Creo que hace más de quince años que tengo alguna deuda, entre el banco, la universidad, las tarjetas de crédito (que sufren después de cada viaje que hago) a veces es pequeña y otras (como ahora) es muy grande... pero no me preocupa mucho, en cierto sentido porque tengo trabajo para pagarlas, pero si no lo tuviera... realmente sería muy dificil sentirse tranquilo... creo que a todos nos gusta el dinero... o más que el dinero... poder hacer cosas con él... el problema es que no todos podemos conseguirlo, y cuando uno escucha que gerentes de megamercados ganan cien millones de pesos mensuales (unos ciento setenta mil dolares) más que envidia da rabia... principalmente porque con el sueldo de uno de ellos, le pagan a absolutamente todos los cajeros. Después vemos al millonario de turno haciendo donaciones extraordinarias de su propio patrimonio... más se entiende que las cosas no están bien en Chile... y para los endeudados no hay mucha esperanza de llegar a ser como esos privilegiados.
Alex (Johannes Krisch) no ha tenido mucha suerte en su vida, después de salir de la carcel no ha tenido nuevas opciones para surgir, su trabajo en un burdel de Viena lo mantiene al margen de sus sueños. Tamara (Irina Potapenko) llegó de Ucrania a Austria a dedicarse a la prostitución que más se puede hacer para empezar a juntar dinero... Alex y Tamara están enamorados, pero nadie lo puede saber. En realidad se puede dejar la historia hasta ahí porque no habría más que hacer en la vida que seguir viviendo los días como se viven en ese presente, con un proxeneta autoritario, con un novio escondido y con un futuro limitado por lo que la juventud carnosa permita en el ajetreo nocturno.
Sólo queda asaltar un banco para obtener un poco de dinero y fugarse a vivir juntos, comenzar los sueños y amarse libremente sin miedos. El miedo de Tamara abunda ese día se ha alejado del terror, pero no es la mejor idea asaltar... pero que más queda por hacer... el asalto funciona completamente, no hay heridos pero lo que sale mal es en el estacionamiento... mientras Tamara espera un policía pretende sacar una multa al auto... Alex arranca y el policía dispara de muerte a Tamara... la hermosa mujer que había motivado hasta lo imposible, ahora se iba al lado del brazo de Alex... el dinero y la mala suerte asesinaron a una mujer inocente.
El único refugio que le queda al fugitivo es la casa de su padre en medio de su granja, ahí Alex comienza a vivir su nueva vida, o mejor dicho a actuar su nueva vida, mientras el odio y las ganas de vengarse se canalizan en cada tronco que se corta para dar calor, la foto de Tamara sigue en la billetera de Alex y la tristeza del error le borran lo poco de sonrisa que quedaba. P
Por otro lado los vecinos de su papá se encuentran con una gran depresión, por una parte los hijos no han llegado y por otra Tagportiert un policía, asesinó por error a una mujer en un asalto a un banco, la mujer con los balazos, será tanta la coincidencia... en los pueblos pequeños de las periferias pareciera ser que sí. Quienes mataron a Tamara son los mismos amigos de su anciano padre.
La venganza entonces parece estar más cerca de lo que se cree, el policía que asesinó a Tamara por accidente es el vecino de su pade, y la mujer solitaria es su esposa... son multimples las soledades que se acompañan entre si, Tamara ya no está, y su padre ya senil necesita la compañía de Sussane (Ursula Strauss) la esposa del policía. Poco a poco Alex piensa en la venganza, piensa en lo que llevo el tema de las deudas y el arrancarse escondidos del burdel. Ahora un policía con culpa, una mujer muerta, un hombre solo y otra mujer sin hijos... todo parece mezclarse, la leña sique cortándose, el hacha allana el odio y el nuevo presente se encarga de hacer pensar en lo que viene. La revancha parecerá distinta... los motivos sobran y entre piedras que caen en un lago formando ondas, la vida parece lentamente a desvanecerse ese impacto profundo que se convierte la tempestad en calma...
Revanche es una película austriaca que va como candidata al Oscar como mejor película de habla no inglesa
Desde que empecé a trabajar en el sector público, vi la otra cara de la moneda, antes desde la universidad nos dedicabamos a criticar al sector público por flojo y al privado por pensar sólo en el lucro... ahora me fijo que muchos de esos pensadores se dan vuelta en su tema escribiendo y reescribiendo el mismo paper, en distintas revistas... y gritando a los cuatro vientos que ¡alguien tiene que hacer algo! mientras siguen sentados en sus sillones... hablando de la segregación, las viviendas sociales, la pobreza, el subdesarrollo, lo mal que está el transporte o la ciudad... al final se van acostumbrando a fruncir el ceño... a creerse doctores con la toga y el birrete, a llenarse de un aire que los hace distintos, casi como los gurúes por supuesto alimentados por las alimañas que le aumentan el ego a estos seres. Ellos hablan al final de las conversaciones, porque sus palabras son las más sabias, ellos no hablan de farándula, no ven el cine de Hollywood, escuchan música clásica y viajan a Europa a ver a sus amigos de los institutos que estudian a los países subdesarrollados... como ven... creo que los detesto un poco.
Así parece ser el profesor Walter Vale (Richard Jenkins) , como catedrático de Connecticut, un tipo serio y triste que en sus clases habla del desarrollo económico en los países del tercer mundo, como le gusta llamarnos en Europa y Norteamérica. Entre las clases de piano y las clases parece todo una monotonía aburrida que sólo espera seguir marcando el paso del sol por su cara... no le causa gracia la pedagogía didáctica de sus profesores de piano, tampoco los atrasos en los trabajos de los alumnos y al parecer tampoco tiene amigos... por el embarazo de una colega debe ir a Nueva York a presentar un paper que había escrito con su colega... él no con mucho animo (como siempre) no desea ir, es que en realidad el no hizo nada de ese paper sólo aparece su nombre a modo de paragua para la colega... algo muy común entre los "catedráticos" que le colocan su nombre a las tesis de sus alumnos... en fin al final de malas ganas debe ir igual.
Sólo recuerdos tiene Nueva York para él, su esposa fallecida, el piso que dejó lleno de fantasmas le espera nuevamente después de años... al abrir la puerta siente ruido, algo pasa... sigilosamente camina, cuando un grito desde el baño asusta a una mujer, !que hace este viejo en el departamento que arrendamos! como un malentendido descubren los dos inmigrantes que han sido engañados por un sinvergüenza que les arrendaba un piso que tenía otro dueño. En un principio los despide pero con algo de remordimiento (y sentido común) les pide que regresen al departamento es de noche y hace frío.
Los inmigrantes se llaman Tarek (Haaz Sleiman) de Siria y Zainab (Danai Gurira) de Senegal, entre sus pertenencias se encuentra un Djembé, que le causa gracia al profesor la música lo atrae siempre y el sonido de las percusiones no le molesta en lo absoluto, en un momento en que no había nadie en casa decide, a modo de travesura, tocar el instrumento... al descubrirlo Tarek, le comienza a enseñar. El mundo comienza a cambiar en ese momento, atrás quedó ese piano que suena como la voz de su esposa fantasma, ahora el sonido que retumba es el de su corazón, el Djembé posee un sonido más profundo mientras más al centro se toca, y los sonidos agudos se encuentran en los bordes... ahora parece ser que al mundo lo volvieran a pintar con nuevos colores, las cosas parecen tener perfume y el Central Park vuelve a ser un espacio de color y alegría para Walter.
No es fácil andar con un Djembé en la calle son grandes, tanto así que cuesta pasar por los pequeños torniquetes del metro, eso le sucede a Tarik y con ayuda de Walter pasan los tambores primero y luego él que queda atascado entremedio... hasta que pasa igual, el problema es que un policía vió otra cosa... no vió los tambores que pasaban, el vió a un sirio que se intentaba colar por el metro... como siempre en esos momentos el policía no quiso escuchar las explicaciones de Walter, ni mucho menos las de Tarik... es que las cosas no son fáciles para un extranjero que viene del "tercer mundo". Ese mismo que el profesor Walter quiere tratar de entender en sus clases, el mismo tercer mundo que les lava, les plancha y le cuida a los niños al primer mundo... ese es el mundo hostil para los que tienen un sueño... especialmente cuando como Tarik son inmigrantes ilegales...
Pese a todo lo que parece que conté en este post, recién la historia comienza, el profesor que parecía ser un visitante para quienes creían ser los residentes, se dan cuenta que ellos son las cosas son al revés. Walter se da cuenta lo basura que se puede convertir una sociedad que no entiende a sus inmigrantes y es capaz de golpearlos en el metro, como alguna vez en Barcelona unos jovenes lo hacían con una ecuatoriana en el metro. El mundo es dificil y no tiene lugares en un ranking, no hay ni de primera ni de tercera categoría, ahora estamos juntos... todos queremos lo mejor para él, porque lo que es bueno para nosotros es también para los demás... espero que algún día esos que dictan esas políticas migratorias llenas de restricciones entiendan que lo que se quiere es cumplir los sueños... y para eso existe un planeta completo donde poder hacerlo.
Antes no podía creer cuando me contaban de gente que no conocía la pobreza, yo la tenía al lado de mi casa, pero a la vez no conocía gente con dinero hasta que por el año 1984 fui al Mall Parque Arauco ahí entendí que yo no era rico y no tenía todas esas cosas bellas que veía en esas grandes casas... pero no se que es peor, no ver la pobreza o no ver la riqueza de otros... No pude quitarme de la cabeza mientras veía Frozen river la imagen del cine estadounidense de los cincuenta, con la familia contenta, los suburbios hermosos y las esposas perfectas... esa edad de oro que el pomposo cine nos entregaba para demostrarnos que ellos eran lo mejor mundo y deberíamos ser todos así... los sinceros años setentas comenzaron a mostrar la desilusión que los sesenta y sus guerras habían sembrado en un país hecho con restos de naciones, hoy sólo quedan como recuerdos esos mega musicales y esas escenas coloridas de los días que siguieron a la Segunda Guerra Mundial.
Los Mohawks, nativos de los Grandes lagos actualmente viven en el territorio de Estados Unidos y Canadá, en reservas que se rigen como naciones "independientes" dentro de ambos países, cerca de su territorio se encuentra Plattsburgh, una ciudad pequeña en que una noche de pleno invierno un hombre decide dejar una esposa y dos hijos, para conseguir su fortuna, el problema es que se lleva los ahorros de la casa prefabricada que comprarían, se llevó el auto, se llevó las ilusiones de una navidad juntos, se llevo el amor de la familia. La cama era más grande esa mañana para Ray (Melissa Leo) al salir de la casa rodante se da cuenta que no queda mucho... una leve sonrisa en medio de esa cara llena de dolor y un beso para calmar a los niños parece ser el consuelo.
No todo es tan fácil en Estados Unidos, el hambre, los problemas familiares y el deseo de salir de la pobreza son temas que si bien siempre han existido, lentamente vuelven a aparecer, Ray no se quedará de brazos cruzados y parte en la búsqueda de su marido, com ludópata enfermizo lo busca en bingos hasta que lo encuentra... en realidad encuentra su auto en el estacionamiento de un Bingo. En un instante el auto parte y se introduce en una reserva Mohawks, de donde se baja una mujer indígena... del esposo no hay señales... el auto un sedan con un gran portamaletas que se abre desde el interior no deja de ser interesante... la nativa Mohawks se llama Lila Littlewolf (Mysti Upham), entiende que esa mujer fue abandonada por su esposo y que necesita dinero... le ofrece vender su auto a un conocido y parten a un viaje que les cambiará sus vidas.
El camino es peligroso el río Saint Lawrence está congelado, en algunos sectores es firme y el auto puede cruzar la frontera, al otro lado en Canadá se encuentra con el "vendedor" el trato cambia cuando Ray se da cuenta que las características del auto permiten que en el interior de su portamaletas quepan facilmente personas... y en este caso son dos inmigrantes ilegales chinos los que realizan su primer viaje... es un delito el tráfico de personas... todos lo sabemos... y ella no quiere involucrarse en dicho ilícito... pero ahí como acá, no es fácil surgir y las puertas se le siguen cerrando a Ray en otros trabajos, por lo que el abrir la puerta trasera del auto, cruzar el río congelado y transportar personas con sueños de surgir en el gran país del norte, comienza a convertirse en una necesidad, con ello también un poco de amistad entre la parca blanca y la introvertida mohawks, entre las desconfianzas mutuas, las necesidades de recuperar hijos, dignidades y sueños, el río congelado se convierte en frágil pilar de los deseos.
Hace años una persona punk era mirado con miedo, la gente los veía como delincuentes, lo mismo ocurría con los metaleros y otros movimientos, ahora nadie se asusta de ver a un tipo con sus peinados mohicanos, algo parecido pasa con los musculosos gladiadores de la lucha libre.... al final todos (incluso Ozzy) somos buenas personas. Pero como estamos llenos de prejuicios temerosos nos asustamos de todos desde los homosexuales, hasta los pobres... y también sorprenden esos musculosos aceitados de la lucha libre. Por supuesto espero que nunca me llegue un combo de alguno de esos brazos gigantes de Triple H o cualquiera de esos de la World Wrestling Entertainment. Pero en The Wrestler no estamos viendo a la WWE, simplemente se trata de una liga mucho menor en el mundo independiente. Ahí está The Ram el gran luchador de los años ochenta, que aún sigue en los rings venciendo rivales, admirado por los niños y por los no tan niños.
La vida se supone que tiene muchos años, y se supone que hay que vivirlos todos los que tocan, hay algunos que se dedican a vivir algunos años y otros a recordar los mejores que vivieron, cuando escucho a Martín Vargas o a Ivan Zamorano siempre serán el ex-boxeador, o el ex-goleador... debe ser triste ser el ex todo el tiempo, por mucha pobreza o riqueza que se tenga, la vida parece entregar los bonus tracks para recordar el pasado... hay personas de la televisión que sufren por que ya no aparecen, actores que se quedan en el olvido y personajillos de realities que añoran otro minuto de fama en la pantalla.
Pero el tiempo te deja de espalda y cuenta hasta tres para vencernos y en el caso de The Ram, le cuesta un ataque al corazón, tanto esfuerzo y tanto amor que se ha dado en los años es incomprendido por un corazon que no acompaña. El amor, los hijos todo se dejó atrás en un momento por el ring, por la grandeza del triunfo, por el cariño del público se acercan y alejan a la vez. Han pasado los años y sin darse cuenta entre tanta grandeza no había nada abajo, no estaba el amor, ni los hijos cerca, ni siquiera un sustento económico...
¿Yo te conozco a tí? tu eras The Ram... hay una cicatriz por el pecho que parece que arrancó a ese luchador de su grandeza del pasado, pero que màs puede hacer alguien que dejó toda su pasión en una época renunciando a todo el resto de las cosas que tenía que vivir... es un hombre vacío sin su máximo sueño y por más que trate de ser el mejor vendedor en un supermercado, por más que trate de ser padre, por más que trate de amar a la única mujer que conoce (¡y que mujer! Marisa Tomei) nada supera al pasado, a quien fue el mejor y el más querido de los luchadores.
No puedo dejar de pasar como conmueve Mickey Rourke en este papel, espero que sea reconocido, no sólo por su redención si no por el gran personaje que encarnó.
Pasaron diecisiete años desde que nos reunimos con mis compañeros de educación básica en el año 2006, habíamos dejado de vernos en 1990 ahora con otros ojos todos nos recodábamos de nuestro profesor jefe y de lo "cariñoso" que era con algunos de mis compañeros, se le sentaban en sus piernas, el les hacía cariño los besaba y nosotros, niños de los ochenta, lo veíamos tan normal que lo aceptáramos. Ahora viejos nos damos cuenta de que eso era una conducta bastante extraña. En la enseñanza media en un colegio de curas también comenzamos a conocer seminaristas y porque no decirlo, amigos religiosos... con los años me enteré de situaciones muy difíciles dentro de los seminarios... perdón... difícil es una palabra sutil, cuando se trata de suicidios de seminaristas y sacerdotes violadores de novicios que después son alejados de dichas funciones para cumplir otras en un lugar distinto... con esas cosas empecé a comprender de que las cosas que uno cree que son, al final terminan siendo lo que parecían ser.
En un colegio católico del Bronx el padre Flynn (PhilipSeymourHoffman) habla de la duda y lo importante que es ser cuidadosos con ella, un poco extraña la homilía, al menos así lo siente la hermana AloysiusBeauvier (MerylStreep) que hace un tiempo mira con detención los pasos del curita joven. Es que la iglesia se está renovando, el Concilio Vaticano II ya permitía a los sacerdotes hacer la misa en idioma local, se dejaba el latín y una nueva renovación moral llegaba a la iglesia, como decía Juan XXIII un poco de viento fresco para la iglesia.
Los ojos de los puristas no veían con buenos ojos algunas acciones de estos curitas "buena onda" como el Padre Flynn, es que esos niños protegidos por el sacerdote que son llamados en medio de la clase no son situaciones muy correctas, el exceso de cariño llama a la duda... y otras situaciones no muy claras levantan sospechas... son los años sesenta y la pedofilia es un tema lejano para la curia... ahora que estamos más creciditos somos capaces de desconfiar de cualquiera, pero en esos días los sacerdotes aún eran hombres santos.
Como mi profesor que muy tarde entendimos que lo que hacía era incorrecto, o como esos seminaristas y sacerdotes que por sus conciencias fueron saliendo uno a uno de la congregación, los tiempos han cambiado... aunque la desconfianza continúa. Ha sido el tiempo el que se ha encargado de la duda, independiente de lo que siga creyendo, independiente de la fe, los sacerdotes ya aterrizaron y piden urgente una renovación que los libere de esos cuerpos que no han experimentado el amor de pareja, la pasión y el deseo. La duda es el motivo para desconfiar y para interpretar las cosas como uno cree que son, los signos de los tiempos son más claros y debemos aprender a leerlos para que no vuelvan a suceder situaciones tan penosas como las que pasaron.
Era extraño aquel hombre, o por tal lo tomaron, porque besaba todo lo que hallaba a su paso. Besaba a las personas, al perro, al mobiliario y mordía dulcemente la ventana de un cuarto... ... Por estas y otras muchas los cuerdos lo llevaron donde nadie lo viera, donde no recordarlo, y cuentan que en su celda besaba sus zapatos, su catre, sus barrotes, sus paredes de barro.*
Los diarios del ocho de agosto de 1974 en todo el mundo, colocaron una de las imàgenes màs impactantes, en los rascacielos más grandes de Estados Unidos un equilibrista cruza a través de una "cuerda floja" las Torres Gemelas del World Trade Center en Manhattan. El nombre de Philippe Petit quedó apilado en el olvido después como el loco que hizo la hazaña sque dejó pasmado a Nueva York por unos instantes.
Philippe sabía que tenía un don especial, al caminar por las cuerdas su sentido de equilibrio extremo lo hacía capaz de estar por largos tiempos sobre ellas, acostarse y sentarse en la soga. Así lo hizo en cada desafío por las calles de París, un día sin aviso en medio de una ordenación sacerdotal en Notre Dame entre las dos columnas apareció por primera vez Petit, como un elfo que se movia por el alambre caminaba con una pértiga haciendo equilibrio, mientras la sorpresa de quienes pasaban era de incredulidad y fantasía. Por perturbar el orden público su número lo hizo ganador de una cita a la comisaría detenido por perturbar el orden establecido.
Es que así son los seres mágicos como Philippe Petit, su vida corría por carriles distintos mientras el equilibrio de los alambres pasaba por sus pies... en Manhattan se construían las torres gemelas, ya en esos días corría por los sueños de Petit el momento en que podría cruzarlas de un extremo a otro domando al vértigo, al viento y a la razón... así siguió con sus hazañas... ahora en el puente del puerto de Sidney las cuerdas cruzaron mientras él se paseaba bajo el asombro australiano.
Pero en su camino Philippe se llenó de personas que creyeron en su sueño y con él lo comenzaron a acompañar en su locura mayor... comenzando a planear seis años antes lo que llaman el mayor crimen artístico del siglo, al mejor estilo de The Killing de Kubrick planificaron detalle por detalle los sesenta metros de distancia entre las dos torres. sesenta metros que eran más importantes que cualquier consecuencia, ni siquiera caer de esa altura, como si importara morir cuando uno ama, cuando besa al viento, al cielo y tiene a las nubes màs cerca... como si ser detenido por hacer algo indebido fuera superior a lograr los sueños que surgían desde siempre en el imaginario de Petit... así va Man on Wire contando cada detalle de la preparación de esos cuarenta y cinco minutos en que Petit caminó por esas torres que todos conocimos y sabemos en que terminaron... Petit al terminar su número fue detenido... y la pregunta que todos en Nueva York hacían era... ¿Porqué? porqué lo había hecho... una pregunta que en nuestro cotidiano parece tener sentido... como si todas las cosas se tuviesen que hacer por algún motivo. Las cosas de Petit no tenían mayor porqué que sentirse bien, que cumplir los sueños, por muy elevados que sean, por poco comunes... Philippe lo hizo y para los que no existíamos, o no estaban presentes ahora existe este documental para enamorarnos nuevamente de los sueños más íntimos de nosotros, para besar las cosas, para ser hombres extraños que besan la vida con sus sueños.
Man on Wire es candidato al Oscar 2008, como mejor documental.
Me van a matar muchos, pero no me creo eso del Territorio Antártico chileno, en los mapas de Chile sale siempre una extensión de la Antártida como si fuese territorio propio. El Tratado Antártico de 1959 que Chile firmó indica que el continente no es territorio de ningún país, aunque alguno decida reclamar su trozo. Así como que no se pueden hacer actividades militares o económicas en él. La ONU considera el territorio como soberanía de la humanidad en su conjunto y rechaza explícitamente cualquier pretensión sobre su soberanía por parte de cualquier país, pero en Chile los mapas siguen mostrando dicho territorio como la extensión del país. Pese a ello junto con las bases chilenas se encuentran bases argentinas, inglesas, ucranianas entre otras... con fines científicos... que en algunos casos también reclaman su soberanía de dichos territorios... en realidad, no encuentro grandes razones de uno u otro país para reclamar pertenencia del territorio... (ni el Uti possidetis Iure de Chile en el territorio).
Werner Herzog es admirable, y lo recuerdo siempre por Fitzcarraldo, la historia más asombrosa que me ha tocado ver en el cine, junto con Aguirre la ira de Dios han sido historias donde el el hombre en contacto con la naturaleza se convierte en un ser distinto... ya sea cruzar el río para encontrar El Dorado, o cruzar un barco tras las montañas, por los ojos de Herzog pasa las grandes hazañas apenas mencionadas por los libros... a su vez Grizzly man y Fata Morgana, me habían dado otra faceta en la que el documentalista deja fluir el paisaje con las palabras y la música... por lo que la llegada a mis oidos de los encuentros en el fin del mundo, no me hicieron dudar y quedé maravillado nuevamente.
Sabía que Herzog, no haría un documental al estilo Animal Planet... algo menciona al comienzo que no haría un reportaje de pingüinos... acá el escenario blanco se confunde con la fea "ciudad" de McMurdo, una estación que se ha convertido en la sede central de la Fundación Nacional de Ciencia. Desde ahí absolutamente todos tienen una historia de su llegada, de qué hacían antes de llegar a ese mundo blanco, cada uno desde sus especialidades vive la vida nueva que el hielo que parece suelo, en un mundo en que los biólogos marinos para bucear cavan en el hielo y se sumergen bajo el continente, para ver a los animales más extraños concocidos. Donde los glaciólogos nos hablan de hielos màs grandes que países flotan por los mares, donde los lingüistas denuncian que las lenguas se mueren y la tragedia que significa eso... en que seres buscan el cruce de pequeños hoyos negros que traspasan el planeta... donde la ciencia ficción no sólo se encuentra en las viejas películas, si no que se hace tangible en cada momento al ver como el día es eterno por meses...
En McMurdo lo cotidiano es tan distinto para nuestra vista, cuando hay que caminar con un balde en la cabeza para simular la ceguera de las tormentas, cuando una gran científica se puede introducir en una maleta y caminar con ella, las relaciones de vida son distintas y soprendentes
en un paísaje congelado en que el agua y las rocas se confunden, en que el sol y el azul y el blanco son opuestos que se pierden en el horizonte, en que la poesía del color brota por todos las extensiones que los sentidos nos brindan, con la voz de Herzog, la sicodélica música de las ballenas y el amor fiel a lo que se hace con vocación en uno de los lugares más australes del fin del mundo.
Encounters at the End of The World se encuentra nominada al premio Oscar mejor documental 2008.