jueves, 12 de julio de 2007

ZABRISKIE POINT

En Chile los años sesenta terminaron en 1973, la generación de la paz y el amor fue destruida a culatazos por la represión. En ese momento se despertó a la realidad el pelo se cortó con corvos, las canciones se convirtieron en himnos de guerra y las noches se volvieron silencio.
Los años sesenta habían sido una explosión de libertad y amor, que estaban logrando convertir pasar a una generación de testigo a protagonista. ¿Qué increíble que todo eso fue una amenaza para lo establecido?. Hablar de la paz era violento; estar contra la guerra de Vietnam era ser antipatriota; y luchar contra el racismo o la desigualdad era subversivo, ¿en que momento tuvimos tanta claridad?, en medio del ácido lisérgico… los colores y texturas parece que hicieron que la fantástica realidad se podría materializar.

Michelangelo Antonioni también fue testigo de los sesenta y los documentó en una simple película “burguesa” rodada como testimonio de la contracultura estadounidense, Zabriskie Point una película que a lo mejor no se cataloga como una de las más importantes del director italiano.
Es inolvidable para los que gustamos de Pink Floyd encontrarnos con esa banda sonora con tanta atmósfera sicodélica… desde ese trampolín muchos llegamos a la geomorfología del valle de la muerte… y las sensuales y sexuales escenas en Zabriskie Point.

Por supuesto la historia de Antonioni no tuvo la aceptación de su presente… tal vez la idea de una revolución con “hijitos de papá” es extraña… como lo es robarse un avión… pero a veces los contextos van más allá de las imágenes… por lo mismo es Zabriskie Point, porque hay un horizonte que mira más allá… es más fuerte que los discursos juveniles de los estudiantes… es la rabia que se contiene… que se cultiva desde la represión policial y vuela por los aires al sonido de “Careful with axe, Eugene”.

Antonioni hoy también vuela por los aires, su visión testigo de los tiempos, se queda como patrimonio de un cine controversial, no siempre exitoso, pero un cine libre, a veces concienzudo pero que al final regala otra forma de soñar. Las ilusiones de los sesenta cada vez se llenan del polvo del olvido… pero cuando los arqueólogos del futuro descubran que hubo una época en que los hombre quisieron vivir con justicia y con sueños de libertad, Zabriskie Point será la nueva piedra de Rosetta.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Sobre Antonioni
4.- Parte del a banda sonora de Pink Floyd
5.- Trailer

6.- Las exposiones al ritmo de Careful with axe, Eugene de Pink Floyd


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miércoles, 11 de julio de 2007

FANNY & ALEXANDER

La mirada de mis diez años era muy distinta a la de hoy, en esa época (1987) yo era feliz porque había estado Juan Pablo II en Chile, era feliz porque nos juntábamos con toda la familia de mi padre, abuelos, primos, tíos, tíos abuelos hasta mi bisabuelas. Celebrábamos cualquier cosa… tiempo después entendí que celebraban la alegría de estar unidos, de tener aún viva con más de noventa años a mi bisabuela Ester. Yo disfrutaba de jugar, de correr con mis primos.

Todo cambió el día en que el cuerpo de mi anciana bisabuela nos dejó, ahí comenzó la despedida definitiva, mi familia gigante empezó a desaparecer, esos primos nunca más los vi, de esos tíos supe cada vez que morían y de a poco nos fuimos quedando más solos. La familia parece sufrir esos ciclos de expansión y compresión.

En la familia Ekdahl a principios del sigo XX, la vida está en el teatro. Son compañía y familia al mismo momento, en un ambiente cargado de felicidad, celebración, un poco de lujuria y alegría de estar unidos. Alexander es un niño solitario en una casa llena de gente, lo más cercano a un amigo es un oso destartalado sin oreja y desteñido por el tiempo; Fanny es una niña pequeña que observa y graba lo que sus ojos ven. Son hermanos y como tales se encuentran por el mismo camino que la familia ha ido amoldando.

El color de la navidad resalta por todo el hogar y celebrar en el teatro es la tradición, al parecer la obra es la misma de siempre… pero pronto el destino dice otra cosa. Unos gritos desgarradores; y entre el sueño y la lucidez Fanny y Alexander descubren entre una puerta semiabierta que su padre ha muerto.

¿Hay alguien que nos quiera tanto?; mi tía Maríanella mientras moría de un derrame cerebral, lo único que decía con las últimas gotas de lucidez era que cuidaran a la “Pepa” mi prima, no le importaba nada más… es más no le hubiese importado morir, si no hubiese sido porque mi prima tenía ocho años. Ella partió y la vida de mi prima comenzó a tomar un frágil bote en medio de una tormenta.

Para Fanny y Alexander, los colores de la gran casa Ekdahl, se destiñeron cuando su madre decide casarse con el obispo luterano. No quedó más refugio que abrazar a los fantasmas, callar y entre los silenciosos gritos pedir auxilio. Fanny miraba el odio, lo guardaba, como el odio que crece en cada niño que ve como el padre golpea a su madre, como ve al padre que le pega a sus hijos, como el padrastro que maltrata sicológicamente. La mirada de odio de un niño es la peor condena para el adulto.

Los fantasmas aparecen para acompañar, acá como en nuestras vidas la realidad y la mentira son tan palpables que se desvanecen entre si, ambas juegan con el curso de las decisiones y nos hacen seguir sin perder las esperanzas. La silenciosa mirada de Alexander poco a poco se va llenando de rencor y en cada segundo, el ansia de la liberación va persistiendo en sus pensamientos.

Ingmar Bergman parece ser un testigo de los días… parece tan alejada la época de sus películas de la década de los cuarenta con Sarabanda del 2003, en cada imagen tranquila, reflexiva, radical, soñadora, simbólica y familiar que nos fue entregando durante sesenta años, enseñó desde ese idioma extraño la importancia de saber vivir, de vivir la muerte, de matar el odio, de odiar el miedo y temer el olvido.
Ahora que Bergman descansa, nos sentiremos como Fanny y Alexander, esperando la libertad y abrazando todos los fantasmas que nos deja en cada una de las historias que nos entregó en su siglo de creación.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Sobre Bergman
4.- Más sobre Fanny y Alexander
5.- Trailer



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lunes, 9 de julio de 2007

MULHOLLAND DRIVE

Hace rato que vengo escuchando eso de la búsqueda de la verdad histórica, hace un tiempo y a propósito del bicentenario de Chile, porque se está emitiendo una serie que habla de algunos próceres de Chile (O’HIggins, Carrera, Manuel Rodríguez, Arturo Prat, Balmaceda… y creo que Diego Portales)… partiendo por la elección de los personajes ya el tema da para discusión (yo tengo mis propios héroes que para otros son villanos), así que al final creo que la búsqueda de la verdad es un viaje por una “carretera perdida”.
Del mismo modo, hace un tiempo que no creo en la realidad – por favor no piensen con eso que sólo creo en la fantasía- la dualidad realidad y fantasía las siento como los dos extremos de un abanico en el que existen una serie de matices que contienen parte de ambos. No hay realidad sin una dosis de fantasía y viceversa. El ingrediente que hace que ambas cosas existan en nuestras vidas es la magia.
La magia es eso que no entendemos y que nos maravilla, lo que nos hace seguir vivos, es la verdadera fuerza que hace que los músculos que el cuerpo tiene se muevan, es la que hace que nuestro corazón lata más fuerte cuando amamos a alguien, es la energía que materializa nuestros sueños; y a la vez de los sueños son los borradores de nuestra vida.

Este año me he encontrado con historias de vida llenas de fantasía en las que sus protagonistas juran que viven una realidad, pero una realidad inventada es una fantasía… como se puede seguir amando al ser que te destruye, al que te maltrata sicológicamente?.¿Dónde están las realidades?.

Un accidente de tránsito en la vía Mulholland camino a Hollywood nos hace tomar una ruta extraña en línea recta hasta la ciudad, sin saber quien eres, ni que haces. Sólo por una inercia que te hace ir hacia las luces, como si se estuviese en el fondo de un túnel. La atmósfera de David Lynch tiene esa extraña sensación de tristeza de día, no se como lo hace pero la tranquilidad de las vidas en medio de las vorágines urbanas, es algo que impagable… es como la sensación de cuando uno concreta una cita con alguien… y esa persona demora en llegar… y uno comienza a mirar entre toda los movimientos, el accionar de algunas personas, y vemos que son historias distintas que siguen su carril y que no tienen idea de que están siendo observadas.

Mulholland Drive es el camino de los sueños, es la vía de entrada a Hollywood, a la esperanza de muchos a veces uno desea tanto cumplir los sueños, que la realidad parece difuminarse y se convierte en la fantasía. En esta historia confusa, no sabemos que es lo real y que es lo fantástico. Una historia extraña es cierto (yo la vi dos veces… pero no entendí nada al final) pero es un reflejo de lo que significa esa vía para mucha gente.
Es la puerta de entrada al mundo fantástico de la realidad, esa misma sensación siento que vivo en cada momento, al final ¿no se si lo que sueño es lo que vivo o lo que vivo es lo que sueño?, ¿la realidad es esta? o ¿es la que me inventó para cumplir mis fantasías?.

¿Que hay entre medio de las realidades?... ¡Nada!... sólo una canción que despierta, como una llave azul, como la caja que transporta hacia a la certeza de los sueños, esa dimensión en la que podemos seguir usando magia para crear nuestra realidad soñada.

Bonus tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Trailer

4.- Comentarios de El Pasadizo
5.- LLorando por Rebeca del Río

6.- Para los perdidos con la película


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FORREST GUMP

Una amiga mía me contaba que hace unos días iba entada en un colectivo camino a su casa, en pleno viaje comenzó a poner atención en la conversación de una señora atrás con su hija. “- Mamá que película fuiste a ver ayer…
- fui a ve El Perfume.
- Y de que se trataba?
- Era la historia de un joven…”
Y mi amiga me decía que nunca había escuchado a alguien que contara una película de una manera tan interesante… con ella vimos juntos El Perfume en el cine… y entre conversa y conversa ...me pregunta (en realidad no se si me pregunta o me recuerdo). ¿Te han contado una película completa alguna vez?... En ese momento, como una regresión, se me vino a la mente el año 1994, en las jardineras de mi colegio la imagen de mi amigo Francisco… mencionando esta frase… Ayer ví Forrest Gump… es una película espectacular… cachay que empieza con una pluma que va volando con una música de piano…

¡Y ME CREERAN QUE ME CONTARON FORREST GUMP COMPLETA!
Con rezos en la casa, como corría con sus fierros, como jugador de Fútbol americano,… Camarón frito, camarón cocido…. Llueve de día, de noche, de lado… salvando soldados…ping-pong, discursos… Kennedy… Johnson … Nixon… trotando… pescando… así hasta la otra pluma que volaba. No crean que odié a mi amigo por eso…pero contar Forrest Gump a una persona es una tarea maratónica que no cualquiera hace… no es como contar Titanic “ que pese a sus gigantescas cuatro horas” basta con decir que es un romance en el barco que se hunde y ya te quedo clara la historia.
Pero pese a esa descripción vi la película (claro que mucho tiempo después) y era tan especial como su personaje, con la inocencia que sólo puede tener alguien que tiene un coeficiente intelectual un po
co más bajo de lo normal, Forrest parece no tener problemas, vive, ama, es amado y va paseando por la historia de un país, sin darse cuenta la importancia que tiene en el desarrollo de las cosas.
A veces uno siente que la historia pasa tan lejos de nuestro metro cuadrado, pero mirando bien no es tan cierto. No necesitamos las gestas de los próceres, no necesitamos de la traición, sólo necesitamos hacer bien lo que queremos hacer (Valga la redundancia), eso es lo único que se necesita: basta que una profesora de lenguaje haga bien su trabajo con todo el amor, para que sus alumnos suban el promedio del SIMCE de un colegio mediocre;

Basta que un diseñador pinte sus sueños para que las ideas broten; basta decir Te Amo para borras años de dudas e incertidumbres. Basta abrir los ojos, poner oído para sentir la belleza de una historia…

Y Forrest Gump escuchada en la voz de mi amigo Pancho, fue como el cine que ven los ciegos o que leen los mudos. Es la re-visión de la historia, otra versión.
No cualquiera puede contar películas (yo no lo hago, y no lo haría) , pero hay personas que tienen el don, como la señora del colectivo, como mi amigo Francisco y como otros que saben describir lo que viven y contar lo que sueñan.


Muchos saludos a todos.

Bonus Tracks

1.-
Página en IMDB

2.-
Comentarios en Filmaffinity

3.-
Más de Forrest Gump

4.-
Curiosidades de Forrest

5.- Trailer



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domingo, 8 de julio de 2007

LA BATALLA DE ARGEL

Cuando niño mi mundo árabe estaba lleno de magia, eran los cuentos que Sherezade contaba de Simbad el marino, de Aladino y lámpara o de Alí Babá. No Podía dejar de imaginarme esos desiertos de Persia y el norte de África, entre camellos, oasis y tormentas de arena. La visión distorsionada del mundo árabe ahora es muy distinta…
Nosotros los sudamericanos la entendemos, la hemos sufrido por muchos años… hemos sido los flojos, los narcotraficantes, los pobres y los “ladrones” del mundo… Pero pocos recuerdos hay del día en que Europa se “repartió África” como quien parte una torta, provocando desde ese día gran parte de los conflictos que aún persisten en la zona. Europa no fue la misma desde esos días colonialistas en que el Reino Unido fue dueño de más de un tercio del mundo y Francia por otro lado reclamaba su parte, (para que hablar de Portugal y España).
El continente africano es nuestra deuda con la humanidad, es el lugar en que este preciso instante se están masacrando entre ellos, o se están muriendo de hambre. Es el continente que gracias a las colonias recibió líneas férreas, electricidad, agua potable y alfabetización… recibió la civilidad… pero también el racismo, y esa sensación de inferioridad por parte de los blancos, mientras a costa de todas sus riquezas que partían en los trenes, hacia los puertos europeos las calles de París y Londres se llenaban de riqueza y cultura.

Cuando nos comenzaron a llamar tercer mundo, Argelia supo despertar y levantarse de la discriminación en que se encontraba; y cuando Europa aún pensaba que el mundo le pertenecía aparece el Frente de Liberación Nacional Argelino (FLN), a despertarlos de esa idea. Gillo Pontecorvo en una producción Italo-Argelina crean “La Batalla de Argelia”. Una historia que muestra como los líderes del FLN van haciendo la gesta de la guerra civil.
Acá los héroes no son santos, son asesinos y ladrones, son terroristas que colocan bombas en tiendas, restaurantes y donde se encuentren Franceses o descendientes de franceses. La Batalla de Argel es una película asesina sin compasión. A la vez muestra como la inteligencia militar de Francia comienza a utilizar sus métodos para el reconocimiento de los cabecillas del FLN y otras informaciones… una de las partes más duras de la historia.
La Batalla de Argel me impactó, porque es una película hecha con franqueza, esa palabra que políticamente se han olvidado muchos pueblos que les ha tocado ser victimas y ahora son victimarios. Como lo fue la Francia de la Segunda Guerra Mundial y que rápidamente olvidó el pasado en Indochina y en Argelia.
Al final la franqueza del relato ennoblece la historia y a Argelia.
En sus inicios la película estaba prohibida en Francia… es que la franqueza también es peligrosa; y la verdad es algo tan desagradable que es mejor olvidar algunas veces. Argelia se independiza en 1962, perdiendo una nueva colonia Francia (ya había perdido Indochina) e indicando al resto del Magreb, y también a África el camino que debían seguir los destino de la ya carcomida sociedad que estaba quedando en el continente.

Saludos a todos.

Bonus Tracks

1.-
Página en IMDB
2.-
Comentarios en Filmaffinity
3.-
Sobre el cine árabe
4.-
Sobre la independencia de Argelia
5.- Trailer




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miércoles, 4 de julio de 2007

EL HOMBRE DE LA CAMARA

La verdad… nunca he entendido nada de las cosas… por más que trato de imaginarme quien, o que creo todo lo que tenemos, no lo sé… a la vez todo me sorprende desde porqué tenemos cinco dedos, hasta como se crea nueva vida.

Creo que no seríamos lo que somos si no siguiéramos preguntando de adonde se creo todo… ¿y hacia dónde vamos?. La confrontación es la que empuja la creación. Estoy seguro de que si la Unión Soviética siguiera existiendo, hace mucho que tiempo que hubiésemos estado en Marte (rusos o estadounidenses). Pero el viajar lejos importó menos desde que el comunismo cayó en Europa.

En el año 1929 la nueva Rusia era una caldera, Lenin ya había muerto y Stalin comenzaba a forjar con el guante de hierro los designios de la potencia… pero entre la represión aparece una película que sorprendió y que sigue impactando a los que la hemos visto.

En la biblioteca de la universidad estaba una película gris con un título gringo llamada “Man whit the Movie Camera”… la pedí y en mi casa la puse un “rato para ver que era”… de ahí no pude creer que una de las películas más modernas que me ha tocado ver es de 1929.

El director Dziga Vertov, sabía lo que hacía, se imaginaba que su película estaría en el futuro… y no en ese futuro cercano… pensó en largo plazo, en los hijos de sus hijos… y acá estoy yo. Mirando lo que su cámara quiso ver.

Entre los paisajes urbanos de la nueva ciudad Vertov, nos muestra como el paisaje se viste de personas, de sensaciones y situaciones. Ese hombre de la cámara que busca los ángulos más impresionantes, está creando el testimonio de la ideología que se creaba en esa Unión Soviética.

Las ciudades van dejando sus retazos de las distintas épocas, lo sabemos los latinoamericanos, que vemos en nuestras ciudades el pasado precolombino, la colonia y hasta nuestras dictaduras plasmadas en los espacios… como capas de pinturas sobre un muro.

Acá Vertov no sólo crea la nueva mirada para la ciudad, también la retrata, la contrasta y la maltrata. Ese ojo que posa su mirada en los detalles, en las lágrimas, en los sueños del mendigo es la visión de las respuestas. ¿Qué importa ahora hacia donde vamos?, lo que importa es sentirse dichoso de poder ver, de poder sentir que estamos construyendo nuestros sueños juntos.

Vertov no sólo creo la imagen de la época, también creo el sonido para sus imágenes, en su historia no sólo edita las imágenes, sino que también compone la música que la orquesta tocaría cuando se proyectara.

La vida de Vertov como la de muchos colaboradores de Stalin cayó en la desgracia y la relegación… pero el Hombre de la cámara fue otro peldaño que subimos para la creación de un mundo que observa mejor.

Saludos a todos.

Si no han visto esta película en los Bonus Tracks está la película completa (aunque la música no es la original)

disfrutenla!


Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Sobre Dziga Vertov
3.- Sobre la película
4.- Algunas escenas

5.- LA PELICULA COMPLETA



domingo, 1 de julio de 2007

LOS PUENTES DE MADISON

Nuestra vida está llena de signos, una canción por ejemplo es el umbral de recuerdos, o simplemente un objeto, una carta, en fin… son cosas que van llenando espacios y hacen que nuestra historia tenga su propio museo… ojalá todos tuviésemos nuestros cofres de secretos donde guardáramos todos nuestros hermosos momentos.

En el año 2002 cuando murió mi abuelo, mi madre ordenando su ropa encontró una caja con cuadernos, en ellos descubrió ese sector de la vida de él que nosotros no conocimos… ahora sin su presencia todos nos sentimos dichosos de completar otra parte del puzzle que desconocíamos, ahí supimos de su amor en Laja una ciudad del sur de Chile. La otra mujer que acompañó por más de diez años la vida paralela de abuelo, éste la relató en más de diez cuadernos, con muchos detalles y poemas… mi abuelo sin querer no quiso perder esta historia, por algo la escribió esperando que algún día la leyésemos… ¡Que bien hizo él con escribir su vida!...

Amar a alguien tiene un poco de encaje, es valiente e inolvidable muchas veces reconocer que se ama. Disfrutamos, pero no nos atrevemos… cuantas parejas siguen su vida juntas sin amarse, dejando que el destino tome decisiones muy distintas de nuestros sueños.

Por eso es maravilloso poder hacer, poder decidir y poder probar… que triste es autoreprimirse moralmente por culpa de una religión, no es que por no beber un trago, no tomar café o divorciarse que se es una mejor persona. En Los Puentes de Madison, es el deseo quien conduce el destino (y no al revés), en una simple historia, de pocos días que sirvieron para proyectar dos vidas hasta el final. Que son cuatro días en una vida… puede ser que sea poco… pero basta una mirada, una lagrima, una sonrisa para cambiar el transcurso de lo que somos.

Francesca Johnson (Meryl Streep) comprende que nunca es tarde para enamorarse y Robert Kincaid se entrega al amor, porque tiene la certeza de que esta vez, no se equivoca… ¿han tenido la certeza del amor?, la emoción de sentir que se va por el camino correcto, de que las cosas se hacen bien.

No se si mi abuelo lo hizo bien, pero los cuadernos que escribió contando su historia… y conservados hasta su muerte… son parte de ese cofre de tesoros que guardamos y que merecemos como manifiesto escrito dentro de una botella para lanzar al mar.

El resto de la vida sigue su curso… con recuerdos que flotan como esas ramas que caen, o como esos pétalos que el viento se lleva.

Saludos a todos.

Bonus Tracks
1.- Página en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Una de las escenas más hermosas

4.- Sobre los puentes