Los 8,8 grados Richter que sacudieron a Chile el sábado 27 de febrero, si bien no tuvieron efectos físicos en mi familia o mis amigos... fueron un remezón para un verano que ha traido abundancia de noticias ingratas, creo que como nunca muchos de mis conocidos estuvieron a punto de dejar el reino de los vivos... para pasar al otro... desde mi madre que fue atropellada en enero, pero que afortunadamente está bien, hijas de amigas en la UCI, hijos de amigas que partieron, terremotos y despedidas han marcado a este verano 2010 con una marca dura... pero de la que hay que seguir adelante... Hoy en el último día de la presidenta Bachelet como presidente, se termina un ciclo en la historia de Chile... comienza otro, del cuales ustedes serán testigos a traves de las vidas en 35 milímetros... por ahora el regreso será con lo que quedó rezagado en febrero de las películas del 2010, para dejar abril para Hitchcock, y mayo para el cine latinoamericano (si es que el destino dice otra cosa).
Agrdezco la solidaridad de todos los que han preguntado por la situación, estamos bien con ganas de seguir de nuevo... ahora después de tanto movimiento (que continúa) se entiende lo importante de la vida, por eso también agrego esta carta de ajuste, con ella retomar cada color puro y dejar de desilusionarse de pequeñeces... vivir es lo más importante y amar es el material con el que se construyen las ilusiones.
Creo que la ocasión vale para contar lo que me ha tocado vivir en estos extraños días, volviendo de ver An Education, la noche comenzaba y parecía todo absolutamente tranquilo, en medio del sueño comienzo a sentir un ruido de resquebrajamiento (que en los siguientes días se ha vuelto una señal), el sonido me despierta y un bamboleo leve me indica que esto es un temblor. Antes había sentido otros sismos pequeños, sin duda éste era el más grande, pero no merecía si quiera levantarme... el problema es que el sismo continuaba, y peor aún, aumentaba mucho más, cuando comienzo a sentir que en el living comienzan a caer los libros, los maceteros y el susurro comienza a convertirse en un bramido, practicamente igual al paso de un ferrocarril por mis oidos, mi cama comienza a moverse completamente para quedar en medio de la pieza... y decido levantarme... desde el ventanal de mi pieza en el piso once de un edificio, comienzo a ver el horror de la ciudad, veo como los otros edificios se movían como si fuera un trigal, en medio de destellos de luz con los cortocircuitos, la idea era más que clara, ésto era un terremoto.
El segundo terremoto de mi vida, para los chilenos, cada evento de éstos es una llaga que no se olvida, a mis padres les ha tocado vivir cuatro terremotos, mi abuelo seis... así es un tema recurrente de nuestra geografía. Yo sólo he vivido dos, el de 1985 cuando tenía ocho años un día 3 de marzo de 1985... ahora el 27 de febrero de 2010, ocurría lo mismo pero de forma distinta.. el de 1985 el movimiento había sido vertical y el de ahora era horizontal, por lo que costaba más caminar algo tan simple como ir de la cama al living, como la canción de Charly García, era como volver a aprender a caminar, el televisor se estaba acercando al precipicio lo tomé y lo dejé tendido en la cama... todo lo que cuento lo hacía mientras seguía con más intensidad el terremoto... ¿qué hacer?, descarté bajar las escaleras, o ir al balcón era peor... bajar a la base del edificio puede ser sinónimo de que te caiga una corniza y no estar escribiendo ésto...
Los edificios seguían en movimiento frente a mi ventana y desde el fondo del suelo... comenzó a emerger lo más espeluznante, una densa nube de tierra que empezó a salir dsde los cimientos... ahí solo quedó entregarme al destino... si se cae este edificio, no queda otra que tratar de sobrevivir... después de más de dos minutos, empezó a calmarse todo... las alarmas sonaban y la oscuridad con sabor a polvo abundaba por todos lados... todo ha cambiado desde éste momento...
(en este momento... está temblando nuevamente) mañana seguiré contando en este mismo post el resto de la historia... un abrazo a todos y gracias por los mensajes de preocupaciòn
En realidad eso de vivir mundos pasa en todos lados, yo algunas veces he visitados otros mundos (y no es que me crea Yosip Ibrahim) es que en Santiago, como en todas las ciudades hay distintos microcosmos, por ejemplo me dio por entrar a un gimnasio y ahí conocí a todos esa gente preocupada de sus musculos... así como mi ambiente lleno de más temas de temas urbanos... pareciera que las cosas son muy distintas a otros lugares, pero al fin de cuentas lo que necesitamos todos son las mismas cosas.
Pero a veces el mundo que construimos no es el que más deseamos, añoramos una vida con más riqueza, amor y felicidad. A Coraline le ocurre un poco eso... sus padres son profesionales exitosos, tanto que su ego no permite ver las cosas más simple que pasan por la pequeña. Simplemente un poco de atención, nada más que eso, conversar, reir, o jugar un rato... porque en el mundo de Coraline sus padres no son como un totem, quiere que sean brazos que acojan, o simplemente una caricia, una linda mirada y una sonrisa... lamentablemente esas cosas no están en el mundo real de Coraline.
Pero un día en la nueva casa descubren una pequeña puerta cerrada con ladrillos, que en la noche guiada por unas ratas la transportan a un mundo paralelo, donde todo lo que quiere resulta, su madre le prepara las comidas más deliciosas, mientras su padre feliz la abraza y conversa con ella... la única diferencia es que en vez de ojos tienen botones pegados en sus ojos, todo es bello y gira en torno a Coraline, el circo de ratitas funciona completo sólo para ella y su amigo... sus vecinas bailarinas preparan grandes musicales y todo absolutamente todo, gira en torno a la niña... pero las cosas parecen no ser tan buenas en el otro mundo... en realidad la familia de ojos de botones, es una brujería que está en gatuzando a Coraline.
Coraline debe comprender que su mundo es otro, y en esa travesía reconoce lo hermoso de la vida. Es que los sueños nos van dejando con la frente más alta y nos agrandan los actos ininmaginables... pero el afan de Coraline es sólo un poco de atendión... y el otro mundo la está alegrando mediante engaños un mundo falso.
En un fin de seman en que me tocó ver a los niños más frágiles ser los más fuertes, como mi sobrina que en Reñaca tuvo la fuerza para salir de la UCI, para el hijo de mi jefa que partió después de veintiún años a otro de sus mundos, despues de pasar por este mundo con el silencio de una parálisis cerebral, para todos los hijos de los que leen que sólo esperan que en el mundo real los abracemos y compartamos una sonrisa más que cualquier juguete, película o dinero.
yo vengo de atras yo vengo de abajo tengo las uñas sucias porque yo trabajo me he pasado toda la vida mezclando cemento para mantener a los gringos contentos tu no sabes todo lo que yo cosecho para dormir debajo de un techo pero yo no soy blandito yo no me quito tampoco me criaron con leche de polvito soy la mezcla de todas las razas batata, yuca, platano, yautia y calabaza no me vendo ni que me paguen a mi orgullo le puse un candado y me trague la llave (Calle 13)
El trabajar en el paseo ahumada hace que uno no pueda evitar mirar rostros, es un sector en que se pasean practicamente todas las clases sociales de Santiago, pobres, ricos, extranjeros, indigenas, en fin... todos con sus historias marcadas en sus expresiones, yo me empiezo a imaginar que pasará por sus vidas, silenciosos, con el ceño serio, es poca la gente que pasa realmente alegre, como si todos tuvieramos nuestras preocupaciones en la frente... en un país en que las clases sociales están marcadas en el rostro es fácil saber más (o creer que se sabe) de un persona con sólo mirarla... ese filtro lo pasamos todos desde la entrada al colegio hasta la muerte... Por lo que escucho ese prejuicio se esparce por muchas ciudades... no conozco lugar en que la etnia no sea motivo de selección.
Pero que significa estar en Harlem, con una obesidad mórbida, tener dieciseis años, con una madre que está en forma constante insultando, una autoestima de niveles subterráneos, que no sabe leer ni escribir, que tiene una hija con síndrome de Down y embarazada de su segundo hijo, ambos fruto de las violaciones sistemáticas de su padre... con esos antecedentes no se puede estar peor... pero no es una fantasía, historias de aberraciones abundan en todos los lugares, en los estratos socioeconómicos más bajos parecen salir a flote más luego. Pero el infierno no reconoce ni a ricos ni pobres.
Pese al entorno no creo en el cuento de que no se puede salir adelante, en el caso de Precious las cosas no son fáciles, su madre no quiere que ella estudie porque pierde parte del dinero del seguro que recibe y cada vez que la asistente social vuelve a su casa, ella literalmente se disfraza de mujer sufrida para recibir ayuda... es cierto son parte del funcionamiento del sistema subsidiario, en Chile lo hemos visto en la entrega de beneficios que mucha gente se acostumbra a las ayudas... Precious no es de esas personas... con una extraña capacidad de soñar en los peores momentos... cada violación, cada golpe se convertía se evadía con una imagen de un glamour que nunca tendría.
Nadie dice que vivir es fácil... aunque es cierto que a algunos la suerte los desliza por el tiempo. Pero a otros nos ha costado más, no tenemos ni apellidos vistosos, ni abolengo generacional, nuestras cuentas corrientes se rasguñan a fin de mes y nuestros sueños no aspiran a grandes cifras. Pese a ello queremos ser más... y no me refiero a ser multimillonarios ni "emprendores" me refiero a crecer como personas. Precious tiene la necesidad de escribir, de contar lo que ha vivido y seguir adelante. Harlem es un lugar como tantos en que la pobreza se ha concentrado... donde crecer es más dificil, pero donde se aprende más de la experiencia, donde se convive con la muerte y el hambre... donde el que vive un día más es porque ha tenido la fuerza de seguir... y por lo mismo Precious es una vida en treinta y cinco milímetros.
Cesante linda palabra,tiene gusto a humillación, huele a pasto resollaoy pesa como una carga.Yo estoy conciente que el hombrees animal de costumbre,fruta que a golpes madura,pero el golpe del cesantemás que hacerlo madurarcomo que tira a pasmarlo (Quelentaro)
Después de las elecciones, con la derrota de quienes gobernaban, para los que trabajamos en el servicio publico, empezó a aparecer el fantasma de la cesantía... el miedo y la incertidumbre de saber quienes serán los nuevos jefes, que llegarán con sus asesores, ¿harán una razzia con los que estamos?, algunos dicen que se irán porque no están dispuestos a trabajar con la derecha política. La verdad yo... no puedo pensar así... es que no es fácil quedar desempleado, con el nivel de endeudamiento que acarreo y la vida que llevo, no sería fácil arreglarmela sin mi trabajo principal... además (y es lo más importante) me gusta lo que hago, soy feliz en ello, pese a que no tiene nada que ver con el cine, trabajar como geógrafo es parte de mi hobby, hacer lo que me gusta y que más encima me paguen es algo que no muchos pueden hacer... de todas maneras mientras escribo esto, toco madera y le rezó a los santos para que los cambios no sean más bruscos de lo que nos imaginamos y que las cosas salgan bien para todos... porque el objetivo es el mismo para todos... esperemos que los fantasmas que nos asustan del marzo que viene sean de bien.
Ha llegado un señor con unas carpetas a la oficina, es un tipo muy arreglado, se instala en una sala de reuniones y comienza a llamar a algunos empleados, después de presentarse como Ryan (George Clooney) le informa que a partir de hoy la empresa ya no requiere de sus servicios, esa es la forma sutil de decir que la gente está despedida... algunos jefes no tienen los pantalones en època de crisis de informarle a sus empleados fieles que ya no seguirán trabajando en la empresa... ahí es donde aparece una empresa que se dedica a informar a los empleados que se encuentran despedidos, que seguirán con algunos beneficios temporales... y unas palabras de aliento para que sigan en pie.
Sin duda son las palabras más duras que nos pueden decir en nuestros trabajos, yo no lo he vivido directamente, pero son momentos dificiles... pero para Ray todo eso es parte del trabajo, lo hace por todos los confines de Estados Unidos, en todos los aeropuertos, ha acumulado tantas millas que espera el premio mayor, su vida de viajero... trescientos cuarenta y cuatro días al año... hace que no sea posible tener raíces... y de lo mismo se jacta... no deja en su mochila ni los recuerdos, ni a su familia, ni sus hijos en fin a nada que se le convierta ancla de su verdadero hogar, el aire. Subir y bajar de cada avión lo ha hecho un donjuan que se encuentra en algún lugar del territorio para ver si alguna vez hay un reencuentro...
Pero todo cambia gracias a dos mujeres... la primera es Alex (Vera Farmiga) otra viajera con la que después de una sintonía de engranajes... la pasión puede más, lo malo o lo bueno es que se encuentran en alguna parte de Estados Unidos casualmente. La otra mujer es la joven Natalie Kenner (Anne Kendrick) una joven aplicada que desea revolucionar las tareas de la empresa, para ahorrar la gran cantidad de gastos que generan los viajes de los empleados... para ello se le ocurre la "ingeniosa" idea de despedir trabajadores por internet, desde una central le indican la gente que su trabajo ha cesado. Para Ryan eso es una estupidez, es un momento tan delicado que no puede ser asistido en forma remota...
Para demostrar y aprender casos Ryan y Natalie se van de viajes juntos, ambos comienzan a vivir en personas lo dificil que es despedir a la gente... "Muchos hombres importantes han estado en tu lugar alguna vez, y ésto ha sido motivo para levantarse con más fuerza"... no es fácil decir que uno se va, los que lo han vivido lo saben, en una sociedad como la nuestra exitista, comparativa, arribista y competitiva quedar cesante se convierte en una marca en la frente, que muchos pueden reconocer...
La filosofía del eterno soltero Ryan que dice que uno debe andar con la vida con la mochila liviana, de a poco va desmoronándose, comienza a enamorarse de Alex y de la necesidad de no estar solo, ahí se da cuenta que vivir por el trabajo lo ha ido convirtiendo en casi un ermitaño de los aeropuertos, que su casa son los aviones y que la vida se la ha pasado acumulando millas, mientras el mundo de Natalie también se arruina cuando termina con su novio y todo su ideal de metas que debía cumplir a la edad que tenía (una estupidez que yo también tuve cuando tenía veinte años) se vino a abajo, dos extremos de estilos de vida van conversando y discutiendo de lo que significa vivir, amar y trabajar... como si trabajar fuese sinónimo de vivir... El mundo se ve por los aires como imágenes de ciudades, campos de cultivos, ríos y nubes... arriba del avión sólo parecen cuadros impresionistas... abajo está lleno de sueños y anhelos de mejorar... espero que a nadie se le aparezca un Ray para decirles que en el lugar en el que ustedes trabajan "ya no necesitan de sus servicios".
Nos empeñamos en dirigir sus vidas sin saber el oficio y sin vocación. Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones con la leche templada y en cada canción. (Joan Manuel Serrat)
Se me hizo una lectura habitual el diario "La Razón" de Lima, no por afanes de "espionaje", si no por el tono de sus portadas, en ellas siempre alguien "cuadra" a otra persona, en su mundo de fantasía las noticias giran en cuatro ejes... Defender a Fujimori, Defender a los militares y a la Policía, Atacar a Hugo Chavez y denunciar la futura guerra con Chile que ellos miran... afortunadamente conversando con diversos amigos peruanos, se que es un diario que lee una minoría... pero no quiero hablar mal de otros diarios... sabiendo que en Chile solapadamente tenemos diariós que son enfocados a segmentos sociales de altos recursos que sin duda dejan mucho más que desear que La Razón de Lima...
En este diario se defiende lo indefendible a la hora de recordar las masacres de La Cantuta, y otros hechos que Perú debió sufrir tanto por las Guerrillas como por los militares. Se desconoce la comisión de verdad y reconciliación de Perú y las atrocidades cometidas en esos extraños días que nos tocó vivir en los años ochenta...
Pero un canto quechua de una mujer, en medio del negro, va relatando uno de los horrores más grandes que le tocó vivir a las mujeres cuando fue violada y su esposo asesinado... ese día inolvidable de dolor hizo que en su vientre naciera Fausta (Magaly Solier) y que entre ambas el vínculo madre e hija fuese más fuerte que el propio idioma quechua, en su sonido hecho canción se va revelando el horror de una mujer que tuvo que comerse el pene cercenado de su marido difunto como tortura de esos días... todo ese miedo a los hombres, a las violaciones fue la historia con que creció Fausta... y como se cree sufrió de "la teta asustada" en que el miedo se transmite a través de la leche materna a la hija... por eso Fausta era una mujer tan asustadiza, y con un pánico total a los hombres.
El mismo día de la muerte de su madre, Fausta sale al patio con sangre de narices casi nublada, al llevarla al doctor, éste descubre un secreto que lleva en su "interior"(y que no contaré porque no es cualquier Macguffin), ellos son pobres y viven en uno de los sectores áridos de los exteriores, Manchay en los sectores altos de Lima. La vida de Fausta cambia sin su madre , necesita ahora valerse por si misma y enterrar a su madre en un lugar digno antes del matrimonio de su prima... en su camino encuentra un trabajo en la casa de una pianista, una hermosa casa de ricos, al lado de un mercado, parece la entrada a un oasis de tranquilidad en medio de los gritos de los vendedores del mercado.
Por su parte su tío se encarga de animar matrimonios... y con ello se van observando distintas tradiciones de la fiesta más importante de la vida de muchos... En la temerosa vida de Fausta, sus preocupaciones son otras, mientras su hermosa voz y sus ojos inolvidables, sólo susurran lo que vive y que trata de superar... el mundo latinoamericano es auténtico, tiene sus propias tradiciones y sus creencias. La violación de la que es víctima la mamá de Fausta, es sólo uno de esas "externalidades negativas" o "daños colaterales" que la represión de los años ochenta trajo (por Sendero Luminoso, el MRTA y por las mismas Fuerzas armadas) , mientras (al igual que en Chile) los asesinos y torturadores siguen caminando libres por las calles, mientras las fosas comunes y los pueblos enteros "pacificados" siguen clamando sus nombres como susurros de hermosas canciones en quechua. Al menos ahora tenemos la Teta Asustada de Claudia Llosa, para conocer algo de la barbarie de esos extraños días. Al menos nos queda la Teta asustada para darnos cuenta de lo que estamos criando, así como vimos en La Cinta Blanca los niños criados son como una esponja a la que le transmitimos todos nuestros miedos, creencias, soberbias, entre otras cosas... no sólo por la leche materna... también por nuestos actos... ... y es lo que más debemos cuidar.
Hasta el día en que murió mi abuelo, mi madre siempre le tuvo terror, cuando se enojaba gritaba y era capaz de romper las cosas, él era grande y muy serio, pocas veces lo vi alegre… estando sobrio… porque cuando se emborrachaba era como Mister Hyde.
Mi abuela murió antes, para ella el miedo era mayor, ni siquiera respeto… miedo con todas sus letras, toda su vida vivió al alero del señor, aguantando infidelidades, economías “de guerra” y criar cinco hijos y ver morir a uno de ellos.
Nosotros en cambio, no nacimos con ese miedo, porque más que trataron de inculcarlo, sobre todo mi abuela, nunca nos asustamos con los grandes retos del gran jefe de la familia, o será porque en la familia de mi padre la situación fue muy distinta y en mi familia igual, donde siempre se ha escuchado más, y nunca ha existido miedo entre integrantes (pese a ver enojadas a mis hermanas como las he visto)…
Es que las generaciones han cambiado, bueno… eso parece… porque hoy, después de ver el nuevo gabinete de los próximos años, sentí en quienes llegaban lo mejor y lo peor de la derecha… esa imagen de estabilidad económica, emocional y “moral” de la que se jactan (o que envidiamos), mientras se leía cada brillante curriculum… primero sonaba un nombre de las más distinguidas familias de la aristocracia chilena, luego sus estudios en la Universidad Católica, sus estudios en Harvard, y luego de que empresas (en plural) venían, o eran propietarios, por último la cantidad de hijos (hasta siete hijos)…Entre todo ese espiritu perfeccionista da miedo cuando se esconde el fracaso.
El mundo de principios del siglo XX, tenía gérmenes del antiguo régimen, y en la Alemania de 1913, la sociedad se dividia entre la nobleza y el resto... en las tierras del Barón (Ulrich Tukur) se generaba una sociedad perfecta, donde los trabajadores cuidaban sus tierras, tenían un pastor protestante, un profesor y un médico. No se necesitan policías porque existe la confianza mutua entre todos los componentes... En un mundo tranquilo los hijos de todos los que vivían en la villa jugaban entre ellos sin problemas ni miedos... es que cuando niños somos todos iguales, tienen los mismos juegos y cuando encontramos a otros, lo más probable es que terminen todos jugando
Todo cambió el día que el doctor (Rainer Bock) volvía a su casa cuando un cable puesto en forma intencional hace tropezar al caballo y deja en el suelo al doctor. No se sabe quien fue ni cuales fueron los motivos... mientras se trata de volver a la normalidad, cada vez van ocurriendo cosas más horrorosas en el pueblo... mujeres muertas, niños perdidos y deseos de venganza parecen generar un clima distinto. Los niños silenciosamente viven todos los sucesos, en sus ojos tristes van sintiendo cada una de las varillas de castigo que tienen... los hijos del pastor por ejemplo, se les ata una cinta blanca para que recuerden la fragilidad de la inocencia.
Esos ojos que lloran tristes, no saben que lo que están comenzando a ver es el comienzo de la muerte, que el tranquilo arroyo será parte del escenario de las más grande masacres que verá Europa... mientras sus padres siguen educando con el miedo, escondiendo o disfrazando las aberraciones más grandes que se les puede hacer a un niño, la vida del pasado era de blanco o negro, donde la oscuridad sólo podía ser alumbrada en parte por tímidas candelas y la inmensidad del día dejaba en descubierto cada incomprensión que lo cotidiano pensaba disimular.
Eso que se veía exitoso, tenía tintes de esconder los verdaderos fracasos, frente a apariencias exitistas más que exitosas. Muchos de nuestros padres les tocó vivir el maltrato y los varillazos de sus "malas conductas" que cuando adulto se les llama accidente... un niño que rompe un plato hace una maldad, un adulto tiene un accidente cuando rompe uno... la infancia no tuvo el color rosa para muchas de las generaciones anteriores... la tristeza y el miedo eran parte del cotidiano con esos señores enojados que llamabamos padres... los de hoy son distintos (al menos los míos) esperemos que nosotros no coloquemos cintas en el brazo, y llenemos más besos y sonrisas el presente de los hijos que de competitividades idiotas. Que les enseñemos más de la belleza que del triunfo, más de lo que cuesta ganarse las cosas que rellenarlos de lo que desean... en fin de que seamos mejores personas, más valientes y más libres.