo que parece normal termina abruptamente cuando Ana es atropellada afuera de la estación, dejando completamente sólo a Josué varado en el único lugar que conoció, la estación y cerca de la única persona que conoció en Rio, la escritora de cartas Dora. Nada más ni padre ni madre... Así Dora lo lleva a casa para cuidarlo por un día para al otro día, llevarlo al orfanato para que lo adopten... a cambio de dinero que permite comprar un televisor nuevo. Pero Josué es más grande que el común de los niños en adopción, por lo cual es má temible que el niño pare asesinado para obtener y traficar sus organos... no está limpia la conciencia de Dora y en un acto prefiere rescatar al niño y devolverlo a su padre... en el sertáo, al nortdeste de Brasi.
Acá comienza una de las historias en formato Road Movie más hermosas que me ha tocado ver. Los adultos nos convertimos en bestias por culpa del dinero, hay gente que los vende, los asesina o los maltrata, Dora necesita la redención... aunque el niño la odie por todo lo que intentó hacer, el viaje de Dora hacia el nordeste se convierte en una retrospección de todo lo que ha hecho en su vida y analizar ¿qué valor tiene?... por qué ella... por qué el niño tuvo que llegar a ella, habiendo tantas personas en Rio. Hay momentos en que dan ganas de dejarlo sólo arriba del bus y que otros se encarguen de devolverlo a su padre. Pero Josué sigue ahí a su lado... puede también que el viaje le traiga el amor... "Puede que todo siga igual, también puede que no sea así..."
Pero el Sertao una vez más vuelve a aparecer, grandioso y liberador, mientras el camino tal vez no parezca ser lo que se pensaba. Los que trabajamos buscando lugares sabemos que no basta un número y una calle para llegar, hay una historia entre medio que hace que cada uno se encuentre donde está.... y los que no saben porque están donde están, es porque aún no han llegado a su lugar común. Josué sabía que estaba llegando a su dirección y Dora aprendía que donde vivía no estaba todo... la vida tiene ese principio de incertidumbre que parte desde una estación de trenes que convierte una tragedia en el inicio del presente, que puede ser capaz de convertir a un niño bueno en un delincuente o a una mujer sinvergüenza en una persona digna... los caminos del Brasil van tiñendo de rojo esos suelos tristes del nordeste, ahí en cada momento intenso Dora y Josué, van encontrando que los buenos son más que los malos, que estamos dispuestos a que la gente sea feliz, que ame y que responda sus preguntas más intensas... como en esta maravillosa película del Brasil.
Nos hablaron una vez cuando niños, cuando la vida se muestra entera, que el futuro, que cuando grandes, ahí murieron ya los momentos, sembraron así su semilla y tuvimos miedo, temblamos, y en ésto se nos fue la vida.
Tres veces fui a las Siete tazas, las tres diferentes y las tres importantes... la primera me hizo cambiar el futuro... pensaba entrar al seminario y después de un accidente, descubrí la vejez de los curas y su inmenso vacío y soledad... la segunda vez acampando en el mismo lugar pero con más amigos... y con mucho menos afan religioso... la tercera vez ya estaba en la universidad y fui con mis compañeros... otro viaje en el que perdimos todas las fotos... el río Claro y el parque Radal era un paseo ridículamente barato, con menos de veinte mil pesos (treinta y cinco dólares) podía estar veinte días... increible suena... en el preciso instante en que preparo mis vacaciones europeas 2010, que me cuesta ciento sesenta veces más que esos viajes...
Algo deben tener esas formaciones rocosas que hacen que pasen cosas trascendentales, mientras Carla (Aline Küppenheim) y Joel (Marcelo Alonso) van camino a unas termas al sur de Chile, Carla le cuenta que ya no serán padres, se hizo un aborto porque no estaba preparada para asumir esa condición. Joel queda sorprendido por la decisión inconsulta (como si él fuera a tener el bebé dentro de su cuerpo)... pero no es fácil superar la situación y en un momento de descuido abandona a Carla en medio de la ruta cinco que conecta a casi todo Chile por la misma vía... haciendo dedo llega hasta Molina, un pueblo al interior de la zona central, donde pretende devolverse a Santiago.
Ulrik (Diego Noguera) es un sueco que está viajando por Chile conversa con ella en la pequeña ciudad de Molina y le cuenta que va a las Siete tazas, el parque nacional cercano, Carla perdida en el momento y el lugar, decide acompañarlo... no sin antes decirle que en el viaje "no va a pasar nada" a él no le importa mucho... "porque es gay". Así parten al parque dos completos desconocidos... uno está acostumbrado a hacer un papel en la vida, en el trabajo, con la pareja incluso en un tiempo con los hijos... hay situaciones especiales en que tenemos que improvisar, nos toca vivir situaciones distintas con desconocidos en momentos que no sabemos que hacer... son esos momentos de la vida en que nuestros personajes no calzan ni con la situación ni con el escenario... así está Carla, se desconoce en un parque lleno de árboles al lado de un gringo desconocido que conoció en su abandono.
El parque está lleno de personajes comunes, la familia de dos hijos, el guargaparques y las vendedoras que vuelven a Molina todos los días, así los días se van llenando de situaciones cotidianas que recuerdan que pese a lo salvaje del lugar es una extensión de la mano urbana sobre ellos... un camping siempre es una expresión de ciudad en medio de la naturaleza... Joel vuelve a buscar a Carla, pero las cosas ya no están listas para retomarse... Turistas es una película chilena por todos lados, se siente ese olor a bosque central, el frío del agua, el sonido de los pájaros, la mentira a flor de piel, la falta de coraje para decir las verdades, el engaño, las falsas promesas y la desesperanza. Las siete tazas que se habían secado después del terremoto hoy están nuevamente formando sus cascadas y llenando de momentos cruciales la vida de quienes se encuentran en ese lugar hermoso.
Tengo como tesoros, unos atlas viejos del mundo, tanta geografía y los caminos de la vida, me han hecho amar a los mapas como si fueran amantes. Los miro, pinto y admiro porque son piezas de arte llenas de aventuras y decisiones... al final lo que ellos representan son decisiones, son libertades y opresiones, son bellos nombres e ideas en común. Las líneas azules me hacen pensar en grandes ríos, las líneas negras al lado del mar me colcan en costas, ver ciudades y límites de lugares que ya no están como cuando hubo dos Alemanias, cuando los bantustanes de Ciskei, Venda, Transkei o Bopusthawana aún aparecían indicando los tristes días de Sudáfrica... así en los mapas de antes aparecía Leningrado y Stalingrado... ¿dónde están ahora esos nombres?... La primera volvío a llamarse San Petersburgo y Stalingrado lugar de la batalla que cambió la historia del siglo XX, quedó en el olvido como Volgogrado, aún quienes viven ahí desean rebautizar su ciudad con el lugar histórico... así como las estatuas de Lenin caían en los años noventa... la historia se vuelve menos grave de lo que fue... Woody Allen dice que la comedia y la tragedia son los mismo, sólo que en diferentes momentos... así pasó con los años de sueños de nuestros padres.
Es que los años sesenta fueron los años de los jóvenes... no como ahora que creemos que somos joviales pero nuestras mentes tienen la influencia de los monitores y las pantallas, ahora que lo que gritamos se pierde entre tanta información, en que las poleras "Made in China" siguen con estampas del Che porque no hubo más rostros que imitar... en los sesenta eran mitos vivientes, Cuba había demostrado que se podían hacer cosas distintas. La revolución era algo lleno de sueños... hoy las cosas son las mismas y la palabra revolución está llena de moho, descascarada por la lluvia, el sol y las canas. En ese mundo nació la niña... y digo así porque no se su nombre... las guerrillas de las Fuerzas armadas de la liberación nacional, la FALN de Venezuela estaban caminando por las selvas intentando acabar con las injusticias.
Pero esta niña lo que cuenta en si, es su infancia mágica en que podían ser invibles, llamarse de verdad como quisieran y sobrevivir en un mundo de leve guerra civil, con ella estaba Teo (Laureano Olivares) un niño que esperaba a sus padres, que caminaban todos los días por la selva para llegar a Leningrado y desde ahí, mandar postales con imagenes de los cosmonautas, o de los lugares de esa ciudad, mientras el esperaba el momento del reencuentro en casa de sus abuelos. El mundo es muy pequeño a los ojos de Teo, la selva y Leningrado están a un paso, mientras la vida y la muerte pasan por su lado, sin comprender que los grandes esconde verdades complicadas que llenan de lágrimas.
Los padres en realidad (según los niños) están filmando una película con un director gringo que habla de las FALN. Mientras son perseguidos por el ejército venezolano y unos señores de traje y lentes oscuros, que tratan de encontrarlos, mientras ellos transportan armas, asaltan supermercados y se hacen pasar por locos en las cárceles. Hoy parece todo parte de un cuento más mágico que el de esos días, Ñancahuazú en Bolivia vuelve a la tranquilidad, las sierras siguen más verdes y las cosas se cuentan con la soltura de un cuento de hadas, los fusiles están en las canciones y los sueños de Venezuela pese a toda la propaganda que el mundo da de ella, se siguen construyendo para armar "algo" un poco màs justo que lo que vivimos.
Pero las generaciones crecerán, nuestros sueños y odios... se siguen transmitiendo como nuestras verdades, nuestros dioses y el idioma seguirán ahí. El mapa se va agrandando y espero que alguna vez los hijos comprendan que todos los sacrificios que se hicieron, fue para que la vida fuera mejor... independiente de la postura que tomaron cuando hicieron lo que les tocó realizar, los niños siempre esperarán las postales de Leningrado... más que por las palabras, como un testimonio de vida y amor... en esa fragilidad se enciende la tierna mirada del mundo niño... sin duda el más hermoso de todos los que nos toca vivir.
Cuando pienses en mi encuéntrame en las cosas más sencillas en esas cosas leves y profundas encuéntrame en el viento y en el arco celeste de la tarde y llénate de estrellas las mejillas cuando pienses en mí cuando pienses en mí cuando pienses en mí
¿Enamorarse es un sentimiento o un estado?, porque a veces uno está enojado, contento u odia un rato; pero enamorarse parece que no es ni lo uno ni lo otro... parece que enamorarse es algo que hace despertarse y soñar, es una sensación que invade todo el cuerpo y uno hace cosas que la razón desconoce... mis kilómetros de viajes han sido por eso, mis suspiros, madrugadas y trasnochadas... y pese a todo no me arrepiento de haber amado tanto a alguién. Siento que crezco, que veo la belleza, que me puedo desprender y que las cosas parecen tener más sentido. No está permitida la racionalidad para que el amor crezca, necesita de nuestra mejor fantasía para que se regenere.
Esperanza (Tania Martínez) llega a Quito desde Barcelona, ella trabaja en una agencia de viajes y en esta oportunidad ha decidido por Ecuador, conocer el Chimborazo y el Cotopaxi, recorrer Cuenca, Guayaquil y Quito... siempre es una aventura conocer los países latinoamericanos... después de unos días recorriendo la capital decide viajar a Cuenca, al sur del país. Al llegar al asiento tranquila se sienta en la ventana... hasta que llega la persona del lado que le dice que ella si tenía la ventana... pero al final accede a cederle el lugar... total ella se iría leyendo en cambio la española quiere turistear... todo bien hasta que en una parte el bus se detiene y a lo lejos se divisa una gran caravana de autos... hay una huelga en algún sector del camino por la implementación del plan Colombia...
La situación no se ve con cara de solución, pueden pasar días arriba del bus... la niña del lado se baja prefiere caminar que quedarse sentada... Esperanza decide ir con Tristeza (Cecilia Vallejo) hasta Cuenca... ella debe llegar si o si a un matrimonio... así que urge llegar... pese al paro y pese a todo. Tristeza y Esperanza son opuestas, mientras la primera es callada y seria... a Esperanza le sobran las palabras y con su acento barcelonés puede llegar a saturar algún oido poco tolerante como el de Tristeza. El problema es que ella no quiere llegar a un matrimonio... quiere llegar a deshacerlo... convencen a su "novio" de que no se case, que es una mala decisión y que las familias están forzando esta unión.
En el camino deciden hacer dedo para viajar, en una de esas detenciones se aparece como si fuera divino Jesús (Pancho Aguirre) el también va a Cuenca y el paro lo dejó botado en la carretera... él debe llegar a un funeral de su abuela... pero más importante de que llegue el es que llegue su abuela... que se encuentra en un frasco para esparcir sus cenizas en Cuenca, ahora los tres toman viaje por la carretera... en diversos autos y la vida comienza a llenarse de palabras, consejos y un poco de lágrimas... es que las cosas uno parece verlas de una forma muy distinta a lo que son... Tristeza tiene que impedir que su novio, un biólogo marino se case obligado con la niña que dejó embarazada... debe sincerarse como en esas películas en que alguien impide el casamiento... porque el verdadero amor puede más.
Así en ésta Road Movie, se va descascarando el Ecuador en todo sus esplendor... no sólo lo que es Quito, Guayaquil y Cuenca... es el color, el aroma... la injusticia y los buenos sentimientos. La honestidad y los sueños de un país en que el calor se une con sus grandes alturas para aclarar las vidas y limpiar las lágrimas para comenzar a soñar nuevamente... como Tristeza y Esperanza.